10/19/2008

Viernes 17.










¡Menuda noche la del viernes! Luis y Pedro poniéndo música en el Bacharach y allí que van todos sus amigos. El bar, lleno de gente pasándoselo en grande y los dj´s disfrutando de su noche. Poniendo la música que ellos mismos seleccionan. Yo llegué con un amigo sobre las 23h.
La última vez que Luis y Pedro pusieron música allí, mi amigo me acompañó "para ver qué era eso". Nos lo pasamos tán bién, que me pidió que le avisara cuando hubiera una nueva sesión de música. Le avisé de la del viernes y aceptó ir conmigo, de lo cual me alegré.
Le presenté a casi todos y estuvo hablando con algunos de ellos. Casi al final de la noche me dijo: ¡Qué gente más interesante conoces!
A las 2.30 de la madrugada le pregunté: ¿Nos vamos ya a casa? (por supuesto, él a la suya y yo a la mía). Llamó a su pareja y nos vino a recoger con el coche.
Atrás dejamos a todos en el bar, disfrutando nde la música.
A casa llegué cerca de las tres de la madrugada con olor a tabaco en mi cuerpo y ropa pero habiéndomelo pasado muy bién.
Aquí dejo fotos de algunos momentos.

10/13/2008

Nivea, crema blanca.

La semana pasada visité a mi madre y cuando me despedía de ella, me dijo: "Espera, que te voy a dar una caja". Como ella sabe que mi droga es el chocolate, me alegré porque pensé que me iba a dar la famosa caja roja de Nestlé pero no, la que me dió fué la caja azul de Nivea. Me dijo que me la daba porque no le había gustado. Es que mi madre es más de Atrix.
En casa siempre hubo Nivea cuando yo era pequeña y a mi madre le gustaba, pero cuando salió Atrix, cambió de marca (siempre ha sido muy voluble) siempre le gusta probar lo nuevo. A veces pienso que si encontrara una hija mejor que yo, me cambiaría también.
La orilla del Ebro fué el escenario de juegos de mi infancia. También lo fué el de mi madre. La diferencia es que ella y sus hermanas corrían descalzas por las piedras sin problemas, mis hermanos, mis primas y yo, lo hacíamos llevando chancletas. Parece ser que la segunda generación vinimos con alguna "tara",bueno, quizá lo de "tara" es muy ofensivo, quizá solo es que éramos más "delicadas", más "princesas".
Teníamos cinco o seis años y nuestras madres nos protegían del sol embadurnándonos de Nivea.
A mi no me gustaba mucho, era demasiado grasienta (la crema) y tardaba mucho en absorberse, aunque a esa edad no era algo que me importase mucho. Había tanto con qué divertirse. Uno de mis juegos preferidos era meterme en el río con un flotador. ¿He dicho flotador? Ja,ja,ja. Se trataba de una rueda de goma negra que va en el interior de las ruedas de camiones, tractores etc. ¿La cámara se llama? Bueno, el caso es que estaba hinchada a tope y flotaba que te cag..........perdón.
¡Que divertidos momentos pasamos con ella! Pero pronto abrieron una piscina municipal cerca de casa. Mis padres y tios se hicieron socios y a partir de entonces, cambiamos río por piscina. Quizá eso fuera subir de categoría, pero tuvimos que abandonar ese flotador negro que tan buenos momentos nos había dado. En la piscina no nos dejaban meterlo y no era por el color negro de su piel, es que era demasiado grande. La verdad es que pronto nos olvidamos de él. Al igual que a mi madre, a nosotras también nos gusta probar lo nuevo.
Estoy abrumada por todos estos recuerdos de mi infancia, son recuerdos que vuelven a mí esnifando el interior de la caja de Nivea que me dió mi madre. Su olor me "coloca".
Hay gente que esnifa un polvo blanco llamado coca y ve elefantes volando, yo esnifo una crema blanca llamada Nivea y cientos de recuerdos invaden mi mundo actual. Siempre es mejor eso, que un elefante volando.

9/28/2008

Mi tiempo libre.




Hace un par de semanas comencé de nuevo las clases de Bailes Latinos a las que me es difícil dejar de acudir y no es que me obliguen a ello y por supuesto, tampoco me obligo yo. Voy porque, qué quieres que te diga, me lo pide el cuerpo.
Este es mi cuarto año y hasta ahora nos han enseñado más de 200 pasos de baile. Sí, has leído bién, más de 200 pasos nos han enseñado, lo cual no quiere decir que yo los haya aprendido. Lo que sí he aprendido es a "dejarme manejar", solo en lo que a baile se refiere, por un hombre. No ha sido fácil pero durante el primer año comprendí, que si no dejaba que ellos dirigieran mis pasos, iba a ser muy difícil, por no decir imposible, que aprendiera a bailar, especiálmente porque tengo muy mala memoria para memorizar (valga la redundancia) los pasos.
Cuando el profe dice en voz alta el paso a realizar, el disco duro de mi cerebro se bloquea y solo me sale preguntar: ¿Cuál? Tengo que hacer una limpieza y vaciar dicho disco de todo el spam que he acumulado a lo largo de todos estos años.
Recuerdo el primer año, fué difícil, mis brazos eran como troncos de árbol, duros, tiesos y difíciles de manejar. Mis dedos se agarraban a los del profesor como garfios y hacerme girar era una tarea complicada para él.
Además, hay que añadir otro "problemilla" y es que girar me marea ( la naturaleza me ha hecho muy delicada) y eso sí que es un problema para bailar salsa ya que casi todos los pasos incluyen giros y giros y al cuarto giro, yo ya no sé si el suelo se encuentra bajo mis pies o encima de mi cabeza.
A estas alturas, lo de los "brazos tronco de árbol" y lo de los dedos como garfios, lo he solucionado y en lo que se refiere al mareo en los giros, como dijo Áznar en una ocasión, estamos en ello. Me he abonado a la Biodramina y las cajas de pastillas van que vuelan. Al principio me tomaba dos antes de empezar las clases pero este curso, he logrado reducir la dosis a una pastilla y con el mismo resultado, es decir, nulo.
Este año estoy repitiendo curso y no es porque sea mala alumna (que ya me imagino que lo habreis pensado) es que es el último curso para aprender y como no quiero dejarlo, seguiré repitiendo y repitiendo hasta que me canse, o se cansen ellos de mí.
He encontrado un par de novedades este año. Por un lado, se ha ampliado el horario. Ha pasado de una hora a hora y media y la segunda novedad es que, como algunas de las parejas que estaban en el grupo al que yo pertenecía hasta el año pasado, se han ido, nos han unido a las de la otra clase que tenían distinto horario. Solo los conocía de verles en las cenas conjuntas de navidad y fín de curso y eso hace que me tenga que acostumbrar a ellos. Me cuesta, soy tímida y conocer gente nueva me supone un gran esfuerzo y ahí sigo, manteniéndo cierta reserva hacia todos ellos hasta que les conozca lo suficiente para saber si puedo bromear con ellos o no.
Este es el motivo por el que no voy tan contenta a las clases, pero solo es cuestión de tiempo.
Entre los compis de este año hay una gran variedad. Están los que tienen buena memoria para los pasos de baile, los que por el contrario, tienen memoria de pez, es decir, de dos minutos y se pasan la clase filmando los pasos para estudiarlos tranquilamente en su casa, aunque los resultados digan lo contrario. Están los que tienen cierta elasticidad en cuerpo y brazos y los que parece que se han tragado un palo de escoba para los que doblar la espalda se convierte en una misión casi imposible. También están los que en su niñez se perdieron los capítulos de Barrio Sésamo en los que explicaban la diferencia entre derecha e izquierda y siempre giran en el sentido equivocado.
No voy a decir en qué grupo de los problemáticos me incluyo, quizá en todos pero aún así, acudir a clases de Latinos es una de las mejores decisiones que he tomado respecto a qué hacer en mi tiempo libre, convirtiendo los miércoles en uno de mis mejores días.
He mejorado bastante y si tengo que decir qué me falta y qué me gustaría mejorar, sería algo más de ritmo y poder realizar los pasos con cierta belleza plástica pero bueno......tiempo al tiempo.

9/18/2008

El placer de la lectura.


Uno de mis momentos preferidos (de llevarlo a cabo) sería, estar comodamente sentada escuchando música y leyendo un buen libro, un buen libro para mí, es uno que cuando lo empiece me cueste dejar de leerlo. Me imagino ese momento y me parece relajante y acogedor, aunque la verdad es que no lo vivo con la frecuencia con la que me gustaría y es que, cuando leo, quiero hacer solo eso, leer, quiero tener la mente puesta solo en la lectura y hasta ahora siempre tengo veinte temas sobre los que pensar, decisiones que tomar, problemas personales que resolver........ y así no hay manera de concentrarme en el libro. Intentarlo, lo he intentado, de hecho, hace un año me leí uno (no era el único, sí el último). El título era " El guardián entre el centeno" y me costó mucho terminarlo. ¿El motivo? ya lo he dicho, tener demasiadas cosas en la cabeza, que menos cuernos, tengo de todo.
Cuando empecé a leerlo estuve a punto de rendirme antes de terminarlo, pero no lo hice. Sería la primera vez que dejara algo a la mitad y la verdad es que cuando lo terminé, me alegré de haberlo hecho porque el libro me gustó. El problema era que por estar muy ocupada, lo leía en los pocos momentos que tenía libre y claro, de una vez para otra se me había olvidado lo último que había leído y tenía que retroceder un par de páginas.
Hay gente que le gusta leer antes de dormir y en la mesilla tienen lo que normalmente se llama "libro de cabecera", bueno, pues mi pareja tiene sobre la suya, nada menos que ¡23 libros! y todos ellos empezados.
Se supone que cada noche antes de dormirse, coge uno de ellos y lee un par de hojas. Sí, solo un par. Es que se acuesta tarde y madruga y eso hace que la lectura de esos libros vaya poco a poco. Además, no contento con tener 23 libros sobre su mesilla, hay noches que se mete El Pais (el periódico) y lo lee. Eso hace que los libros de su mesilla se eternicen allí, ahora ya forman parte de la decoración del dormitorio y empiezo a pensar que ya nunca podrán estar en otro sitio.
Yo me pregunto si realmente recuerda de qué va cada libro cuando lo coge. ¿Tendrá dudas a la hora de elegir libro cada noche? Yo lo tengo mucho más fácil, simplemente me acuesto y caigo.
Solo me faltaba tener cada noche ese tipo de preocupaciones.
De todas formas, sigo teniendo la esperanza de que tarde o temprano podré hacer realidad mi momento preferido, es decir, sentarme en un sillón cómodo, escuchando música tipo chill out y con una hermosa y entretenida historia escondida entre dos tapas duras.
Sé que ese momento llegará, quizá cuando mi espíritu esté mas relajado y mi mente solo esté pendiente de las páginas del libro y así poder disfrutar del placer de la lectura.

9/07/2008

He vuelto de Londres!!








Hi! I have just arrived without any problem.........Oh, perdón. Es que tantos días en Londres hablando inglés.........Bueno, empiezo de nuevo.
Vuelvo a abrir el kiosco y eso significa que no ha pasado nada malo , es decir, que el avión, tanto de ida como de vuelta, ha aterrizado sin dificultad. ¿Habrá sido gracias al "poder protector" de la carta de mi madre? Para el próximo viaje se la volveré a pedir prestada, por si acaso.
Han sido días de mucho caminar pero era necesario si queríamos ver todo lo que nos habíamos propuesto.
Una amiga me dió un plano de Londres con todos los monumentos, edificios y lugares más conocidos para visitar y, ¡ los hemos visitado todos! Estos son: The Tower of London, Shakespeare's Globe, The Tower Bridge y una enorme noria llamada London's Eye desde la que se puede disfrutar de una maravillosa vista de la ciudad. Hemos visitado ¡como no! The Buckinghan Palace, Eros Statue que está en la famosa plaza Picadilly Circus, (una especie de hermana pequeña de la calle Times Square en New York). Entramos y descansamos en Hyde Park, pudimos ver The Big Ben y The Parliament, Trafalgar Square, un par de iglesias (solo por fuera) Westminster Abbey and St. Paul's Cathedral. Recorrimos la zona de Covent Garden y el Soho, entramos en los muy conocidos almacenes Harrod's, donde no compramos nada (menudos precios) pero su interior nos gustó mucho, el supermercado era una pasada, cada una de sus secciones era, como dijo mi hijo, un parque temático. También vimos un pequeño altar con las fotografías de Lady Di y su novio Dodi (¡vaya con el nombrecito!) que estaban rodeadas de flores y la gente se hacía fotos allí. El morbo, ya sabes.
Por supuesto que no nos podíamos olvidar del arte y en la Tate Modern y sobre todo en el British Museum encontramos verdaderas maravillas.
Y como lugar divertido para pasar la mañana y por supuesto gastar dinero os recomiendo el mercadillo de Camden Town, el más bonito que he visto hasta ahora, el entorno donde está situado habían sido establos y el lugar lo han mantenido tal cual, precioso.
El hotel donde nos hospedamos era de tres estrellas, era grande, limpio, bonito, muy cómodo y con un desayuno autoservicio con suficiente variedad de productos como para aguantar hasta la hora de la comida. El único inconveniente del hotel (nada ni nadie es perfecto) era que en las habitaciones hacía demasiada calor y como en las camas no había sábanas, solo edredones, tuve que dormir sín tapar, además las ventanas las teníamos que cerrar por la noche ya que como estábamos en un primer piso, se oía bastante el ruido del tráfico.
Recuerdo que cuando me levanté la primera mañana, me dirigí a la ventana para abrirla y dejar que entrara aire freco y al correr las cortinas con la energía que me caracteriza, me encuentro con la mirada sorprendida, de un par de viajeros sentados en el piso superior de los típicos autobuses londinenses, cuyas ventanas quedaban a la altura de las de mi habitación. Y allí estaba yo, recién levantada de la cama, sín maquillar y con mi pijama sexy. Rápidamente, volví a correr las cortinas (en situaciones difíciles, es importante saber reacionar con prontitud) y fuí al cuarto de baño a prepararme para la laaaarga jornada que nos esperaba.
La sensación que he sentido al volver a recorrer las calles de Londres ha sido de felicidad, por hacerlo esta vez con mi familia, pero por otro lado también sentí un poco de ¿decepción?.
Lo voy a aclarar. Estuve allí con mi pareja a finales de los años 70 y el ambiente entonces, era más hippy, más autenticamente londinense. Ahora, con la globalización y teniéndo en cuenta que todos viajamos con bastante frecuencia, todo se ha unificado y nos encontramos el mismo tipo de gente. Gente de todos los paises y las mismas tiendas en Londres, en Madrid, en Barcelona o en Paris. Eso hace que las ciudades pierdan algo de su idiosincrasia, aunque de momento, los edificios todavía siguen teniendo el estilo típicamente inglés. Juzga tu mismo.



8/24/2008

Cerrado por vacaciones.

Bajo las persianas. Cierro el kiosco. Me voy de vacaciones en busca de nuevas y espero que buenas experiéncias que contaros.
Chic@s, "nos vemos" en septiembre.

Sed buenos.

La carta.


Aquí estoy, preparando mi viaje a Londres y viendo por tv. las imágenes del terrible accidente aéreo ocurrido en Barajas.
Trato tranquilizarme convenciéndome a mí misma de que el avión es el medio de transporte más seguro, de que hay más accidentes en las carreteras pero, sigo sintiendo una ligera sensación de ansiedad que trato de evitar pensando en otra cosa, aunque sé que seguirá conmigo hasta que regrese del viaje.
Mi madre, ansiosa por darme la noticia, me telefoneó el mismo día del accidente para "animarme".
- ¿Has visto la tele?
- Si claro. La noticia está en todas las cadenas.
- Y vosotros vais a iros en avión ¿no?.
- Claro mamá. Ya tengo todo organizado y pagado y además me apetece mucho ir.
- Pués al menos, ven a casa y te llevas la carta.
- Vale, mañana voy.
La carta , que no es de recomendación, es un papel tamaño folio, escrita por las dos caras y que mi madre conserva muy plegadica, metida en una bolsa de plástico. Está tan vieja, que ni siquiera me atrevo a desplegarla para leerla, por miedo a que se rompa.
No sé lo que pone en ella. Pertenecía a mi abuela que era curandera y un poco médium. Bueno, decir "un poco médium" es como decir "un poco muerto", se es o no se es y en el caso de mi abuela, lo era.
No sé quién se la dió a mi abuela. Suponemos que sería alguna de las muchas personas a las que ayudó y mi madre la sigue conservando porque existe una leyenda que dice que si la llevas contigo cuando vas de viaje, te proteje y evita que mueras en otro lugar que no sea tu cama.
Mi abuela nunca la usó, es para los viajes, como la Biodramina y ella nunca se movió de Zaragoza. Mi madre, que sigue conservándola, me la da cada vez que hago un viaje en avión y yo, que por regla general no creo en estas cosas, sigo llevándomela conmigo.........por si las moscas.

8/15/2008

¿Has estado en la Expo?





Los que creiais que no iba a escribir sobre la Expo, os habeis equivocado, y lo hago porque la pregunta que da título a este escrito, es la que con más frecuencia se está oyendo en el último més y medio en Zaragoza.
A mí me la han hecho en varias ocasiones, y yo la he hecho también pero, solo al principio, ahora, ya no. Y es que no quiero volver a escuchar otra respuesta quejándose del evento.
Por supuesto que hay cosas que podrían haber estado mejor !faltaría más! todo es mejorable, pero me agota el pesimismo y la negatividad de los españoles en general y de los aragoneses y zaragozanos en particular.
Hablando con ellos sobre la Expo, sus comentarios son del estilo a : "!Vaya manera de malgastar el dinero que, por cierto, vamos a tener que pagar entre todos!" o " No va a dar tiempo a terminar las obras", o Seguro que no sale bién".
Conozco personas que han pasado del :" Seguro que no viene nadie" antes de que comenzara la Expo al : "Yo no voy a ir, que está a tope de gente y no me gustan las aglomeraciones" una vez que ya funcionaba.
Ante cualquier idea nueva, cualquier nuevo proyecto o sugerencia, el primer comentario suele ser negativo, escéptico y pesimista. Y lo sé muy bién porque me toca muy de cerca. En mi entorno familiar existen varios ejemplos que son perfectos representantes del zaragozano medio.
El caso es que estos mismos familiares, finalmente han acudido a la Expo y les ha gustado. Por supuesto que siguen quejándose de cosas pero es que si no lo hicieran, no serían de Zaragoza.
La gente nos quejamos de todo; de las largas colas que hay que hacer para visitar algunos pabellones, del calor, de las aglomeraciones o de que otros días haya poca gente, del transporte para acudir allí........En fín, supongo que quejarse es intrínsico al ser humano.
En las tres ocasiones en las que yo he visitado la Expo, me he sentido muy bién, me han gustado la mayoría de los pabellones que he visitado, he conocido un poco más de la vida en otros paises, de sus habitantes,de sus recursos y de su gastronomía, sobre todo del chocolate del pabellón belga, creo que me merezco un premio por el número de veces que he entrado a comprarme algo.
He disfrutado a mitad de la tarde de algo tan simple y a la vez tan placentero como es
descansar sobre la hierba a la orilla del río y rodeada de grupos de personas de paises tan lejanos como Pakistán, India o África. !Toma integración!
Puede parecer una tontería pero me han emocionado los atardeceres en la Expo. Los colores del recinto iban cambiando a medida que el sol se iba poniendo. Las siluetas de los edificios con el sol ocultándose a sus espaldas, junto con la iluminación de los pabellones cambiaba tanto el paisaje, que me hacían dudar de si seguía en el mismo recinto o me había trasladado a Las Vegas.
No es que yo crea que todo ha funcionado perfectamente pero, prefiero poner el acento en todo lo que mi ciudad, mi querida ciudad y por ente, todas las personas que en ella vivimos, ha ganado (hemos ganado) con este evento. Todo lo que se va a quedar en el recinto de la Expo cuando ésta acabe, las mejoras en las riberas del Ebro, los nuevos puentes, el Cuarto Cinturón, la playa, etc.
Pero el pesimismo que nos caracteriza, no es de ahora. Quiero recordar la oposición que se generó en la gente cuando El Corte Inglés se estaba construyendo en la Glorieta de Sasera. Yo era muy jovencica pero me acuerdo de las manifestaciones en contra y los comentarios de la gente cuando decían que nunca comprarían allí y conminaban a la gente para que tampoco lo hicieran. ¿Creis que lo cumplieron? Yo creo que no.
Otro ejemplo lo tenemos cuando la multinacional General Motors decidió instalarse en Zaragoza, de nuevo la gente se opuso y protestó y ahora, esa empresa se ha convertido casi en el motor de la economía de la Comunidad.
Si pregunto a mi alrededor ¿Habeis visto la nueva Pasarela del Voluntariado? ¿A que es bonita?, la respuesta común es " No está mal pero, con el cierzo que tenemos en la ciudad, no se podrá pasar por ella,(de nuevo, la negatividad).
En fín, como es sabido,todos los paises y comunidades tienen sus características. En Zaragoza dicen que tenemos un carácter muy abierto, que somos amigables, nobles, cabezones y yo añado pesimistas, escépticos, amigos de ver el lado negativo de las cosas........!Qué le vamos a hacer!
Por supuesto, no generalizo y aunque me rebelo, tendré que aprender a convivir con ello. Tengo ejemplos tan cercanos.....


7/30/2008

Kaz.




Tengo un amigo japonés al que (él, no lo sabe) llamo cariñosamente "El chino" y no me preguntes por qué. Por suerte, su nivel de español no es lo suficiéntemente bueno como para que pueda leer este blog, y no es que me preocupe que lo haga, ya que no voy a decir nada malo de él pero, no creo que le gustara mucho saber que le cambio la nacionalidad.
Mi amigo es un mail-artist del que ya escribí algo aquí cuando lo conocí, y de esto debe hacer ya, casi dos años. Solo lo ví y hablé con él en aquella ocasión y a partir de entonces, el inglés (el idioma inglés) es nuestro medio de comunicación.
No existe ninguna regla entre nosotros sobre la frecuencia en la correspondencia. Cuando uno tiene algo que contar o algo que enviarle al otro o simplemente le apetece, lo hace y ya está.
Ha habido semanas en las que he recibido hasta tres cartas suyas. No es que me cuente muchas cosas en ellas, prefiere enviarme información de museos que ha visitado, pequeñas obras de arte sobre papel, y fotos, siempre encuentro bonitas fotos en el interior. Son fotos de las flores y vegetales que cultiva en su jardín, de una colorida mariposa que cazó un día, de sus múltiples viajes etc......Es que está jubilado y claro, tiene todo el tiempo del mundo ( bueno, y dinero también, que no son viajes de mochila y tienda de campaña ). No solo viaja por Japón, también lo ha hecho por Europa. Sé que uno de los motivos de sus viajes es conocer a otros mail-artists que se cartean con él. Yo también disfruto de esos viajes a través de sus fotos. Incluso he conocido a su mujer, fotografiada en la puerta de su típica casa japonesa. Es la única foto que he visto de ella y es que, no sé el motivo pero, ella no sale en las fotos de sus viajes. Quizá no vaya con él. No sé....
Por mi parte, en mis cartas le cuento mis viajes y por supuesto nunca faltan las fotos, no solo de ellos, también de las celebraciones con mi familia...... Sabe y ha visto fotos, de la visita que hace un mes nos hizo mi prima que vive en Oklahoma y de la que también he hablado aquí. Le cuento mis avatares, problemas y alegrías en la preparación, ensayos y desarrollo final de las obras de teatro en inglés que preparamos cada navidad para la EOI. Le envío el cartel, el folleto y las fotos de la representación y él, agradecido y con esa educación japonesa, me felicita de verdad.
Tod@s mis amig@s saben del "chino". De eso me he encargado yo. Les hablo de él y les enseño sus fotos y todo lo que me envía. Cuando pasan varios días sin enseñarles nada, ellos mismos me preguntan por él, e incluso me dan folletos o cosas para que yo le envíe.
Así como he dicho que él, escribir, no escribe mucho, yo cuando me pongo a contarle algo, no tengo medida. En algunas ocasiones he llegado a escribirle dos folios, por los dos lados. No sé, quizá le desborda mi correspondencia pero es que yo no tengo la sutileza japonesa. Le cuento cosas que no le contaría de tenerlo frente a mí, pero claro, vive tan lejos que...........me da confianza saber que no va a volver a Zaragoza, o.......eso espero.
A veces pienso que si algún día, en uno de sus innumerables viajes, decidiera pasarse por aquí, me daría mucha vergüenza mirarle a la cara por toda la información que tiene de mí.
Cuando me escribe, siempre me dice que le divierten y que le gustan mucho mis cartas por lo detallado que pongo todo. No sé si lo dice de verdad o es que está siendo sarcástico conmigo.Ya cuando iba al cole me gustaba mucho hacer redacciones, y ya entonces mi profe me decía que debería saber resumir, pero todavía no he aprendido y me temo que a estas alturas ya no lo haga. !Que se fastidie la gente que me lee!
Había una cosa de él que me llamaba la atención y que no me terminaba de gustar y era que los sobres siempre los enviaba a nombre de mi pareja y debajo ponía el mío. Mis amigas me decían que no le diera importancia, que quizá en su cultura, eso era un gesto de educación o respeto hacia el marido, pero yo me sentía como tutelada, me parecía un gesto un poco machista. Me preguntaba: Si me está escribiéndo a mí, ¿por qué escribe el nombre de mi pareja?
Se lo dije en una carta y desde entonces, solo está mi nombre en el sobre. No problem.
Últimamente le estoy manteniendo informado sobre todo lo que se puede ver en la Expo, y lo hago enviándole todos los folletos que dan información en inglés sobre los pabellones y fotos, muchas fotos.
Para tener material que enviarle, cada día salgo de casa con una pequeña cámara en el bolso y fotografío cualquier bonito rincón o detalle o novedad que veo a mi alrededor. De todas formas, no lo hago solo por el chino (perdón, japonés), es que.......... ¿y si algún día voy por la calle y ocurre algo, o veo a alguien conocido y necesito demostrar que de verdad ha ocurrido o que lo he visto? También hay momentos con la familia o amigos que merecen la pena plasmarlos en una foto.



7/23/2008

Mi terraza y mi musa.

Aquí estoy, en uno de mis sitios preferidos de casa: La terraza, soleada y tranquila a estas horas de la tarde. Acabo de salir de tomar una ducha y dejo que el sol seque mi pelo húmedo. El sol todavía calienta y si no se esconde pronto, tendré que volver a ducharme. En una ciudad como ésta, en la que el cierzo hace acto de presencia con más frecuencia de la deseada, tengo que aprovechar y disfrutar de la terraza el mayor tiempo posible.
Y aquí estoy, con mi folio en blanco y deseando escribir algo para que mis amig@s lo lean en mi blog, pero nada, mi musa no llega, y es que ya se sabe que en julio y agosto, casi todos se van de vacaciones.
Después de varios intentos sín resultado y para calmar mi ansiedad, me levanto y dirijo mis pasos hacia el frigorífico, mejor dicho, hacia el congelador. Lo abro y "descubro"- los he puesto yo esta mañana- helados de bombón con tres tipos de chocolate cada uno de ellos. No me tiro hacia él como una posesa, porque todavía me queda un poco de dignidad. El remordimiento empieza a salir y me hace dudar entre comerme el helado o beber un vaso de agua que sirva para "engañar" al estómago pero......... Por supuesto que cojo un helado. ¿Acaso lo has dudado ? Le quito el papel y disfruto de él con los cinco sentidos.
Al acabarlo, y con un sentimiénto mezcla de arrepentimiénto y culpabilidad que ya querría yo que sintieran los maltratadores, me vuelvo a sentar en la terraza con el folio en blanco y se me ocurren un par de temas sobre los que escribir (¿habrá sido mi musa o la energía del chocolate?) pero, mi conciencia, que al igual que yo, todavía no se ha ido de vacaciones, me recuerda que en septiembre comenzaremos los ensayos de la obra de teatro y que todavía tengo que aprenderme el papel así es que, allí dejo el folio en blanco, mañana o esta noche, intentaré de nuevo escribir algo. Mis amig@s entenderán que me decida a estudiar el guión. Es que, tiene narices mi papel. En él, soy una mujer casada que por circunstancias y algunos equívocos, tengo que hacerme pasar por prostituta. !Ahí es ná!
Igual debería convivir unos días con algunas de ellas; para meterme en el papel digo. Oye, que muchos actores de Hollywood suelen hacerlo cuando tienen que hacer de médicos, de locos, de policias etc.. pero no, no creo que lo haga. Aún así, intentaré hacer mi papel lo mejor posible y me imagino unos ensayos muy divertidos.

7/16/2008

Vale, de acuerdo.

Sí, de acuerdo, ya me he dado por enterada. Es que hay una serie de amig@s (5 en concreto) que me han dicho en varias ocasiones que a ver si "cuelgo" más entradas en el blog. En realidad lo que quieren, es que lo haga con más frecuencia, que no me lo tome con tanta pachorra. Me siento halagada cuando dicen que se divierten leyéndolos (supongo que con algunos, más que con otros). Dicen que mi blog lo tienen puesto en favoritos y que si cuando quieren leer algo, no ven una entrada nueva, se "cabrean" un poquito.
Quizá tengan razón. Creo que cuando tienes un blog, adquieres una especie de compromiso para con los lectores y debes mantenerlo activo.
La última entrada la hice hace días (tampoco hace tanto, creo yo) y después, la verdad es que he estado muy ocupada.
Es que estoy preparando un viaje a Londres. Me voy con mi familia y estoy muy contenta por eso, pero los preparativos me agotan, me ponen los nervios a tope.
El vuelo lo hemos cogido a través de internet- tema complicado para mí-. Rellenas el formulario con los datos de todos los viajeros, incluido el número de la tarjeta de crédito con la que vas a realizar el pago. Cuando compruebas - o crees - que todo está bién, le das al click y .................
"Lo siento, su petición no ha podido llevarse a cabo,. Ha sido demasiado lento al hacerlo". Lo intento de nuevo y..... "Lo siento, compruebe datos"- es que olvidamos poner la fecha de caducidad de la tarjeta- . Nuevo intento y de nuevo, demasiado lento el ordenador al rellenar el formulario.
Con los nervios a flor de piel, decido mandar todo a hacer puñetas -no lo digo (no digo tacos) pero lo pienso. Gracias a que mi pareja, que conoce más que yo el para mí, complicado mundo de internet, decidió apagar el ordenador para darle un respiro y volver a reiniciarlo. Solo entonces, ese chisme, que por lo visto es muy exigente, nos permitió realizar la operación.
No es solo lo del vuelo, también hay que perder tiempo en visitas a la agencia de viajes, cuatro catálogos de hoteles para leer en casa y elegir hotel. Allí mirando mucho puedes encontrar hoteles que están muy bién de precio pero que están tan lejos, que tardas casi lo mismo en llegar al centro que lo que dura el vuelo desde Zgza.
Ahora ya lo tenemos todo y me puedo relajar esperando que llegue la fecha de la partida. Ahora quizá tenga más tiempo para pensar en mi blog.
Cualquier cosa para tener contentos a mis lectores.

7/08/2008

Mute Sound.


Tiene gracia. Ayer, al finalizar la performance, me enteré de que mi pareja forma parte de un grupo artístico, organización o asociación que se llama "Mute Sound". "Sonido Mudo", que contradición ¿no?.
Dicho grupo actuó ayer al atardecer en la Plaza San Bruno. Una acogedora plaza a espaldas de La Seo.
Eran siete personas sobre el escenario y dos abajo, pero el número de artistas no es definitivo. Puede aumentar o disminuir, dependiendo de la disponibilidad de los amigos y del tipo de performance a realizar.
La actuación de anoche forma parte de una serie de actuaciones, charlas y conciertos que se van a desarrollar a lo largo de la semana. Todo ello relacionado con el agua y el desarrollo sostenible.
Los siete artistas sobre el escenario, vestidos de negro y con pasamontañas, permanecieron sobre él, creando sonidos con diferentes objetos, tales como: Máquinas de escribir, panderetas, guitarras, radios, linternas, altavoces y otros objetos que no pude distinguir desde dónde yo estaba. Todos esos sonidos y sus pausas, emitidos artisticamente, tenían como fondo música muy bién elegida por uno de ellos.
Fuera del escenario, en la misma plaza, otras dos personas también pusieron su granito de arena. Una de ellas, repartiendo botellines de agua del coronel Hoffman (descubridor del LSD) y la otra, grabando toda esa muestra de expresión creativa.
De todas esas personas que participaron (participamos) mi papel era el de "agüadora" y no es porque "agüase" la fiesta ¿eh?. Me explicaré. Junto a mí, tenía más de cien botellines de "agüita del Coronel Hoffman". Hoffman murió no hace mucho y como homenaje, tenía que repartir dichos botellines entre el público asistente. Resultó un poco complicado ya que la gente se mantenía bastante apartada del escenario, se situaron a los laterales de la plaza, lo que me obligó a tener que estar desplazándome continuamente, cargada con botellines para repartirlos entre el público.
Es curiosa la reacción de la gente cuando te acercas para ofrecerles algo. Me preguntaban qué era eso, qué significaba la etiqueta que llevaba, que cuánto costaba el botellín, que si se podía beber, etc, etc.
Harta ya del interrogatorio, obté por ser yo misma la que al acercarme diese todo tipo de explicaciones sin esperar a que me preguntaran.
Después de casi una hora abandoné la plaza, pero aquí dejo unas fotos como prueba de nuestra "Acción Sonora"

7/01/2008

Mi prima 2



"Chocolate con churros" Eso fué el leit motive para nuestro encuentro hace 17 días y ha vuelto a serlo para nuestra despedida.
En esta corta visita, me ha sorprendido gratamente mi sobrino Eric. Un muchacho de 22 años con un 5o% de genes españoles, que yo subiría al 75%. Es cariñoso, dulce y con un carácter similar al de sus primos (mis hijos) que ha hecho que se sintieran muy bién conversando, cuando estaban juntos.
Tanto tiempo esperando que llegaran mi prima y su hijo y ............ya se han ido. Y pensamos que la mejor manera de decirnos !adios!-mejor dicho- !hasta pronto!, sería desayunando un delicioso chocolate con churros (pena de americanos, que no saben lo que es eso).
Han sido 17 intensos días. Un ir y venir. Un no parar en casa; piscina; visita al Galacho de La Alfranca en tren chu-chú; tres calurosos días visitando la Expo; un día en la finca de su hermana; otro día comiendo en mi casa; dos tardes hablando y tomando algo en sendas terrazas..........Lo que digo, un sin vivir. No solo para mi prima y su hijo, sino para toda la familia, pero sin duda, ha merecido la pena.
Las "culpables" de tanto ajetreo han sido sus hermanas. Ellas se han encargado de planificar el día a día. Han intentado que su hermana y sobrino se llevaran a Oklahoma gran cantidad de momentos felices y !vaya si lo han logrado! Tanta actividad, ha hecho que los días prácticamente volaran y dentro de unas horas, ellos estarán volando hacia su casa, donde su marido y su otro hijo les estarán esperando para que les cuente todo lo que han vivido aquí y mientras, nosotros, nos quedaremos con un profundo vacío interior.
En un par de días, su vida y la nuestra volverán a la normalidad y estos 17 días habrán sido un sueño. Sueño, que todos esperamos se vuelva a repetir dentro de otros tres o cuatro años y sobre todo, lo que yo espero es que ninguno de los que hemos estado en esta cita, faltemos a la siguiente.
Desde hoy, querida prima, empiezo la cuenta atrás. Mientras tanto, sigue leyendo diariamente (como hasta ahora) los periódicos de Aragón y escuchando la radio española para seguir informada de todo lo que ocurre en tu tierra y por supuesto, el correo electrónico y este blog, seguirá siendo el espacio a través del cual, espero contarte muchas y divertidas historias.

6/26/2008

Historia real.

Tengo una amiga que hace un año, estando en su casa, se subió a una silla que estaba mal colocada y se cayó. Se hizo una brecha de tal calibre, que al posar su mano sobre ella, pudo meter los dedos dentro. De allí salía una cantidad más que considerable de sangre y aunque le costó aceptarlo, se dió cuenta de la gravedad de la herida y llamó a su marido que dormitaba profundamente en el sofá. Él se asustó al ver tanta sangre por el suelo. Todavía no sabía bién lo que había pasado y más nervioso que ella, le apremiaba para ir al hospital. Pero mi amiga solo tenía una cosa en la cabeza (bueno, una cosa y una tremenda herida) solo le preocupaba ir limpia al hospital. Ya sabeis aquello que solían decir las abuelas; " Hay que salir siempre de casa con la ropa interior limpia por si te pasa algo por la calle". Bueno, pues mi amiga, en lugar de salir pitando para el hospital, lo que hizo fué enroscarse una sábana en la cabeza en un intento de parar la hemorragia, pero ésta, era imposible de parar. Obstinada en su limpieza, se enroscó una segunda sábana. De haber sido de color azul, hubiera parecido la cabeza de Marge (la esposa de Homer Simpson).
Con semejante turbante se dirigió al bidé para dejar sus partes íntimas bién escoscadas (y eso que el golpe lo llevaba en la cabeza) Después, igual que Jesucristo lavó los pies a sus apóstoles, ella convenció a su marido para que le lavara los suyos y solo entonces, se sintió lo suficiéntemente limpia para ser examinada por un médico. Entrada en quirófano, casi 20 puntos de sutura y dos semanas en el hospital.
Esta historia, que es real, viene a cuento porque en más de una ocasión, cuando me reuno con estas amigas entre las que se encuentra la de la caida y en la conversación aparece el tema de la limpieza, se mofan de mí porque saben que tener limpio y ordenado el lugar donde yo vivo, es muy importante para mí. Aunque creo que no lo llevo al extremo de obsesionarme, me gusta saber dónde está cada cosa.
Frases como: "Oye, cuando acabes en tu casa, continuas con la mía" o " ¿Por qué no te subes y me limpias los cristales? son las que salen de sus bocas. Ja,ja,ja.
Sé que pierdo muchas horas de mi vida limpiando la casa pero, al menos yo, no estoy a punto de perder mi vida en una hora, como sí estuvo mí amiga.

6/09/2008

Barcelona ¿ciudad de compras?



Luis y yo pasamos el sábado en Barcelona. Cogimos el AVE a las ocho menos cuarto de la mañana (no veas qué madrugón) y un poco antes de las nueve y media ya estábamos allí y con toooodo el día por delante pues el tren de vuelta no salía hasta las nueve de la noche.Lo primero que hicimos al llegar fué desayunar, que todo se vé mejor con el estómago lleno. Con el café me pedí algo con chocolate, aunque no se podía comparar con la napolitana que todos los martes desde hace más de diez años, comparto con un par de amigas en un desayuno en el que el inglés, es nuestro idioma de comunicación, pero es que es difícil encontrar otra napolitana igual de sabrosa. Bueno, después de "recargar las pilas" empezamos a caminar y caminar y caminar. Vimos exposiciones y volvimos a caminar y caminar hasta encontrar un sitio que nos gustara a los dos para comer. Tres cuartos de hora para degustar el menú y vuelta a caminar hasta encontrar una terraza para tomar un café (10 minutos, 15 a lo sumo) y de nuevo a caminar. Íbamos en busca del arca perdida-- es broma--- en realidad íbamos, bueno, iba yo, en busca de algo interesante que comprarme. Solo quería algo de ropa,un bolso, un colgante, no sé, algo. Recorrimos el barrio gótico, creo que varias veces ya que repetimos calles y busqué tiendas por la zona del Borne,caminamos hacia arriba y hacia abajo. Miraba los escaparates una y otra vez sin perder detalle, con la esperanza de encontrar algo que llevarme a Zgza. y así hasta las 8 de la tarde (con alguna pequeña parada de diez minutos para tomar un té, bueno, y para hacer pipí). A esa hora y en metro, fuimos a la estación a coger el tren, de vuelta a Zgza. A las 10.30 ya estábamos en casa. La verdad es que cuando cogimos el tren, tanto Luis como yo estábamos totalmente agotados. No había caminado tanto en mi vida. Luis me dijo que no pensaba que yo fuera a aguantar tanto, (yo tampoco). Por la noche cogí la cama como nunca lo había hecho. He dormido ocho horas pero he dormido bién y ya estoy como nueva.
Por supuesto, no me compré nada. No sé por qué razón, nunca encuentro nada, pero tampoco volví de vacío. Paseé por calles que me gustan y disfruté viéndo las tiendas cuyo diseño, siempre he admirado. El día, sin duda, fué muy agradable.

6/03/2008

Endocrino.

Me encuentro en la consulta del endocrino, esperando ser atendida por el doctor. No, no estoy aquí porque quiera adelgazar. Lo quiero aclarar porque, hay gente tan "simpática" que cuando te ve, te saluda diciéndo: ¿Has engordado? Pues no, no he engordado. Estoy aquí por un problema de tiroides.
Estoy sola en la sala de espera haciéndo lo que su nombre indica......esperar. Oigo voces en la habitación contigua. El doctor está con otr@ paciente. La conversación parece animada y me hace temer que la espera será larga.
Para hacerla más entretenida, fijo la vista en la decoración de la sala. Me doy cuenta de que es bastante clásica y triste, motivada por la escasa iluminación que proviene sólo de una lámpara de mesa cuya bombilla es muy floja.
Todo el mobiliario se limita a un sofá de dos plazas de diseño antiguo (no creo que lo sea realmente) tres sillas y una mesita baja sobre la cual está la susodicha lámpara. También hay una maceta con un tronco alto y fino rematado por un par de flores con pétalos morados, dos de los cuales he arrancado (con gran dolor de mi corazón) para hacer un señalador de libros. Lo del señalador se me ha ocurrido en ese momento. Nunca sabes dónde va a estar la inspiración.
La tenue luz de la lámpara, ilumina especialmente una de las cuatro paredes y me doy cuenta de que está llena, pero llena, llena, de cuadros de distintos tamaños. Me levanto para verlos de cerca, más que nada porque soy un poco miope, porque la habitación tampoco da mucho de sí. Es más bién pequeña- algo más de 3x3.
Viéndolos desde la silla donde estoy sentada, me parecen títulos en medicina y pienso: " !Jó, pedazo endocrino me va a atender!,debe ser una eminencia en endocrinología". Pero cuando empiezo a leerlos, me doy cuenta de que títulos de medicina o especialidades hay más bién pocos, quizás dos. Los demás son títulos que confirman y agradecen su presencia en diferentes cursillos y en diferentes paises. !Qué decepción! Son solo eso, cursillos, conferencias. Incluso algunos de ellos no tienen mucho que ver con su especialidad. No sé, por un momento dudo si seguir esperando a que el médico me atienda o salir de la consulta sín hablar con él.
Alguien que enmarca títulos de asistencia a cursillos para darse importancia no me da la suficiente confianza. Mientras tomo la decisión, sigo escuchando los sonidos de la conversación entre el endocrino y el/la paciente. Parece una conversación amena. Me dirigo a la puerta y salgo de allí.

5/20/2008

Pedro en el Matadero

Ir de negro y con pasamontañas. Esa era la "petición" que Pedro Bericat (el artista artífice de todo esto) nos dió para participar en su performance.
Tuvo lugar el pasado sábado 17 en el Antiguo Matadero. ¿La hora? Las diez de la noche. Esa hora a partir de la cual, las sensaciones no se sienten de igual manera que a las diez de la mañana.
No voy a hacer la crítica de la performance, supongo que no sería ecuánime ya que participé en ella, además, ni soy quién para hacerla ni Pedro la necesita.
Solo diré lo que sentí y que tampoco tiene que coincidir con lo que sintieron los demás.
Cuando me propusieron participar, no lo dudé y dije que sí. Las dudas vinieron después, pero eso es típico en mí. Sabía qué sería una experiencia divertida y emocionante. Al igual que les ocurre a los actores cuando están en plena actuación, (lo sé por experiencia), yo noté que había una corriente de energía entre todos nosotros y eso me ayudó a templar los nervios que tenía.
El público se concentró en una sala a oscuras del Matadero, que daba a la calle y cuyas paredes eran de cristal. Delante de una de esas paredes, en un pequeño pasillo, también a oscuras, que da acceso al Centro Cultural, nos situamos nosotros. Cuando Pedro dió la orden y con los pasamontañas puestos, comenzamos la performance. Pusimos en marcha unos pequeños transistores que llevábamos en una mano y los acercábamos a unas pequeñas linternas de suave luz morada que llevábamos en la otra. Al acercarlos, se producían interferencias en los transistores y ese sonido, junto con el que hacía una sirena que llevaba Pedro se creó un ambiente que sobrecogía y que te hacía meterte en el papel ( aunque todavía no sé en qué papel) Hacía que te sintieras parte de un todo. Solo duró diez minutos, pero fueron intensos.
Cuando se dió por terminada, nos dirigimos como en procesión hasta unos bancos de madera que había allí, en la calle y cual no fué mi sorpresa cuando sentí (no lo ví, no me atrevía a mirar) que el público, que hasta entonces había permanecido a oscuras en la habitación acristalada, salía y como si de ratones detrás de Hamelín se tratara, venían detrás de nosotros. En ese momento, a mí me entraron ganas de salir corriendo llamando a mi madre. Es que no sabía las intenciones que llevaban. Pensé que igual no habían entendido nada y nos querían pegar !qué sé yo! Pero no, nada de eso, creo que se habían quedado con ganas de más, o.........quizá pensaban que todavía no había terminado. Detrás de mí oía preguntas del tipo: ¿A dónde vamos? y respuestas como: !Y yo qué sé!
Cuando vieron que nos sentábamos en uno de los bancos de madera y que no hacíamos nada más, se autoconvencieron de eso, de que no hacíamos nada más y entonces rompieron en aplausos y regresaron al interior del edificio.
Nosotros nos fuimos a cenar. No veas lo que desgasta el arte.





5/15/2008

Relexiono, luego existo.

De las 24 horas que tiene el día, mi tiempo preferido de reflexión es el que transcurre entre el momento en el que me meto en la cama y el que me quedo dormida.
Por supuesto, no es el único, a lo largo del día también reflexiono. Lo hago mientras camino por la calle, cuando voy en el autobús y cuando mi trabajo diario me permite no prestar demasiada atención a lo que estoy haciendo. Pero sin duda, el silencio que hay en mi calle y la casi total oscuridad de mi habitación, invita a meditar.
Reflexiono sobre lo que me ha pasado, sobre lo que haré y sus posibles consecuencias. A esas horas de la noche (estoy hablando de más de las dos de la madrugada) me vienen ideas para hacer postales que luego envío a mis amigos, ideas para desarrollar en mi blog, ideas para incluir en las obras de teatro en las que participo........
Aunque parezca fácil, no lo es, no es un chollo, porque no todas las noches son fructíferas en ideas, es más, son muy pocas en las que nace un germen de ellas, además, tengo un problema y es que no me suelo acuerdar de casi nada cuando me levanto por la mañana.
En ocasiones he pensado dejar un lapicero y una libreta en la mesilla y anotar en ella todo lo que me viene a la mente, pero es que si enciendo la luz y me pongo a escribir, pueden ocurrir dos cosas: Que me espabile (! y mira que ya soy espabilada!) y no pueda volver a coger el sueño, o que mi pareja, con la que además de muchas otras cosas, comparto cama, se despierte y me "invite" a irme a otra cama a escribir.
Hay noches que reflexiono sobre si esto de reflexionar es tan bueno como dicen ya que en ocasiones, hacerlo me genera más dudas y para resolverlas ¿qué hago? reflexionar más y esto se convierte en la pescadilla que se muerde la cola.
A veces se me amontonan los temas sobre los que pensar. Las dos últimas noches he estado reflexionando en todo lo que les ocurre a algun@s de mis amig@s.
Me cuentan sus complicadas vidas y lo hacen porque creen que les puedo ayudar.
Les escucho y a veces doy consejos aunque no sirve de nada. No me hacen caso, siguen a lo suyo, pero quieren que siga escuchándoles. Es su terapia y después de contármelo se sienten mejor. Aunque claro, luego, la terapìa la tengo que hacer yo.
Esperan mi opinión y en esta ocasión voy a dársela a través de mi blog:
Ana, va por ti. Olvídate de esa persona. No es justo que tú estés dispuesta a renunciar a tantas cosas y a cambio no recibas ningún gesto similar por su parte. Y tú, Joaquín, tantas dudas, tantas dudas. Que si ahora sí, que si ahora no, que si ahora te dejo y que ahora vuelvo de nuevo, pero......¿Por cuánto tiempo? Personalmente, creo que no aguantarás mucho más de un año. También te digo que, !Ójala! me equivoque.
Voy contigo Susana. Ya está bién de tantos lloros y melancolías. Ponte las pilas. El tiempo pasa muy rápido y tú lo estás perdiendo.
!Ufff! ¿Porqué suponen que mis consejos les van a ayudar? ¿Y si no estoy a la altura de lo que esperan ? Me asusta pensar que pueda acabar como Aramis Fuster o incluso peor, como la bruja Lola.
Las doce de la noche. Me voy a la cama a reflexionar. Reflexiono, luego existo.

4/27/2008

Madrid.

El pasado sábado nos fuimos a pasar el día a Madrid. Teníamos tres objetivos. Montar en el AVE, ver un par de exposiciones y pasar la tarde haciendo compras.
Conseguir el primer objetivo nos costó un poco. El servicio Madrid, Barcelona funciona desde hace poco tiempo y desde Zaragoza es dificil encontrar billetes. Tuvimos que comprarlos con dos
semanas de antelación.
El segundo objetivo, el de ver exposiciones, se consiguió, con dificultad, pero lo conseguimos. Madrid nos recibió con una cortina de agua. Por suerte, el Museo de Arte Reina Sofía se encuentra muy cerca de la estación, pero como teníamos que compartir dos paragüas para tres personas, el camino se nos hizo un poco largo.
Ahora he comprendido porqué una gran parte de España se quejaba por la falta de lluvias. Estaba sobre Madrid en forma de nube esperándonos para darnos la bienvenida y lo malo fué que no estaba sola, le acompañaba su amigo el viento, conocido en Zaragoza con el nombre de Cierzo.
Desayunar en Madrid no era uno de nuestros objetivos pero era un aliciente. Son famosas las porras y los churros y habíamos viajado en ayunas para disfrutar de ellos. Nos metimos en uno de los muchos bares que encontramos por el camino aunque ninguno de ellos tenía pinta de servir buén material y por desgracia, teníamos razón. El café con leche, normal,normal; el chocolate......demasiado líquido y con poco sabor y los churros, poco hechos, blancos, delgados, blandos, en fín, una porquería. Puede que estuvieran bién para alguien que viniera de otro pais pero no para mí que soy "especialista" en chocolates y churros.
Al terminar nos dirigimos al Reina Sofía a ver una gran exposición de Picasso. Era grande no solo por el gran número de obras de arte que había, sino por su calidad. Las obras formaban parte de la colección del Museo Nacional Picasso de Paris. Ver esta exposición era uno de los objetivos de este viaje y mereció la pena. Pasamos dos horas allí y la verdad es que pasaron sin darnos cuenta.
De allí, nos fuimos a ver otra exposición, y seguía lloviendo. Esta vez al edificio que Caixa Forum ha abierto, por suerte, muy cerca del Reina Sofía. Allí se exponian las colecciones de la Galería de los Uffizi, de Botticelli a Luca Giordano. No me ha gustado. Eran tapices y cuadros religiosos y es que, lo siento pero es que este tipo de imágenes (religiosas) me producen cierto "sarpullido", no me dan buenas vibraciones. Por este motivo y porque ya era la una y media y teníamos hambre, el recorrido ha sido breve.
Buscamos un restaurante que nos habían recomendado y en el que ciertamente hemos comido muy bién. El café lo hemos tomado en un establecimiento de una cadena americana llamada Starbucks. La primera vez que entramos a un Starbucks fué en New York !genial! En el de Madrid pedí lo mismo, con la esperanza de volver a vivir las mismas sensaciones que sentí allí, pero no !que va! New York, siempre será New York.
Nos ha costado decidirnos a salir del establecimiento y no ha sido porque nos sintiéramos especialmente confortables allí dentro (que también) pero es que en el exterior llovía tanto que en vez de coches parecía que de un momento a otro íba a aparecer el Arca de Noé. El poco humor que me quedaba se iba convirtiendo en una mala leche.......Veía que el tiempo pasaba y no iba a poder cumplir el tercer objetivo que era "ir de tiendas" por la calle Fuencarral y adyacentes pero claro, a ver quién era el guapo que iba de tiendas por unas calles cuyos charcos te podían cubrir hasta los tobillos.
La lluvia bajó de intensidad y lo aprovechamos para salir a cumplir el tercer deseo. ! Já!. En cuanto doblamos la esquina, de nuevo volvimos a tener agua por arriba y agua por abajo. Hicimos dos equipos para ir de compras. El primer equipo formado por Luis y Pablo y con un paragüas para los dos se fueron en busca de comics y yo me dirigí "en busca de la falda perdida".
Recorrí la calle Fuencarral de arriba a abajo y de abajo a arriba cual prostituta buscando cliente y nada, harta de entrar y salir de las tiendas con un paragüas completamente mojado, telefoneé al otro equipo para reunirnos y salir de allí. Ellos sí habían conseguido su objetivo. Llevaban una bolsa con comics y revistas y allí estaba yo, sola, con un paragüas vuelto por la acción del aire, botas mojadas por los charcos y los coches salpicándome (no solo a mí) al pasar.
Tomé la decisión de volver a Zgza. pero claro, quedaban dos horas para que saliera el tren así es que para dar tiempo y como no apetecía pasear, nos tomamos un café en VIP´s. A las siete, cogimos el metro y de allí a la estación de Atocha. Leyendo el periódico, los comics y las revistas, pasamos hora y media a la espera de que el AVE nos trajera de nuevo a casa. Otra hora y media de viaje con película incluida, cuyo final te quedas sin ver si tu destino es Zgza. Yo estuve a punto de continuar hasta Barcelona para no quedarme sin saber quién era el asesino. No lo hice porque todo el mundo sabe que el asesino siempre es el mayordomo.
Una vez en casa, después de cambiarnos la ropa mojada por otra más cómoda y tumbada en el sofá me vino a la mente esa famosa frase que la gente de Madrid dice orgullosa de su ciudad : " De Madrid al cielo" Ja,ja,ja.

4/16/2008

Mi prima.

Tengo una prima (!hola Pili!). No es que sea "una prima". Es que es.....mi prima y la tengo lejos, nada menos que en Oklahoma. Hace más de 20 años y en vista de que ningún zaragozano le hacía "tilín", puso sus ojos (y su corazón) en un chico americano y desde entonces, comparten su vida. Tienen dos hijos y después de tres años sín vernos, nos volveremos a reunir a primeros de junio. Viene mi prima y uno de sus hijos.
La última vez que estuvieron aquí, nos despedimos desayunando un delicioso chocolate con churros (los que me leís, ya sabeis lo que siento por el chocolate) y quedamos en volver a desayunar otro chocolate en 2008 aprovechando la Expo y ese día, pronto llegará.
Cuando éramos pequeñas y junto con mi hermana, compartimos juegos. En esos juegos, "El Cordobés" era nuestro hermano; otras veces éramos las hermanas pequeñas de la serie "Bonanza". Fuimos hermanas de los protagonistas de todas las series de tv. Cualquier familia nos parecía más divertida y emocionante que la nuestra. Cuando crecimos, aceptamos la que teníamos (qué remedio).
Con el paso del tiempo, me casé y me fuí a vivir a Barcelona (esa es otra historia) y ella, se fué un poco más lejos.
Mantuvimos el contacto a través del correo clásico, ya sabeis, del que va dentro de un sobre al que se le pegaba un sello, bueno el caso es que las noticias tardaban unos 15 días en llegar y después, a esperar otros 15 días para recibir la respuesta.
De todas formas, esa espera también tenía su encanto. Eran días y días buscando en el buzón la llegada de noticias desde el otro lado del Atlántico. Dentro del sobre, siempre encontraba un trocito de su vida en forma de escritura .
Ahora es distinto. La tecnología lo ha cambiado todo y con Internet no hay distancia entre dos personas.También es verdad que ahora tengo menos tiempo que hace unos años, pero siempre tengo un hueco para "hablar" con ella.
Ella está al corriente de todo lo que ocurre por aquí. Hago de cicerone enviándole fotos de la ciudad. También sabe todo lo que acontece a mi alrededor y al de nuestra familia. Yo me encargo de ello. Le cuento cualquier cosa que hago y sé que a ella le gusta (me lo dice) leer mis e-mails. Mantener contacto con ella me da la sensación de que no está tán lejos y ahora estoy contenta porque el 2 de junio viene a pasar con nosotros casi un mes. Eso me hace sentir feliz y a la vez un poco triste. Así soy yo. Feliz porque nos veremos de nuevo y triste porque cuando se vuelva a ir, sé que tendrán que volver a pasar otros cuatro años hasta que vuelva de nuevo.
Tengo que vivir el momento sin pensar en lo que pueda ocurrir después.