3/02/2012

Performance de Luis Marco durante su exposición "Las Flechas del Amor"

La tarde noche de ayer 28 de febrero fue muy emotiva.
Luis Marco junto con Pedro Bericat y Ricardo Calero tienen una exposición en la galería A de Arte hasta el próximo 16 de marzo.
Los tres artistas no solo han querido mostrar su obra en las paredes de la galería sino que también han querido mostrar sus inquietudes artísticas realizando unas performances.
La de Pedro fue la semana pasada, concretamente el 23 de febrero, fecha recordada aunque cada vez menos, por el intento de golpe de estado.
Ayer fue el turno de Luis. Su performance se anunciaba en el catálogo bajo el epígafre "Inasistencia del autor". El público al leerlo pensó, incluso yo misma al principio, que la acción sería que el artista no estaría ese día a las 8 de la tarde en la galería y por eso al verlo, algunas personas me preguntaron qué hacía él allí, pero yo no decía nada a pesar de que lo sabía.
La obra que Luis expone forma parte de un proyecto titulado "Yo Soy". Dicho proyecto comenzó hace ya algunos años cuando su padre, también artista, fue dejando de pintar al sufrir Altheimer, aunque lo fue dejando muy al final de la enfermedad, porque se resistía a olvidar . Cada vez que íbamos a su casa, que era un par de veces a la semana, veíamos los dibujos que iba haciendo y nos dábamos cuenta que aún con Altheimer, era capaz de hacer bonitos dibujos.
Luis, su hijo, sigue conservándolos y ha tomado algunos de ellos para con su ayuda realizar su propia obra para esta exposición.
Ayer, antes del comienzo de la performance "preparó" el escenario y a la hora prevista o un poco más tarde que para eso estamos en España y con bastante público esperando, apagaron la luz y pusieron en marcha un CD con el bolero "Reloj no marques las horas", una de las canciones favoritas de su padre, y así casi a oscuras fue descolgando sus cuadros, uno a uno y apoyándolos en el suelo.
En el lugar donde habían estado los cuadros colgados, aparecieron los dibujos de su padre los cuales iluminaba durante unos segundos con una pequeña linterna. Después de hacer esto con cada uno de sus cuadros, encendió la luz y el público pudo ver con toda claridad los dibujos originales de Luis Marco (padre) así como una carpeta con otros dibujos y escritos de su padre.
Fue muy emotivo, varias personas se emocionaron y sus ojos se llenaros de lágrimas. Tengo que confesar que yo fuí una de esas personas.
Al finalizar la performance y solo entonces, la gente entendió el título del acto: "Inasistencia del artista" porque allí, por un momento, el artista Luis Marco aún estando, ya no estaba. En su lugar había vuelto su padre.
Más fotos aquí.

2/15/2012

"Las flechas del amor" de Pedro Bericat, Ricardo Calero y Luis Marco.


Ayer martes se inauguró en la sala A de Arte una exposición de los artistas Pedro Bericat, Ricardo Calero y Luis Marco.
La casualidad o quizá la causalidad, hizo que el título de la misma "Las flechas del amor" tuviera relación con la fecha elegida para su inauguración, el 14 de febrero, día de San Valentín. No encuentro en la temática de las piezas allí expuestas, relación alguna con el concepto que la mayoría de la gente tiene de esa fecha, es decir, que nadie espere encontrar cuadros, objetos ni fotografías de parejas caminando por la playa, cogidos de la mano y mirándose con ternura.
Aún así ayer día de la inauguración apareció alguien con un arco y unas flechas e hizo fotos con ellos en la mano y posando cual Cupido en plena faena, a diversas personas de las que allí había. Otro objeto u objetos que se "colaron" entre los asistentes, fueron unas galletas de hojaldre en forma de corazón que junto con una copa de champán, nos estuvo ofreciendo un camarero durante casi las dos horas que duró el evento.
Sin embargo encontraremos las obras de tres artistas aragoneses, tres estilos diferentes de mostrarnos su trabajo y sin embargo es fácil sentir cierta complicidad entre ellos.
Pedro Bericat cuelga a cierta altura, una preciosa serie de discos de goma junto a su carátula, todos alineados sobre la pared.
Ricardo Calero con su obra, sigue los pasos de Goya a través de unas fotografías realizadas en el exterior de la casa del artista de Fuendetodos así como unas piezas que muestran las huellas de las calles que pisó el artista.
Luis Marco nos ofrece cuatro hermosas piezas en el interior y otra pequeña en el escaparate con las que continúa con su proyecto "Yo Soy". Son obras que hablan de una persona muy cercana y querida por él y que ya no está entre nosotros.
La exposición permanecerá allí hasta mediados del mes de marzo y durante todo ese tiempo, se sucederán una serie de performances realizadas de manera individual y en diferentes días por los tres artistas.
Las fotos están aquí.


1/30/2012

Tengo un día que contar. El día de San Valero.

Son las 9 de la noche de un lunes cualquiera. Acabo de salir de la ducha y he decidido escribir algo, por eso me he venido al salón donde me siento muy cómoda para intentarlo, aunque no es fácil.
Llevo un rato con el folio frente a mi, en blanco y desafiante y si pudiera hablar me diría algo así como... "¿No querías contar algo?" "¡Pues hazlo de una puñetera vez!"...Y tendría toda la razón porque mientras estaba en la ducha, enjabonándome el cuerpo primero y dejando caer el agua sobre él después, me di cuenta de que llevaba mucho tiempo sin contar nada en mi blog y que realmente deseaba hacerlo y aunque siento una sensación placentera, algo así como mariposas en el estómago cuando pienso en escribir algo, la verdad es que apenas tengo tiempo para ello.
Pero ahora como he dicho son las 9 de la noche y como es pronto para cenar, pero tarde para empezar a hacer cualquier otra actividad, me he acomodado lo mejor posible, he encendido la radio y...¡ohhhhh! estaba sonando Bruce Springsteen, the Boss, mi ídolo. El mejor fondo musical que podía tener para inspirarme porque oye, ha sido coger el boli y empezar a deslizarse sobre el folio, que a estas alturas ya no es blanco.
No ha sido un lunes normal porque en Zaragoza, solo en Zaragoza, el día ha sido festivo y para hacer algo diferente, mi pareja sugirió salir a comer fuera .
Había varias opciones, Huesca, Calatayud o Lérida. Sugerí que eligiéramos entre las dos primeras ya que si vamos a dejar dinero, mejor dejarlo en Aragón (es que enseguida me sale la vena nacionalista) pero el resto del grupo se decidieron por Lérida y yo acepté democráticamente.
De camino al coche, aprovechamos para llevar papeles y plásticos a las unidades de recogida...es decir, los contenedores. Junto a ellos había una furgoneta que me impedía un poco el acceso al contenedor de los papeles y cuando por fin llego a él y voy a vaciar la bolsa, veo que un cartón grande y plegado sale del contenedor como volando y me quedo perpleja sin saber qué hacer.
Sin estar segura de estar haciendo lo correcto y sacando mi parte más atrevida, me acerco más y al mirar dentro, me encuentro a un joven seleccionando unos cartones y lanzándolos fuera. Era como un gusano dentro de una manzana.
Me quedo un rato con la boca abierta y los ojos ni te cuento y sin que me vea, dejo la bolsa en el suelo apoyada en el contenedor y me dirijo de vuelta al coche, ya partiéndome de risa. Por supuesto, conté lo que me había pasado y nos reímos los tres, es decir Luis, Pablo y yo.
Poco después llegamos a casa de Daniel y en su compañía cogimos la autopista hacia Barcelona.
Enseguida paramos a tomar algo, sobretodo porque Daniel no había desayunado.
En casi dos horas llegamos a Lérida, en una soleada mañana, aunque fría, muy fría. La verdad es que no apetecía mucho estar paseando por sus calles.
Tampoco era un buen día para refugiarnos del frío visitando museos puesto que los lunes están cerrados pero de haber estado abiertos, hubiera ido al diocesano a traerme los bienes que nos han robado. Perdón, no podía dejar de mencionarlo.
Hasta la hora de la comida y a falta de museos de arte que visitar, me dediqué a visitar los museos de la moda, es decir Mango, Zara, Massimo Dutty, Sfera, Pull and Bear, etc,etc,etc.
Mientras tanto ellos decidieron ir a visitar una iglesia que estaba en la parte más alta de la ciudad y a la que se puede acceder o bien cogiendo un ascensor desde la calle y que te sube hasta ella o bien te armas de paciencia, de mucha fuerza de voluntad y de mucha fuerza física y empiezas a subir escaleras y calles bastante empinadas. Cuando bajaron lo hicieron con hambre y no me extraña después del desgaste físico que habían hecho y enseguida encontramos un restaurante que parecía que estaba bien. De hecho, comimos muy bien, bueno, no eran exquisiteces pero el local era muy agradable, se podía hablar sin tener que gritar y la comida era buena y estaba muy bien presentada, por no mencionar que el trato del servicio fue exquisito.
Después de comer y como ya habíamos entrado en calor, salimos de allí en busca de una bonita cafetería donde tomarnos un café y yo además, un pequeño cruasant relleno de chocolate. (necesitaba mi ración diaria).
Después de estar allí un rato hablando y riéndonos, salimos, cogimos el coche y otra hora y media de autopista para volver a Zaragoza. A mitad del camino, Daniel se puso al volante porque a Luis le estaba entrando el sueño. Ya se sabe que después de comer y con el calor de la calefacción del coche es más difícil mantenerse despierto.
Cerca de las 7 hemos llegado, me he metido en la ducha y ahora acabo de reflejar lo que he hecho en el día de San Valero, patrono de Zaragoza.

Unas cuantas fotos aquí.

12/26/2011

"Wanda's visit"

El pasado día 19 de diciembre y a las 19 horas, toma ya coincidencia, y como todos los años por estas fechas, volvimos a representar una obra de teatro. El hecho de hacer la obra de teatro es el indicador de que las navidades están cerca y ese hecho ya forma parte de la historia de la Escuela.
Como este año varios de mis compañeros actores se lo han tomado como año sabático, tuve que elegir una obra un poco más corta, ya que no es lo mismo llevar el ritmo de una obra de una hora de duración entre 8 personas, que hacerlo entre 5, porque eso significaría tener que aprenderse un papel más largo y mucha más responsabilidad.
Con los nervios que paso a la hora de salir a actuar ya solo me faltaba estar durante una hora en escena...pensándolo bien, eso es lo que he hecho este año, solo que durante casi 40 minutos.
El escenario es muy fácil de montar, tan solo había una mesa para cenar, una mesita baja y tres sillas y con tan solo esos muebles, hemos recreado un hall, un salón, un cuarto de baño, un dormitorio...y un restaurante. ¡A ver quién da más!
La sala de usos múltiples de la Escuela que es dónde se hace el teatro, estaba a rebosar. No recuerdo otra ocasión en la que actuásemos con tanto público. No solo todos los asientos estaban ocupados, es que además tuvieron que poner sillas por los pasillos laterales. Con decir que había sillas pegadas al lateral derecho del escenario...
Desde los primeros minutos de la actuación, el público se introdujo en lo que era el meollo de la obra y lo demostraron riéndose en diferentes momentos y eso para un actor es muy importante.
Como dijo Camino, otra de las actrices que actuó conmigo, "esta obra- Wanda's visit- ha sido un regalo".

Fotos aquí.

12/12/2011

Mensaje navideño 2011.

Tengo la suerte de tener una amiga con la que puedo compartir mi vena artística en el terreno musical. Las dos tenemos las mismas inquietudes en este campo y la necesidad de expresar esa creatividad que llevamos dentro. Juntas hemos grabado tres vídeos cantando sendas canciones y yo todavía me sigo enfrentando a ese momento con más nervios que ella, o quizá es que lo sabe disimular mejor que yo.
El último vídeo lo grabamos hace ya un par de meses y ante el "acoso" de nuestr@s fans (que l@s tenemos) hemos decidido volverlo a hacer.
La cercanía del año 2012 me hizo pensar que lo que deberíamos grabar en esta ocasión sería una felicitación para el nuevo año. Pensé en un diálogo cortito (que tampoco era cosa de escribir un telefilm) y nos lanzamos a la aventura.
El pasado jueves, mi amiga pasó a casa con parte del "atrezzo" para la grabación y me estoy refiriendo a una botella de cristal para licor y dos copas de coñac, todo muy sesentero. Yo preparé café y como si de dos amigas conversando mientras toman el café se tratara (en realidad se trataba de eso) empezó la grabación. Así, a pelo, sin ensayar ni nada. Eso es algo que pocas actrices se atreven a hacer ( a Dios gracias).
Los diálogos de ambas los había escrito en folios y los había pegado en la pared de enfrente para poderlos leer desde el sofá, sin caer en la cuenta de que las dos somos "un poco" miopes y apenas veíamos las letras.
A pesar de eso, seguimos adelante confiando en que después de haberlo leído un par de veces, lo habríamos memorizado. Cuatro letras borrosas no iban a detener toda la energía que las dos teníamos en ese momento.
Empezamos con nervios la grabación y ya desde el primer momento me di cuenta de que mi amiga iba a ir por libre a la hora de decir los diálogos que tanto me había costado escribir, ya que cambiaba algunos y en otros añadía palabras de su propia cosecha y aunque a mi eso de improvisar no me gusta (prefiero tenerlo todo atado y bien atado) no me importó que ella lo hiciera, incluso me divirtieron sus aportaciones.
La improvisación (eso es lo que tiene) provocó que se le trabara ligeramente la lengua, pero no nos reímos y como buenas profesionales que somos, seguimos con la grabación.
A mi se me olvidó por un momento, la marca del coñac que mi amiga me había dicho que dijera, aunque a los dos segundos, lo recordé y seguimos adelante.
La última parte del discurso en la que teníamos que desear feliz año 2012, resultó un auténtico desastre, divertido porque los errores se nos amontonaron, pero desastre al fin y al cabo. Una dijo "vosotros y vosotras" y la otra lo pronunció al revés. Luego una dijo "os deseamos" y otra no, porque de hecho, no estaba en el guión y por último una deseó "Feliz Año Nuevo" en vez de "Feliz 2012" que dijo la otra y que era lo que teníamos que decir.
Al terminar y viendo las meteduras de pata que habíamos hecho, nos echamos a reír con ganas y sugerimos repetirlo de nuevo. Limpiamos las copas de coñac y lo volvimos a grabar y esta vez salió perfecto.
Quiero aclarar que en ningún momento se nos ha pasado por la cabeza hacerle la competencia al discurso navideño que todos los años por estas fechas pronuncia el rey. Pero entre nosotras...el nuestro es mucho mejor. Seguro que no tiene la pomposidad que tiene el del rey, pero desde luego, es mucho más divertido.
A todo esto...¿os he dicho que mi amiga se llama Loli y que me lo paso genial con ella?

11/05/2011

Las salidas del club del martes.

Jejejeje. Quiero aclarar que con el título "Las salidas del club" no me refiero a ninguna persona, sino a la acción de salir al centro de la ciudad. Lo aclaro porque estas chicas son muy majas pero también muy sensibles y se ofenden enseguida.
En esta ocasión habíamos planeado irnos a comer un chocolate con churros para con su energía, poder enfrentarnos al invierno que se nos avecina, pero a última hora, justo cuando íbamos a coger el autobús hubo cambio de planes.
Loli propuso dejar para más adelante lo de meternos un chute de chocolate en el cuerpo y en su lugar irnos de compras y me dije: "Bueno, meterse en el cuerpo un chute de ropa nueva tampoco está mal" y vinieron a mi mente nombres de tiendas muy conocidas, pero en la mente de Loli estaba ir de compras a un mercadillo, el mercadillo de Ozanam que como todos los años para estas fechas tiene lugar en el Auditorio.
El recorrido por los puestos empezó bien. Éramos siete pero íbamos todas juntas de puesto en puesto mirándolo todo. Algunas ya empezaban a elegir cosas después de pedirnos opinión a las demás. De hecho, del segundo puesto Loli ya salió con un vestido nuevo. Se metió en el probador, salió con él puesto y las demás le dimos nuestra aprobación.
La visita al mercadillo transcurría con toda tranquilidad, nadie se separaba del grupo, pero todo ese orden que estábamos manteniendo desapareció a partir del cuarto puesto. A partir de allí y sin saber por qué, dos de las chicas se dirigieron a otro puesto de ropa, tres tiraron por otro pasillo, otra dijo (al menos esta avisó) que se iba a uno de bisutería y yo me quedé anclada sin saber hacia dónde ir, ni a qué grupo seguir. Yo es que no estoy acostumbrada a ir de compras con un batallón de mujeres. Es algo que me gusta hacer en privado para ir a mi aire y sin preocuparme por dónde andan los demás.
En esa duda trascendental de tener que elegir un camino en mi vida vi a Mª Pilar y a Mª Jesús tratando de elegir un muñeco de entre una montaña de ellos. Entonces mi parte infantil tiró hacia allí e incluso me hubiera quedado con alguno de ellos.
A pesar de que le dimos algunas sugerencias...y mira que había para elegir, Mª Pilar no se decidió por ninguno, pero no por nada en particular, es solo que si en el diccionario buscas la palabra "DUDA", en lugar de una descripción, encontrarás su fotografía. ¡Qué de tiempo pierde antes de tomar una decisión!
Por supuesto salimos de allí sin ningún muñeco y seguimos recorriendo los puestos encontrándonos por algunos pasillos, con otras dos de las chicas del grupo que nos enseñaron lo que habían comprado.
Se hacía tarde y teníamos que dejar el Auditorio y fue entonces cuando M.Pilar quiso volver al puesto donde estaba la montaña de muñecos. Le acompañé y allí volvimos a revisarlos todos y ella seguía sin decidirse. Aburrida de esperar, abandoné la montaña de muñecos porque al otro lado del puesto vi una caja llena de pequeños y variados muñecos. Entre estos sobresalía un pequeño patito amarillo con pico naranja. Era el típico patito de goma para jugar en la bañera. Era el patito que desde hacía tiempo había querido tener...y estaba allí, solo había uno y podía ser mio.
Me olvidé de Mª Pilar y sus muñecos (que no estoy diciendo que sea ventrílocua) y me acerqué al patito. Pregunté a la dependienta el precio y me dijo que un euro pero que tenía que llevarme seis de esos juguetitos.
_¡¡Qué!! ¿Seis juguetes por un euro?-_ le dije. Pero es que solo quiero el pato...
_Ya, pero te tienes que llevar cinco juguetes más.--Me respondió.
Todavía perpleja por el hecho de comprar 6 por un euro, elegí un muñeco de tarzán vestido solo con un taparrabos (y eso que no tenía rabo) A dicho tarzán se le podía mover la cabeza y las cuatro extremidades. Hasta el taparrabos se podía levantar para ver lo que había debajo...poca cosa, la verdad.
Otro de los elegidos fue un soldado al que también se le podía mover todo. Cogí un monstruo de hierro al que si le pones una pequeña pila se le encienden los ojos y un bicho de plástico duro que no tengo ni idea de lo que es. Para completar el lote de seis muñecos por un euro, me llevé un pez de goma de color naranja y que al apretarlo, chufla.
Con el lote en una bolsa de plástico miré a M.Pilar y allí seguía ella, desmoronando la montaña en busca del muñeco perfecto que es como encontrar al hombre perfecto, es decir, una utopía. Me acerqué para enseñarle mi compra pero ni caso me hizo y ella a lo suyo solo decía, que si este es feo, que si este otro está sucio, que si ese otro de más allá parece que está usado, que si este pesa mucho...¡¡uff!!
Las demás chicas se iban acercando preocupadas por el rato que llevábamos allí y fue entonces cuando una sillita para pasear los muñecos llamó la atención de M.Pilar que se puso a mirarla desde todos los ángulos posibles, incluso intentó plegarla (sin éxito). Por un momento pensamos que cambiaría de idea y al final se decidiría por la sillita, pero como solo costaba 5 euros no descartó la idea de llevarse también el dichoso muñeco que todavía seguía sin encontrar.
Hartas ya de tanta duda y tanta espera, se acercó Loli y con todo su remango, movió un par de veces la montaña de muñecos y entonces vio uno precioso, bonita cara, no pesaba mucho, parecía nuevo y con bonitas ropas. ¿¿¿Cómo no lo había visto antes M.Pilar???
Con él en la mano, se acercó a la dependienta y le dijo, 10 euros por el muñeco y la sillita y a pesar de que solo el muñeco ya costaba 15, la dependienta aceptó enseguida y no me extraña...¡¡las ganas que tenía de que desapareciésemos de allí!!. Apuesto a que si llegamos a tardar más, hasta nos hubiera dado dinero para que nos fuésemos.
¡¡¡Al fin estábamos en la calle!!! y antes de coger el tranvía para volver a casa, nos sentamos en una terraza para tomar algo y comentar las compras.
A las 10 de la noche estábamos de nuevo en nuestra calle haciendo planes para la salida del chocolate. Es algo que nos apetece mucho y espero que se haga pronto, antes de que el frío intenso del invierno nos quite las ganas de salir de casa a las 7.15 de la tarde, porque si al frío le añadimos que a esa hora ya es de noche, la verdad es que da pereza.
No se a qué mente brillante se le ocurrió que era bueno retrasar la hora en octubre. Salir a esas horas siendo noche cerrada más bien parece que nos vamos de marcha discotequera a beber cubatas, en lugar de salir a tomarnos un inocente chocolate con churros.
No tenemos que dar explicaciones a nadie pero el vecindario puede hacerse sus historias.
Las pocas fotos...aquí.

10/02/2011

Performance en Barcelona.


Después del madrugón ( 7'15 de la mañana es un buen madrugón) y de cuatro horas de viaje con parada incluída, hemos llegado a Barcelona y caminando hemos llegado al hotel.
Yo tenía cierto "resquemor" respecto a qué hotel nos íbamos a encontrar por la experiencia vivida hace unos tres meses cuando estuvimos es esta ciudad para visitar la casa Batlló de Gaudí y el hotel, cuya habitación apenas medía 12 metros cuadrados y costaba 100 euros la noche, estaba situado entre unas callejuelas de las Ramblas, calles donde trabajaban las "mujeres de vida alegre" que no se a quién demonios se le ocurrió ese calificativo porque sus vidas no creo que sean para tirar cohetes.
Al bajar del autocar en la estación de Sants, Luis ha sugerido ir andando al hotel. Aún recuerdo sus palabras: "Está en el Paralelo. No está muy lejos de aquí" Yaaaaaa. Pues hemos tenido que caminar casi una hora. Por un momento se le olvidó que en esta ciudad, las distancias son muy grandes.
De todas formas ha merecido la pena caminar hasta el hotel porque...¡¡¡Vaya hotel!! Un tres estrellas. Resulta que el hotel estaba lleno, pero como teníamos reserva nos han tenido que dar...¡¡Una suite!!
No ha sido la suite nupcial porque no nos han visto cara de recién casados pero...¡¡qué pedazo de habitación!! Ahora sé cómo se sienten los ricos. Una cama de 1.80, un sofá-cama, cafetera, bar,tabla de planchar y por supuesto la plancha, secador de pelo en el baño y una gran terraza para nosotros solos, con suelo de madera y en el centro una mesa con sillas de mimbre por si queríamos salir a tomar algo. Y el precio de todo esto...100 euros. Lo mismo que nos costó la habitación de 12 metros cerca de las prostitutas.
Aunque estábamos muy a gusto entre tanto lujo, tuvimos que salir para comer y tomar un café, que ya eran las 2'30 de la tarde.
Para "bajar" la comida y como hacía muy buena temperatura, callejeamos un poco por las Ramblas y...cosas del destino, llegamos a la plaza donde estaba el antiguo hotel y allí seguían las trabajadoras del sexo.
Cerca de las 6 hemos llegado al nuestro, al de ahora, al lujoso y después de pegarnos una ducha, hemos descansado un poco.
Sobre las 8 y frescos y descansados, nos hemos reunido con el resto del grupo para cenar e ir al local dónde íbamos a realizar la performance.
El local era digno de ver. Desde la calle solo te encuentras una puerta cerrada. Es un garito privado que se mantiene con la cuota de unos 200 socios y se utiliza para permitir que todo aquel que tenga algo que decir y que no encuentre otro lugar para hacerlo, pueda expresarse con total libertad.
Llamamos a la puerta del garito y como no estaba el encargado, que era la persona que nos había invitado a actuar, no pudimos pasar. No dejaban pasar a cualquiera, pero no porque fuese un local para gente "selecta", no, no. Tanto al local como al público que allí había y que me imagino serían los propios socios, los calificaría de "alternativos".
Una hora más tarde regresamos, volvimos a llamar a la puerta, tuvimos que decir a qué íbamos y nos dejaron franquear esa puerta y otra segunda puerta después antes de llegar al interior del local. Pensé, "¡Por Dios, ni en los aeropuertos hay tantos controles!"
Ya en el interior, vimos una barra de bar, varias mesitas con sillas y una pequeña tarima a modo de escenario. Tras él, el servicio y una habitación donde nos cambiamos antes de salir a actuar.
El encargado de la programación cultural del local, fue el primero en subir al escenario para leer unas poesías, algunas escritas por él y una última de un poeta catalán.
Después de él salió una chica que hizo lo mismo, leer poesía.
Los terceros en actuar fueron dos chicos que sobre un sonido algo selvático de fondo, imitaban uno de ellos a un oso perezoso -y eso quiere decir que apenas se movía- y su acompañante imitaba a un armadillo o algo así y medio encorvado, lo único que movía era los dedos de una mano muy abierta, como imitando una garra...y así durante los casi 10 minutos que duró su actuación.
Detrás de ellos nos tocaba a nosotros, salimos los cinco vestidos de negro, con pasamontañas, algunos incluso con boina y otro con un pañuelo negro debajo del pasamontañas y guantes para que no se le viera ni los ojos, ni la boca, ni las manos. Parecía una sombra.
No subimos al escenario, nos colocamos cerca de las mesitas donde estaban los clientes. Al principio en silencio, intimidando al público.
En una de las manos llevábamos un pequeño transistor que encendimos al poco rato y en la otra, una linterna de luz negra que al acercarlas a los transistores producían interferencias. Sobre estos sonidos se escuchaba de vez en cuando unas frases que Pedro tenía grabadas en unos altavoces. Así, estuvimos durante 15 minutos.
Después de nosotros volvieron a leer poesía y una chica con un vestido corto y muy escotado subió al escenario, dijo que ella era un libro y con un pincel y pintura blanca muy aguada, escribió unas palabras sobre sus brazos desnudos, luego se acercó al público y les entregó el pincel para que también escribieran sobre ella palabras como "poema", "luz", "madre"...
Volvió a subirse al escenario, mojó sus dedos en un vaso de leche y se la extendió sobre sus brazos y piernas borrando las palabras.
Al abandonar el escenario, se derramó la leche por el cuerpo.
Después volvió a subir a actuar el que había imitado al oso perezoso y delante del micrófono leyó una poesía bastante inconformista que me gustó bastante. Después se pegó otros 6 minutos haciendo sonidos con la garganta, como si estuviera pronunciando palabras hacia dentro, fue interesante aunque si hubiera durado menos, hubiera sido mejor. Ya se sabe, lo bueno si breve...
Una pareja de dos hombres vestidos de negro y llevando sombrero fueron los siguientes en mostrarnos su trabajo. Subieron cargados con varias bolsas de las que sacaron muchos objetos que iban colocando en el escenario como si fueran a preparar su actuación. Yo esperé a que acabaran de colocarlo todo para hacerles unas fotos, pero lo que ocurrió fue que una vez que habían sacado todo, compartieron un botellín de agua, volvieron a meter todo en las bolsas y abandonaron el escenario, su performance había terminado y yo me quedé sin fotos.
Por último salió un francés alto y delgado, se sentó en una silla, se quitó un zapato y vimos que en el calcetín llevaba un agujero. Se lo quitó, sacó del bolsillo una aguja con hilo y un huevo duro. Lo metió en el calcetín y cosió el roto. Cuando terminó, sacó el huevo, lo peló y se lo comió. Se levantó y mirando al camarero le dijo:" Una cerveza". Eso era el fin de su actuación.
En ese momento se dió por concluída la sesión de poesía y performances. El público se lo pasó muy bien y nos agradeció la actuación ya que éramos los invitados.
Nos encontrábamos muy bien allí, el trato que se nos dispensó fue muy agradable aunque a esas horas ya teníamos ganas de salir a la calle porque hacía mucha calor. Era un local cerrado, no había ventilación y la mayoría del público estaba fumando y no era tabaco precisamente. Todo era muy libre allí.
Pensé que estaba muy bien que hubiera un local de esas características para que gente que se siente poeta o actor, pueda compartir con los demás todo lo que lleva dentro y también pensé que me encantaría que hubiera un lugar así en Zaragoza.
En el exterior agradecimos el aire de la calle y nos sentamos en una terraza para tomar algo y cambiar impresiones de lo que habíamos hecho y visto y sobre la una de la madrugada...al hotel, al bonito, al lujoso...
La mañana del día siguiente disfrutamos visitando varias galerías de arte y después cogimos el metro y nos fuimos a pasear por el Parque Güell bajo un sol expléndido.
Comida en un restaurante del barrio Gótico, café en una terraza frente a la iglesia de Ntra, Sra. del Mar y paseo por todas esas callejuelas estrechas llenas de tiendas. ¡Me encanta esa zona!...y más aún si encuentro algo que comprarme como ha ocurrido esta vez.
A las 8'15 de la tarde ya estábamos en la estación de Sants. A las 9 salíamos en el AVE y a las 11 cenando en mi casa.
Fín de semana diferente. 36 horas intensas que recordaré cada vez que vea las fotos y el vídeo.
Todavía nos queda el domingo para desconectar y volver a la realidad.

Fotos aquí.