Esta tarde ha sido como volver al pasado, porque he vuelto a la Escuela Oficial de Idiomas como alumna. Dejé de hacerlo hace unos diez años, aunque he seguido en contacto con la escuela gracias al grupo de teatro al que pertenezco y con el cual preparamos obras todos los años.
Durante los ensayos de este año, uno de los compis me comentó que se había apuntado a un curso de conversación en inglés... avanzado, por supuesto. Cuando salió de su primera clase, me comentó que todavía quedaba alguna plaza libre y me apunté. Y no es porque me guste estar en todas partes no, es que todo lo que tenga que ver con el inglés me gusta. Por lo tanto, me apunté. También el precio me animó a hacerlo la verdad. ¡20 euros!
No ha sido fácil para mí acudir a mi primera clase porque me da mucho corte todo lo nuevo, conocer gente nueva y encima hablar en público... pero lo he hecho.
Por lo visto, en la primera clase les habían mandado deberes. Les pidieron que prepararan temas de los que hablar en la segunda clase, como titulares de cosas que habían pasado en España en los últimos 50 años.
Nada más empezar, la profe ha preguntado: ¿Qué temas habeis preparado? --Silencio. Por lo visto no soy yo la única tímida que hay en clase...
Al final, uno de los chicos ha propueston hablar de ¡La muerte de Franco! ¡Toma ya!
¿Cómo ha podido retroceder tanto? Como no ha habido otra propuesta, la conversación se ha iniciado y casi todos han contado lo que estaban haciendo en aquel año. Que si una estaba en la escuela, otro acababa de empezar la universidad, otro en la mili...
Yo no he querido opinar, que enseguida empiezan a sacar cuentas y te dicen los años que tienes, y por ahí, no paso.
Cuando parecía que el tema no daba para más (más que nada porque el vocabulario en inglés entre los alumnos tampoco es muy extenso) la profesora ha vuelto a preguntar qué otros temas habían preparado. Silencio de nuevo, ¡que no habían hecho los deberes, oye!
Como de nuevo nadie proponía nada, la misma persona que había propuesto el tema de Franco, vuelve a la carga y propone hablar del intento del golpe de estado del 23 de febrero. Yo le miro y me pregunto ¿pero de qué catacumbas ha salido este tío?
Pues nada, a hablar otra vez del pasado y otra vez, las mismas preguntas: ¿Dónde estabas, o qué hacías tú en ese momento?...¡Y yo qué sé!
Sí lo sé pero de nuevo, no quería dar pistas.
La profe se ha debido de dar cuenta de que hasta ese momento yo había hablado poco y me ha preguntado directamente dónde estaba yo.
Algo he contado claro ¡qué remedio! Sentía la mirada de toda la clase en silencio esperando escuchar mi opinión y me he visto un poco acorralada, aunque eso si, muchas pistas de lo que estaba haciendo aquel año, no he dado. Ahora que, cuando coja un poco más de confianza con la profe y los compis, a mi que no me vengan con preguntas comprometidas porque yo enseguida digo:" Paso palabra". Bueno, lo diría en inglés: " Password". O no, porque password significa: "contraseña". ¡¡Uf!!
Lo importante es que me ha gustado volver a vivir mi experiencia como alumna. La profe nos ha pedido que para el próximo martes llevemos preparados algunos tópicos para hablar de ellos.
Algo pensaré, primero porque me gusta cumplir con mi obligación y segundo porque sino, me temo que quien propuso los temas de Franco y el golpe de estado, me puede volver a "sorprender" con algún tópico del tipo de "Cualquier tiempo pasado fué mejor" ...y la podemos tener.
11/25/2009
11/17/2009
El lavavajillas.
En mi cocina como en las de casi todo el mundo, hay una serie de electrodomésticos que nos hacen la vida más agradable y sin los cuales ya nos sería muy difícil vivir.
Aunque algunos son actuales y otros han sido perfeccionados con el tiempo, toda mi vida he convivido con unos u otros y estoy familiarizada con todos. Eso hace que me sienta tranquila teniéndolos a mi alrededor ya que sé, o me puedo imaginar, cómo funcionan todos... ¿todos? ¡No! Hay uno por el que siento cierta desconfianza ya que no lo entiendo. Se trata del lavavajillas. No entiendo cómo hace su trabajo.
Cuando pongo la lavadora en marcha, puedo ver a través de la puerta de cristral, cómo el tambor se llena de agua y jabón, girando y moviendo la ropa para dejarla limpia. El microondas también tiene su correspondiente puerta de cristal por la que veo girar en su interior mi tazón de desayuno lleno de soja con cacao, que me bebo cuando finaliza el tiempo necesario para que esté caliente. Otro ejemplo es la vitrocerámica. Es fácil de entender que si se pone al rojo vivo, cualquier alimento que pongas encima, se cocinará.
La batidora de mano tiene una serie de aspas que mejor no pongas los dedos cerca porque te los corta rápido. Y ¿qué me dices del horno convencional? pues que también es posible ver a través de su puerta de cristal cómo se va haciendo la comida.
También es normal que si hierve el aceite de la freidora, las croquetas o las patatas se harán en pocos minutos. Pero...¿Y el lavavajillas?
Lo único que sé sobre él, es que meto todos los platos, los cubiertos, los vasos y algún que otro utensillo de cocina, cierro la puerta , que por cierto no tiene cristal y...ya no sé nada más.
¿Qué es lo que pasa en su interior? ¿La vajilla también gira como lo hace la ropa en el interior de la lavadora? ¿Por dónde sale el agua? y ¿quién abre el cajetín donde yo pongo la pastilla de jabón y que se cierra hermeticamente?
Mi imaginación me ha llevado a pensar que salen unos cuantos duendes y limpian la vajilla cuando yo cierro la puerta. Porque esa es otra, ¿qué pasaría si la abriera en mitad del proceso de lavado? ¿Se me inundaría la cocina? ¡Cuantas dudas me produce! Yo por si acaso, nunca la abro hasta que finaliza todo. Es el único electrodoméstico con el que no las tengo todas conmigo, sin embargo ahora...no sabes cómo lo hecho de menos.
Hace dos días decidió dejar de funcionar, quizá notaba mis recelos hacia él. Llevaba una semana haciendo mal su trabajo y un día dejó de tomarse la pastilla. Cuando le abría la puerta al final del programa, me la encontraba allí, enterita, sin disolverse.
Quizá no presté atención a las señales que me había estado enviando desde hace un par de semanas, anunciándome que tenía problemas.
Como cuando lo ponía en marcha y en lugar de estar media hora funcionando (como era lo habitual) se alargaba durante una hora y encima la vajilla salía como había entrado, es decir, sucia.
Yo creo que el agua salir salía, o si no me tenía muy bién engañada, porque el ruido era como si varios litros de agua se movieran por todo el tambor, pero como este electrodoméstico está herméticamente cerrado...
Cada vez que entro en mi cocina lo veo ahí, apagado y esperando que mañana venga el médico/técnico a ver qué le pasa. No sé, quizá sea ya demasiado tarde para recuperarlo, quizá ya esté un poco muerto.
Quizá ya es hora de empezar a pensar en sustituirlo por otro nuevo...no sé.
Bueno, he dejado pasar un par de días antes de finalizar este escrito, en espera del diagnóstico del técnico. Esta mañana ha venido y enseguida ha sabido qué le pasaba. Lo ha desarmado con una habilidad, que me he preguntado si luego sabría volver a colocar las piezas en su sitio o si le sobraría alguna. Al final le ha cambiado una pieza y me ha soplado 85 euros. Pero bueno, espero que haya merecido la pena pagarlos si eso me permite seguir disfrutando de él unos cuantos años más.
Le había cogido cariño, ¡que le vamos a hacer!
Aunque algunos son actuales y otros han sido perfeccionados con el tiempo, toda mi vida he convivido con unos u otros y estoy familiarizada con todos. Eso hace que me sienta tranquila teniéndolos a mi alrededor ya que sé, o me puedo imaginar, cómo funcionan todos... ¿todos? ¡No! Hay uno por el que siento cierta desconfianza ya que no lo entiendo. Se trata del lavavajillas. No entiendo cómo hace su trabajo.
Cuando pongo la lavadora en marcha, puedo ver a través de la puerta de cristral, cómo el tambor se llena de agua y jabón, girando y moviendo la ropa para dejarla limpia. El microondas también tiene su correspondiente puerta de cristal por la que veo girar en su interior mi tazón de desayuno lleno de soja con cacao, que me bebo cuando finaliza el tiempo necesario para que esté caliente. Otro ejemplo es la vitrocerámica. Es fácil de entender que si se pone al rojo vivo, cualquier alimento que pongas encima, se cocinará.
La batidora de mano tiene una serie de aspas que mejor no pongas los dedos cerca porque te los corta rápido. Y ¿qué me dices del horno convencional? pues que también es posible ver a través de su puerta de cristal cómo se va haciendo la comida.
También es normal que si hierve el aceite de la freidora, las croquetas o las patatas se harán en pocos minutos. Pero...¿Y el lavavajillas?
Lo único que sé sobre él, es que meto todos los platos, los cubiertos, los vasos y algún que otro utensillo de cocina, cierro la puerta , que por cierto no tiene cristal y...ya no sé nada más.
¿Qué es lo que pasa en su interior? ¿La vajilla también gira como lo hace la ropa en el interior de la lavadora? ¿Por dónde sale el agua? y ¿quién abre el cajetín donde yo pongo la pastilla de jabón y que se cierra hermeticamente?
Mi imaginación me ha llevado a pensar que salen unos cuantos duendes y limpian la vajilla cuando yo cierro la puerta. Porque esa es otra, ¿qué pasaría si la abriera en mitad del proceso de lavado? ¿Se me inundaría la cocina? ¡Cuantas dudas me produce! Yo por si acaso, nunca la abro hasta que finaliza todo. Es el único electrodoméstico con el que no las tengo todas conmigo, sin embargo ahora...no sabes cómo lo hecho de menos.
Hace dos días decidió dejar de funcionar, quizá notaba mis recelos hacia él. Llevaba una semana haciendo mal su trabajo y un día dejó de tomarse la pastilla. Cuando le abría la puerta al final del programa, me la encontraba allí, enterita, sin disolverse.
Quizá no presté atención a las señales que me había estado enviando desde hace un par de semanas, anunciándome que tenía problemas.
Como cuando lo ponía en marcha y en lugar de estar media hora funcionando (como era lo habitual) se alargaba durante una hora y encima la vajilla salía como había entrado, es decir, sucia.
Yo creo que el agua salir salía, o si no me tenía muy bién engañada, porque el ruido era como si varios litros de agua se movieran por todo el tambor, pero como este electrodoméstico está herméticamente cerrado...
Cada vez que entro en mi cocina lo veo ahí, apagado y esperando que mañana venga el médico/técnico a ver qué le pasa. No sé, quizá sea ya demasiado tarde para recuperarlo, quizá ya esté un poco muerto.
Quizá ya es hora de empezar a pensar en sustituirlo por otro nuevo...no sé.
Bueno, he dejado pasar un par de días antes de finalizar este escrito, en espera del diagnóstico del técnico. Esta mañana ha venido y enseguida ha sabido qué le pasaba. Lo ha desarmado con una habilidad, que me he preguntado si luego sabría volver a colocar las piezas en su sitio o si le sobraría alguna. Al final le ha cambiado una pieza y me ha soplado 85 euros. Pero bueno, espero que haya merecido la pena pagarlos si eso me permite seguir disfrutando de él unos cuantos años más.
Le había cogido cariño, ¡que le vamos a hacer!
11/12/2009
Aquí un libro...aquí una amiga.
Esta tarde he hecho algo que no había hecho nunca (¿ves? ya no podré decirlo). Me han invitado a la presentación de un libro. He ido...y nos han presentado: "Aquí un libro, aquí Esther"
En el corazón de Rey Fernando de Aragón- barrio donde vivo- más conocido como Actur (¿qué nombre es este para un barrio? han abierto una segunda librería Cálamo.
La verdad es que no me había enterado de que la hubieran abierto. Lo siento pero no es el tipo de tiendas que visito con más frecuencia. Está situada muy estratégicamente, porque está cerca de la nueva Escuela de Artes y en unos años, muy cerca de allí construirán la nueva Escuela de Idiomas. ¡Anda que no saben los empresarios!
El libro presentado por todo lo alto, habla de los tres viajes que el autor ha hecho a Cuba. En él, podemos encontrar todas las anotaciones y dibujos que hizo mientras estuvo allí.
Lo chulo de esta presentación ha sido encontrar el libro-libreta original. Es decir, el que el autor llevó en sus viajes. Estaba en la librería para que la gente lo ojeara. A partir de hoy, el público en general que quiera saber todo lo que vivió y sintió en esos viajes, podrá hacerlo con los libros que ya se venden en las librerías y que son la copia del precioso libro original que tuve en mis manos.
La presentación ha sido toda una fiesta porque no se limitaba al encuentro en la librería, sino que incluía una cena para los más cercanos.
De 20 a 30 personas se esperaba que acudieran, y al finalizar... a terminar la noche en un bar de copas. Completo ¿no?
Pero yo no he ido. Después de haber sido presentados el libro y después de conocer su contenido me he despedido de algunos de los invitados y me he ido a... ¡mis clases de bailes latinos! Eso también ha sido genial.
¿Fotos? Siiiii...aquí.
11/08/2009
Conociendo a Mr. Arthur Brown.
¡Hala! Otro día que me sacan de mis casillas...perdón, otro día que me sacan de mi rutina.
Lo voy a aclarar.
Resulta que ayer viernes, cuando me estaba preparando para, como todos los viernes ir a ensayar la obra de teatro (rutina de viernes), va mi pareja y me sugiere ir esa noche a cenar con unos amigos y después reunirnos con Arthur Brown para tomar algo, y me dije...¡Qué demonios!. Tenía tantas ganas de conocerle...
Así es que, aunque tuve que mentalizarme y hacer algunos cambios en lo que ya tenía planeado, le dije que sí. Me costó, no creas. Pero es que estoy aprendiendo a no ser tan rígida.
Fué hace unos dos años cuando, escuchando a mi pareja hablar con sus amigos, supe quién era Arthur Brown. Me enteré de que era un artista que empezó a ser famoso en los años 60's.
Uno de sus éxitos más conocidos fué " Fire." Fué amigo de Jimmi Hendrix y participó en la película "Tomy".
Lo conocieron y en Santander, donde él actuó en un festival de música. Estos amigos habían ido allí de vacaciones y fueron a verle actuar.
A la mañana siguiente y mientras estaban desayunando en una terraza, lo vieron sentado en la mesa de al lado. Se acercaron a hablar con él y le invitaron a venir a Zaragoza. Y el caso es que lo hizo. Así empezó una "pequeña amistad" que le ha hecho volver en varias ocasiones y parece ser que va a seguir haciéndolo.
En este último viaje he tenido el placer de conocerle y no me ha sorprendido nada de lo que he visto porque ya me habían contado como era, y de verdad que no exageraban.
Es un gran tipo, divertido, hablador, cariñoso, simpático, lleno de energía...No paró de bailar en todo el tiempo que estuvo allí. No bebe, no fuma ... y tiene 69 años.
Con sueño y con pena, aunque feliz por haberle conocido, me retiré a las 3 de la madrugada. Allí se quedó él con el resto de amigos y seguró que los agotó a todos porque, según me han contado, tiene tanta energía que tienen que hacer un gran esfuerzo para llevárselo a la cama (a dormir, claro). Y todo eso, sín hablar español.
Sí, claro. Aquí están las demás fotos.
11/02/2009
Josita's party.
Recuerdo una canción de Antonio Flores que decía: "Puedo viajar, sin moverme del sofá"...y ahora lo entiendo porque es lo que yo hice anoche. Y no viajé sola. Lo hice como hay que hacer los viajes, acompañada de unos cuantos amigos y además de la manera más cómoda, sin equipaje y sin las largas esperas de los aeropuertos.
Fuimos llegando a casa de Josita, que era el punto de encuentro desde donde íbamos a partir, pero antes de hacerlo teníamos que tomar algo y la anfitriona nos preparó una estupenda cena, de la cual voy a destacar la crema de lentejas aderezada con comino que estaba buenísima. Era la primera vez que la probaba pero...no será la última.
La cena transcurrió muy animada, buén feeling y conversaciones divertidas y puedo asegurar que el vino no fué el "culpable" de ese buén rollito. Es verdad que las botellas fueron pasando por delante de mí una tras otra (incluído el champán) pero la risa fué natural. Os lo puedo asegurar yo, que solo bebí una lata de cerveza y sin alcohol. De hecho ni me la terminé, algo que sorprendió a la anfitriona, que no entendía que cuando nos íbamos, en mi vaso hubiera casi tanta cerveza como al empezar- bueno, yo también me lo pregunté-
Después del postre y el café, nos acurrucamos en el sofá para iniciar el viaje. ¿Destino? Israel.
La anfitriona estuvo allí el pasado septiembre y a través del ordenador conocimos más toda esa tierra. Incluso aprendimos un par de palabras ebreas. "Beseder", que significa "Vale" y "Jatula", que significa "Gata". Hala, ya me puedo defender si alguna vez voy allí.
Vimos fotos de preciosas montañas rocosas que forman el Valle de Timna y que evocan la historia de Jesucristo...la historia que nos han contado de Jesucristo. El desierto del Negev, Los Pilares de Salomón, la ciudad de Eilat, el Muro de las Lamentaciones, el horror del Museo del Holocausto...
¡Ah! y fotos de un hotel, el Red Rock Hotel y os preguntareis: ¿Qué tiene de especial este hotel? Pues así, como edificio no tenía gran interés, pero sí que encerraba muchos recuerdos, especialmente para uno nuestros amigos, que estuvo trabajando allí hace nada menos que ¡30 años! Por supuesto, se alegró mucho de volver a verlo. Por lo visto en todo ese tiempo apenas lo han renovado y el paso de los años le han dejado huella- y estoy hablando del hotel, ¿eh?-
Para endulzar el viaje se sirvió unos chupitos de licor y un poco de moscatel, junto con unas onzas de chocolate.
Al finalizar este viaje y sin movernos del sofá nos desplazamos a Manhattan, destino de otro de nuestros amigos que estuvo en septiembre también. Times Square, 5ª Avenida, La Grand Station, el Puente deBrookling, el Empire State Building y tantos y tantos rincones de una ciudad que es muy importante en mi vida. En la que he estado en dos ocasiones y a la que volvería otras tantas.
Los dos destinos son tan diferentes... Fué muy divertido.
De vuelta de estos dos destinos, los besos de despedida antes de regresar a casa, no sin antes quedar para volver a ver fotos de otro viaje. El que R. va a hacer a Uganda como invitado a la boda de un amigo. Nos adelantó algo de lo que puede pasar así es que ese viaje, seguro que tiene tela.
Sí, claro que hice fotos y están aquí.
10/25/2009
Dj's hut.
Ha llegado otro sábado y como todos los días de la semana, ya lo tengo planeado. Bueno, más o menos planeado.
Empiezo el día limpiando el piso y ya se me empieza a liar un poco el tema. Mi pareja se empeña en hacer unas pequeñas obras en casa. Quiere colgar unos cuadros y eso como todo el mundo sabe hace polvo así es que, hemos tenido que reorganizarnos y yo cambiar mi ritmo.
Comer y ducharme sigue formando parte de mi rutina y después...a la calle. Primero he hecho unos recados que tenía que hacer y después, como todos los sábados, he telefoneado a mi pareja para saber dónde se encontraba, e ir. Porque eso tiene tela ¿eh?. Miedo me dá cada vez que le llamo, la respuesta que me va a dar.
Hoy me ha dicho que estaba en casa de un amigo dj, y hasta allí he dirigido mis pasos. Con otras cinco personas estaban disfrutando de una fiesta. ¿Por qué lo llamo fiesta cuando quiero decir guateque?
Fuera lo que fuera, había sido improvisado. Sacaron cerveza, cacahuetes, patatas fritas y música, mucha música y muy buena, mezclada por el propio dj.
Pensé que me costaría integrarme en el grupo aun conociéndoles a todos, pero no ha sido así. Me ha gustado el piso, la música y sobretodo la gente.
Cerca de las 9.30 de la noche y aunque nos ha costado mucho, por lo bién que estábamos allí, el tocadiscos se ha quedado mudo, han apagado las luces y hemos salido de allí camino de El Zorro. Un local en el centro de la ciudad donde había un grupo tocando en directo. Parece ser que no habían tenido bastante música. Yo sí, por eso yo me he vuelto a casa, pero aquí os dejo unas imágenes de la fiesta/guateque.
Fotos, fotos, fotos, aquí.
10/23/2009
Proyectaragón.
¡Ya va, ya va, qué estrés!
Cada vez que acudo a un "sarao" y hago fotos (es que mi cámara siempre va conmigo) a los pocos días la gente si me ve me pregunta: ¿Ya has puesto las fotos en el blog? y claro, mi respuesta es no.
El motivo por el que tardo un poco que colgarlas no es porque no quiera escribir nada, de hecho es lo primero que hago al llegar a casa. Lo que pasa es que aunque me cueste, tengo que reconocer que soy un poco torpe- muy torpe- con las nuevas tecnologías.
Solo sé que no sé nada (alguien dijo esta frase antes que yo ¿no?), bueno y entre esas cosas que no sé, está lo de meter fotografías en el ordenador, por lo que necesito la ayuda de Luis, el cual no siempre puede hacerlo cuando yo quiero.
De momento, voy a contar lo que ocurrió el pasado martes cuando yo creía que iba a ser un martes normal, es decir, mi idea era dar clases con un alumno y después bajarme a tomar algo con las chicas del club del martes.
Hasta ahí todo controlado (ya sabeis que a mí me gusta tenerlo todo bajo control) pero de pronto, todo cambia. Dos compis de teatro me sugieren quedar para hacer un ensayo, y yo encantada porque quiero que la obra salga muy bién. Por supuesto acepto y después de la clase, salgo pitando para la escuela. Allí nos quedamos hasta casi las ocho y al finalizar, vuelvo a salir pitando para tomar algo con mis amigas del club. Cuando llego, ellas creen que me voy a quedar mucho rato, como cualquier martes, pero no es así. Me quedo lo justico para tomarme un bitter (sin alcohol ¿eh?). Dejo dinero para que paguen por mí y vuelvo a salir pitando (tengo que cambiar de vida) . Esta vez camino del centro de la ciudad para ver una muestra de vídeo en la sala Luzán, en la que toma parte Luis.
La muestra de vídeo se titula: "PROYECTARAGÓN. III Muestra Audiovisual Aragonesa" Y bajo este título, todos los martes de octubre a diciémbre se proyectará una serie de vídeos de 7.30 a 9.30 de la tarde.
Tanto el próximo martes 27 de octubre como el 17 de noviémbre, entre los vídeos que se proyectarán, podremos ver algunos de Luis, por eso estoy encantada de ir. Este martes 20 de octubre al finalizar la proyección de vídeos, hubo una "fiesta" en el jardín de Bodegas Dalmau, aunque eso no ocurrirá los martes sucesivos, solo éste que es el de la inaguración. Si claro, es que como esta muestra de vídeos está financiada por la Cai, creemos que tienen que tener dinero para pagarle una juerga cada martes a todos los asistentes. ¡Pobres!
Por eso aproveché esa ocasión y me puse a tomar fotos que recuerden el momento en el que después de alimentar el espíritu, los asistentes a la Muestra alimentaron el cuerpo, mientras en las paredes del jardín se seguían proyectando vídeos.
Y aquí, es donde tenéis que presionar para verlas.
¡Ooopss! Lo siento, no encuentro las fotos. Os juro que las hice, pero quise intentar ponerlas sin la ayuda de Luis y...ahora no sé dónde están. ¿Cómo es posible que desaparezcan? ¿A dónde van las cosas que desaparecen? ¿No os había dicho que soy un poco torpe (MUY TORPE) con las nuevas tecnologías? Me temo que voy a seguir necesitando la ayuda de Luis, pero si algún día las encuentro, prometo que Luis me las pondrá.
Cada vez que acudo a un "sarao" y hago fotos (es que mi cámara siempre va conmigo) a los pocos días la gente si me ve me pregunta: ¿Ya has puesto las fotos en el blog? y claro, mi respuesta es no.
El motivo por el que tardo un poco que colgarlas no es porque no quiera escribir nada, de hecho es lo primero que hago al llegar a casa. Lo que pasa es que aunque me cueste, tengo que reconocer que soy un poco torpe- muy torpe- con las nuevas tecnologías.
Solo sé que no sé nada (alguien dijo esta frase antes que yo ¿no?), bueno y entre esas cosas que no sé, está lo de meter fotografías en el ordenador, por lo que necesito la ayuda de Luis, el cual no siempre puede hacerlo cuando yo quiero.
De momento, voy a contar lo que ocurrió el pasado martes cuando yo creía que iba a ser un martes normal, es decir, mi idea era dar clases con un alumno y después bajarme a tomar algo con las chicas del club del martes.
Hasta ahí todo controlado (ya sabeis que a mí me gusta tenerlo todo bajo control) pero de pronto, todo cambia. Dos compis de teatro me sugieren quedar para hacer un ensayo, y yo encantada porque quiero que la obra salga muy bién. Por supuesto acepto y después de la clase, salgo pitando para la escuela. Allí nos quedamos hasta casi las ocho y al finalizar, vuelvo a salir pitando para tomar algo con mis amigas del club. Cuando llego, ellas creen que me voy a quedar mucho rato, como cualquier martes, pero no es así. Me quedo lo justico para tomarme un bitter (sin alcohol ¿eh?). Dejo dinero para que paguen por mí y vuelvo a salir pitando (tengo que cambiar de vida) . Esta vez camino del centro de la ciudad para ver una muestra de vídeo en la sala Luzán, en la que toma parte Luis.
La muestra de vídeo se titula: "PROYECTARAGÓN. III Muestra Audiovisual Aragonesa" Y bajo este título, todos los martes de octubre a diciémbre se proyectará una serie de vídeos de 7.30 a 9.30 de la tarde.
Tanto el próximo martes 27 de octubre como el 17 de noviémbre, entre los vídeos que se proyectarán, podremos ver algunos de Luis, por eso estoy encantada de ir. Este martes 20 de octubre al finalizar la proyección de vídeos, hubo una "fiesta" en el jardín de Bodegas Dalmau, aunque eso no ocurrirá los martes sucesivos, solo éste que es el de la inaguración. Si claro, es que como esta muestra de vídeos está financiada por la Cai, creemos que tienen que tener dinero para pagarle una juerga cada martes a todos los asistentes. ¡Pobres!
Por eso aproveché esa ocasión y me puse a tomar fotos que recuerden el momento en el que después de alimentar el espíritu, los asistentes a la Muestra alimentaron el cuerpo, mientras en las paredes del jardín se seguían proyectando vídeos.
Y aquí, es donde tenéis que presionar para verlas.
¡Ooopss! Lo siento, no encuentro las fotos. Os juro que las hice, pero quise intentar ponerlas sin la ayuda de Luis y...ahora no sé dónde están. ¿Cómo es posible que desaparezcan? ¿A dónde van las cosas que desaparecen? ¿No os había dicho que soy un poco torpe (MUY TORPE) con las nuevas tecnologías? Me temo que voy a seguir necesitando la ayuda de Luis, pero si algún día las encuentro, prometo que Luis me las pondrá.
10/20/2009
Cumple Toñín.
Bueno, cuando creía que ya había terminado con los reportajes de cumpleaños, me encuentro con que llega el de mi hermano Antonio- entre nosotros, más conocido como Toñín-
Nació un 18 de octubre de hace...unos cuantos años y para celebrarlo intentamos reunir a toda la familia para comer juntos.
Mira que somos pocos ¿eh? Mi hermana, mi hermano y yo, con dos, una y dos hijos respectivamente, bueno, también nuestras parejas y mi madre. Pues aún así, no fué posible reunir a todos debido a las fiestas del Pilar. Si,si. Las fiestas tuvieron la culpa de que los dos hijos de mi hermana no asistieran a la comida familiar.
La noche anterior se habían acostado tarde y el cuerpo no les daba para más. No fueron los únicos que habían salido, pero fueron los que prefirieron quedarse durmiendo.
La comida tuvo lugar en el pueblo donde vive mi hermano, San Juan de Mozarrifar ¿o es barrio? a pocos km de Zaragoza. Estuvo mi madre, mi hermana con su pareja, mi hermano con la suya y su niña y yo con Luis y mis dos maravillosos hijos.
Todo estuvo bién, el día soleado, la comida no estuvo nada mal y la relación que hay entre todos nosotros, perfecta. La verdad es que aunque solo nos reunimos un par de veces al año, la relación es muy buena. Ahora que lo pienso, a lo mejor es por eso.
Al llegar al postre, el restaurante obsequió a mi hermano con una tarta de... ¡chocolate! Mmmm, ¡buenísima!. Y mientras apagaba las velas, de fondo se oía la canción "cumpleaños feliz" de Parchís. Muy simpáticos, los del restaurante, ejem, ejem.
Para "bajar" toda esa comida, paseamos por el ¿pueblo? y después regresamos a la gran urbe, a Zaragoza, que además celebraba el último día de sus fiestas.
Me acerqué a la Plaza del Pilar para disfrutar del último concierto de las fiestas. Como broche final estaba prevista la actuación de José Antonio Labordeta, Joaquín Carbonel y Javier Paz (uno de los componentes de La Bullonera) pero estando allí nos informaron de que Labordeta no podría actuar por problemas en la garganta. ¡Una pena!. Pero los otros dos hicieron todo lo necesario para hacernos pasar un buén rato. ¿Rato? Hora y media duró el concierto, aunque la verdad es que me/nos lo pasamos muy bién con sus canciones.
Me dí cuenta de que aunque habían pasado mucho años desde que las había escuchado por primera vez, las letras reivindicativas seguían poniéndome los pelos de punta.
El concierto terminó a las 11 de la noche porque tenían que dar paso a los fuegos artificiales que eran el punto y final a las fiestas 2009.
No me quedé a verlos, aunque incluso desde casa seguía escuchándolos cuando llegué.
Me senté y encendí el ordenador porque tenía que contar lo que había vivido. Bueno, contándolo y mostrando las fotos que hice, también quería que mi prima, que vive en Oklahoma, supiera cómo habíamos pasado el día.
¡Va por tí, Pili!
Las fotos, aquí.
10/11/2009
Pilar 2009.
Desde que las fiestas son democráticas, he acudido al pregón. Cuando tenía niños pequeños lo veíamos desde la Calle Alfonso y allí aguantábamos tres horas (es que por estar en primera fila, les hacía estar allí a las 6 de la tarde). Por supuesto, desde hace unos años mis hijos ya no van, ni conmigo ni sin mí, pero yo no he dejado de ir. La diferencia es que ahora no voy a ver el desfile. No, porque no quiero tener que aguantar el peñazo de las peñas que "desfilan" antes del desfile oficial.
Se dice que los peñistas son el alma de las fiestas, no lo sé, nunca he sido ni sería miembro de ninguno de esos grupos. Pero no veo lógico que el día del pregón, todos lleguen a Plaza del Pilar con más vino que una cuba, por dentro y por fuera, llevando garrafas de 5 litros llenas de ¿calimocho? ¿vino de tetrabrick? ¡yo que sé!.
Todos sabemos que cada Peña tiene su propio uniforme cuyos colores le identifica, pués bién, cuando el día del pregón llegan a la Plaza del Pilar, tooodos son del mismo color morado conseguido por el vino que se han echado por encima.
Una vez que he descartado quedarme viendo el desfile, ahora lo que hago es irme directamente a la Plaza del Pilar y me coloco debajo del balcón del Ayto. para poder escuchar y ver al pregonero.
Hoy, de nuevo he estado allí y este año ha sido para mí, especialmente emocionante. Este año el pregonero ha sido nada más y nada menos que JOSÉ ANTONIO LABORDETA.
Durante el pregón ha hablado de los más de 2000 años de antigüedad de nuestra ciudad. De los íberos, los romanos, los cristianos, los franceses que quisieron entrar, de nuestros tomaticos, alberges, borrajas, etc, etc...es decir de toda nuestra historia.
Al finalizar, ha cantado la canción "Somos". Preciosa canción que dice cómo somos los aragoneses: "suaves como la arcilla, duros como el roquedal" y el público emocionado le hemos acompañado en el canto. Pero cuando llega el momento especial es cuando, empieza a entonar el que yo creo que debería ser el himno de Aragón, es decir, el Canto a la Libertad. Como en los viejos tiempos, con el puño en alto, el público desde abajo fuimos uno solo.
Lo dicho, los pelos como escarpias.
Para terminar la noche y después de los fuegos artificiales, el grupo Los Secretos han celebrado sus 30, ¿30? ¡joer! años de carrera. La mayoría de las personas que estábamos allí, y no todos eran de mi generación, nos sabíamos las canciones. Y las cantábamos, porque allí, entre tanta gente, nadie se daba cuenta de si lo hacíamos bién o mal.
La fiesta aún seguía cuando me he vuelto a casa, de hecho creo que toda la noche habrá gente celebrándo las fiestas y cuando amanezca...las vaquillas, pero yo seguiré durmiendo. Mañana vendrán unos primos de Madrid y...pero eso s otra historia.
Ver fotos aquí. Iré poniendo más, a lo largo de la semana.
10/04/2009
Barcelona, Cunit, Victor Mira.
¡Hey! ¡Ya he vuelto! ¿Me habeis echado de menos? Ah, que no sabiais que me había ido? Pues sí. He estado en Barcelona y Cunit, visitando a unos primos (familiarmente hablando).
Salimos el sábado por la mañana más tarde de lo que hubiéramos querido, pero la verdad es que me cuesta mucho madrugar cuando salgo de viaje. Decidí que me levantaría a las 8 de la mañana para salir a las 9. No obstante, como a mi pareja las 8 de la mañana le parecía tarde, decidí ceder y poner el despertador a las 8 menos cuarto.
Sonó el despertador y lo paré pero sín fijarme en la hora. Ya me pareció raro ver tanto sol cuando abrí la ventana, pero bueno...recién levantada la verdad es que no estoy para muchas reflexiones.
Estaba disfrutando de mi desayuno con la radio encendida y entonces oigo: "Son las 9 de la mañana, las 8 en Canarias" y pienso: "¡Puff! ya se ha equivocado".
Para asegurarme, miro el reloj y me doy cuenta de la realidad. La radio tenía razón y eran las 9 de la mañana. Tuve dudas de si llevaba más de una hora desayunando pero no, no podía ser, así es que fuí a comprobar qué había pasado con mi despertador. Me dí cuenta de que en vez de ponerlo a las 7.45, lo había puesto a las...¡ 8.45 ! Me equivoqué- juro que fué una equivocación, pero ese contratiempo nos obligó a "ponernos las pilas" aunque, por mucho que nos metimos prisa, salimos más tarde de lo esperado.
El camino por la autopista a Barcelona escuchando música, fué muy agradable. Paramos un par de veces para tomar café y estirar las piernas. Por el camino, adelantamos a un vehículo que arrastraba un pollo enorme y me pregunté: "Pero, ¿qué llevaba el café"?
Llegamos a nuestro destino, la casa de unos primos, cerca de la una de al mediodía. No solo nos invitaron a comer con ellos, es que además, después del café nos empezó a enseñar bastante obra de su hermano Victor Mira, famoso artista fallecido hace unos años y nos regaló bastantes piezas. Estábamos encantados, como flotando en el aire y así de contentos nos despedimos de ellos y nos marchamos a Cunit.
Allí, otros primos tienen una bonita casa y nos habían invitado a pasar con ellos el fín de semana.
Como llegamos cansados del viaje (aunque muy contentos con los cuadros) pasamos lo que quedaba de la tarde sin salir de la casa de Cunit, hablando y viendo el vídeo de su viaje a Canadá.
Vimos las cataratas del Niágara desde todos los ángulos posibles. Minutos y minutos viendo y oyendo caer el agua, provocó que me tuviera que levantar para ir al baño en varias ocasiones.
Hoy domingo después de desayunar, hemos ido con ellos en su coche a Calafell. Un precioso y soleado día de octubre, que parecía de agosto y por ello ha sido muy agradable ver la playa sin tanto guiri.
Hemos tomado un vermut con tapitas y de vuelta a casa a comer. Nos habían preparado una sabrosa fideuá.
Después de la siesta, de vuelta a Zaragoza parando dos veces por el camino (no volví a pedir café), hemos llegado pasadas las 9 de la noche.
Aquí, encontrareis más fotos.
9/30/2009
Destino: Aragonia.
ºHoy es martes y eso quiere decir que es el día en el que nos reunimos "las chicas del club del martes".
Para hoy habíamos planeado algo distinto. Otra excursión antes de que el invierno entre en nuestras vidas y para ello, quedamos un poco antes que de costumbre.
He sido la primera en bajar a la calle y una a una les he ido llamando para que hicieran lo mismo, pero por diferentes motivos, dos han faltado a la cita.
Las cuatro que quedábamos, las cuatro magníficas, íbamos alegres y con ganas de empezar la aventura. Estoo ¿he dicho todas?. Camino del autobús M.P ha comenzado a preguntarnos que por qué teníamos que salir del barrio, por qué coger el autobús...Ya sabes, las típicas dudas de cuando vas a hacer algo nuevo, pero le hemos convencido enseguida cuando le hemos dicho que dejara volar su imaginación, que abriera su mente a lo desconocido, que disfrutara de cada momento que íbamos a vivir, que de vez en cuando hay que vivir al límite, que íbamos a ser como Thelma y Louise...bueno, quizá he exagerado un poco porque tan solo íbamos a ir a otro barrio a conocer el nuevo centro comercial Aragonia que han inagurado hace un par de semanas, y de paso tomar algo por ahí.
En los alrededores del centro comercial hay un parque bastante grande y frondoso al menos en esta época del año y nos hemos hecho algunas fotos allí.
En el interior del edificio comercial, 16 cines y de momento, tan solo 5 ó 6 tiendas abiertas, de las cuales, tres son de telefonía. Caminando por sus pasillos, apenas nos encontramos con público. Eso sí, una guardia de seguridad se acerca a mi amiga para decirle que no estaba permitido hacer fotos. ¿Fotos a qué, si está todo cerrado? ¡En fín! Espero que cuando pase todo esto de la crisis el local se llene de gente y de tiendas abiertas.
Después de conocer Aragonia y ya en la calle, hemos encontrado una cafetería con terraza y como hacía una temperatura buenísima, nos hemos sentado en el exterior a tomarnos un bitter cada una y hablar de la salida. De la salida que habíamos hecho las cuatro, quiero decir.
Solo nos quedaba volver a coger el autobús, regresar a nuestro barrio y seguir con nuestras vidas. Y ha sido entonces, cuando M.P ha sentenciado: ¡"Hay que joderse, venir hasta aquí a tomarnos unos bitters"!
¡Cuanta filosofía y razón, en una sola frase!
Más fotos aquí.
9/27/2009
Robinson Crusoe.
¿Sabeis dónde Cristo perdió la zapatilla?. Pués yo sí y además he estado allí. Oye, que no sabía que había vida más allá de Las Fuentes...y ya lo creo que la hay, rara, pero la hay.
Había sido invitada -una, que es importante- a un pase privado de una obra de teatro que al día siguiente iniciaba su periplo por Inglaterra. Y llegar al local dónde se iba a llevar a cabo la representación era tán complicado, que tuve que pedir instrucciones.Incluso alguna amiga, que había vivido por allí, me hizo un precioso dibujo de cómo llegar y para que lo entendiera mejor, incluso me dibujó el entorno: Un bar, un aparcamiento con sus coches y todo, un puente sobre unas vías de tren, etc.
Gracias a toda esa ayuda y a que Luis, que conocía el lugar, me ha llevado con el coche, he llegado puntual a las 7 de la tarde. Allí estaban los actores (2)y el director, encargado de luces, sonidos y efectos especiales, esperando que llegara el público. Y esperamos, esperamos y esperamos... y llegaron dos más. En total, tres. Ya he dicho que era un pase privado ¿no?
El público, poco pero selecto, esperábamos pasárnoslo bién y la verdad es que no tuvimos que hacer ningún esfuerzo para que así fuera.
La obra se titulaba "Robinson Crusoe". Vale, ya sé que es conocida, pero esta versión es... diferente,un poco surrealista, con diálogos actuales y sobretodo, divertida.
He estado viendo la obra, sin poder separar mi faceta de amiga, de la de simplemente espectadora. Pero ha sido genial.
Llego al local, allí saludo y hablo con los actores y el director, espero que lleguen los otros dos espectadores y...empieza la obra.
Todo se desarrolla bién, en el escenario y fuera de él. Somos pocos pero siento que hay complicidad entre actores y público. Como he dicho, todo va bién hasta que en un momento dado, se va la luz. Los actores, que tienen muchas tablas, incluyen este pequeño contratiempo en la trama de la obra con la expresión:¡Oh! Un eclipse!. Lo que provoca la risa del público allí presente, es decir, de nosotros tres. Mientras el director intentaba arreglar el problema, sobre el escenario la obra continuaba como si no hubiera pasado nada.
En el exterior, se iba haciendo de noche y en el interior, sín luz, cada vez iba siendo más difícil averiguar qué pasaba en el escenario, pero los tres espectadores seguíamos con atención la obra ¡Público entregado! y entonces...volvió la luz y los efectos especiales volvieron a funcionar.
Termina la obra y los otros dos espectadores se despiden contentos por el rato divertido que han pasado. Yo me quedo porque estoy muy a gusto allí y les ayudo a recoger el escenario y a meter todo en la furgoneta que mañana les llevará a Inglaterra.
Me subo a la furgoneta y me dejan en la puerta de casa. Allí me despido de ellos deseándoles mucho éxito con su obra.
Me lo he pasado genial porque no siempre una va al teatro y vive la relación con los actores, como la he vivido yo.
Algunas fotos más, las encontrarás aquí.
9/20/2009
Papirofléxia.
PAPIROFLÉXIA: Plegado de papel para obtener figuras diversas.
Eso es lo que dice mi enciclopedia, pero después de ver la exposición del Museo de Historia de Zaragoza sobre papirofléxia, tengo que añadir algunos adjetivos como: Arte, belleza, plasticidad, imaginación, constancia, paciencia...
No voy a hacer la crítica de la exposición, no soy quién para hacerla, pero esta mañana he estado paseando entre esas piezas de papel y he salido con las pilas cargadas.
A mí de pequeña me enseñaron a hacer papeletas, no de votación, claro, sino papeletas en forma de cucurucho. Y enseguida aprendí a hacerlas para que mi madre me echara pipas dentro. También me enseñaron a hacer sombreros y barcos pero eso, lo he olvidado. No tenía muy claro para qué me iban a servir.
Debido al estado de actividad en el que diariamente vivo, que incluso estar sentada leyendo el periódico y no digamos un libro, me hace sentir mal porque creo que debería estar haciendo otras cosas, me sorprende ver la paciencia que tienen algunas personas para pasar horas y días, quizá meses, creando el maravilloso y complicado mundo de las figuras de papel.
Admiro cómo se toman la vida.
Y para que veais el resultado de tanta paciencia, presiona aquí.
Teresa Salcedo.
Viene de Huesca y no lo ha hecho sola. Ha traído sus obras para que disfrutemos viéndolas. Y para ello, las ha colgado en la sala "Aragonesa del Arte" a donde han acudido gran parte de sus amigos y eso que la tarde no acompañaba nada. Porque no tenía castañas en casa, que si no, las hubiera asado, me hubiera sentado en el sofá y me hubiera puesto a estudiar el guión de la obra, o a escribir a mi amigo japonés o simplemente a ver llover a través de los cristales.
¿He dicho llover? ¡Ja! Diluviar, sería la palabra que mejor definiría lo que estaba cayendo. No entendía nada, porque hace poco más de una semana, estaba bañándome en una piscina y ahora me encontraba en casa, con el armario abierto sin saber qué ponerme y entristeciéndome cada vez que cogía ropa otoñal. ¡Jo! Si es que el invierno es tan laaargo...
El tiempo se me echaba encima y me he decidido por pantalones largos, camisa vaporosa, chaquetita fina y chaqueta marrón (especial para días de lluvia).
Por supuesto, las sandalias, descartadas y sin olvidar el objeto más importante en un día como ese: el paragüas. Para equilibrar el look otoñal, el paragüas lo he cogido floreado y con colores alegres (tanto, que casi parecía una sombrilla)
Hemos cogido un taxi. De puerta a puerta, oye. Pero debido al caos circulatorio, hemos tenido que pagar 12 euros. Parece poco, pero es que la distancia no es mucha.
Al bajar del taxi nos hemos encontrado con un montón de gente en la puerta de la galería y por un momento he pensado que ya había terminado la inaguración. Pero no, lo que ocurría era que
habían salido a fumar y esa escena de tanta gente fumando en el exterior me ha traído a la memoria la misma escena tanta veces vista...en Nueva York.
En el interior también había mucha gente y no faltó el champán para todo el mundo, aunque yo con el frío que tenía, hubiera preferido un café caliente.
No bebí champán, estaba trabajando, estaba haciendo fotos y al igual que la policía, yo, estando de servicio, no bebo.
Como siempre, pincha aquí y verás las fotos.
9/13/2009
Los nuevos vecinos.
Voy a tener vecinos nuevos. No sé cuándo vendrán, ni cuándo los conoceré. Lo único que sé es que llegarán precedidos de unas obras que se están realizando en el piso que han comprado.
Dicho piso, está junto al mío y desde hace unos diez días, me despiertan a las 8 de la mañana (8:10, para ser más exactos) a martillazo limpio.
Creo que al menos están usando dos tipos o tamaños diferentes de martillos ya que desde mi cama, he llegado a distinguir dos sonidos diferentes. Me he convertido en toda una experta.
Es que desde que empezaron ni uso el despertador, y es una pena porque es precioso oye. Es un modelo que proyecta la hora en el techo. ¡Si, lo que oyes! Digo...¡lo que lees! No tengo ni que girar la cabeza hacia la mesilla, tan solo abro un ojo, miro al techo de mi habitación y aún estando a oscuras veo: 2:45 'o 7:30. Bueno, la verdad es que esas horas nunca las he visto porque por suerte duermo toda la noche de un tirón y la hora que suelo ver es 8:30...
Hasta que hace diez días los malditos operarios entraron en ese piso arrasando todo lo que se les ponía por delante con la ayuda, no solo de los dichosos martillos, sino también la de unas herramientas que en mi casa cuando era pequeña (yo) la llamábamos bilabarquín (en aragonés) y que en español es berbiquí. Artillería pesada oye. Pero que debía ser necesaria porque... ¡menuda escabechina han hecho en ese piso!
Lo sé porque ayer, cuando me iba a comprar al Carrefour con mi carrito, me percaté de que los del piso nuevo tenían la puerta un poco abierta -es que nos cojen la luz de la escalera, que esa es otra- y por la rendija de la puerta vi que en la otrora cocina, no quedaba nada, ni mobiliario ni baldosas y así, como quien no quiere la cosa han ido destruyendo el piso, habitación por habitación, incluyendo las puertas y sus marcos. Parecía que estaba viendo un documental de la guerra de los Valcanes.
En este proceso de destrucción, están jugando un papel muy importante los operarios, los que manejan las herramientas.
Desde mi casa los puedo oir hablar, aunque nunca los había visto. Apenas unas sombras que a veces pasaban cerca de la ventana, pero esta mañana he tenido una visión. Esta vez he sido yo la que al pasar por delante de la ventana de un dormitorio, he mirado hacia el piso en obras sorprendida por el silencio momentáneo de los martillos y en la galería de dicho piso, he visto a uno de los operarios. Era un joven de treinta y tantos, musculado y en camiseta de tirantes, que estaba fumando en el exterior y me ha venido a la memoria un anuncio de tv en el que se podía ver a un joven con camiseta de tirantes que llegaba a una oficina donde solo trabajaban chicas y que dejaban de hacerlo para, embobadas, mirarle a él pasar por delante, sudoroso y sexy, llevando una caja de un conocido refresco. Bueno, pues esa ha sido también mi actitud, que una no es de piedra.
Teniendo en cuenta el ritmo que llevan en la destrucción y que incluye los domingos, supongo que a partir de la próxima semana comenzarán la reconstrucción del piso y viendo los nuevos materiales que van a colocar y que ya se encuentran expuestos en el patio del edificio, parece que vaya a ser una pequeña réplica del palacio de la Zarzuela.
Cuando todo finalice, tocará esperar a que lleguen los nuevos inquilinos y esa es otra, porque estoy dudando si presentarme ante ellos con una tarta preparada por mí misma para darles la biénvenida como hacen los americanos o simplemente rezar para que cumplan las normas básicas de convivencia. Mientras tanto, me armaré de grandes dosis de paciencia cartujana para sobrellevar el ruido de la destrucción.
¡Qué remedio!
9/07/2009
...Y como colofón, el mío...
¡Vaya semanita!
A los dos cumpleaños a los que he sido invitada esta semana, tengo que añadir otro más, el mío, que fué el sábado día 5 , al que no fuí invitada, pero del que no pude escaquearme.
Ya hubiera querido yo ya, pero familiares y amigos se encargaron de recordármelo, a través de llamadas telefónicas unos, postales en el buzón otros y Loli que se grabó ella misma cantando el "Cumpleaños feliz", cual Marilyn Monroe cantándole al presidente Kennedy y me lo envió a través de un sms al móvil. Ella es así, le gusta ser diferente.
Mi cumple, al igual que las bodas gitanas, ha durado tres días ¡toma ya!. Y no termina aquí la cosa ya que tengo un par de cabos sueltos por ahí, quiero decir, un par de amigas sueltas con las que lo celebraré el próximo martes (como todo en la vida, siempre hay algún rezagado) y de las que recibiré algún regalo más.
Todo empezó el viernes celebrándolo con mi madre y mi tía (su hermana). Como sé que les (nos) gustan los helados, les invité a una heladería que han abierto este verano en la calle Alfonso y allí sentadas alrededor de una mesa y charlando, estuvimos saboreándolos. El mío de chocolate, por supuesto.
No pudimos estar mucho tiempo allí porque mi madre, que parece que le pinchen los asientos y enseguida se quiere ir de donde esté, excepto de su casa, en cuanto vió que nos los habíamos terminado, dió por finalizada la celebración diciéndo: ¡Hala, qué! ¿Qué hacemos aquí? -"Disfrutar mamá, que para eso están las mesitas, para ...". Enseguida me cortó con la frase: "¡Tira, tira!" ...Y nos tuvimos que ir. Aún así, le dió tiempo de darme un regalo. Un objeto para dejar el móvil sobre la mesita del salón. Que dice que si me lo dejo en el bolso cuando estoy en casa, no lo oigo. Y tiene razón.
Después de acompañarle hasta su casa, me fuí a la mía a prepararme porque por la noche, estaba invitada a celebrar el cumple de Maite. Allí me lo pasé genial como podeis leer en la entrada anterior y cuando pasaba un minuto de las doce de la noche, algunas personas allí presentes ya me felicitaron por el mío. Entonces cogí un taxi y me fuí a dormir con la esperanza de que cuando me levantara el día 5, mi cumple hubiera pasado. ¡Ja,ja y ja! Pero ¡que va! todo estaba por empezar.
Sábado. Normalmente día de limpieza general, zafarrancho de combate. Pero es mi cumple y me niego a pasármelo limpiando, así es que decido hacer algo diferente. No, no fué una improvisación. Ya sabeis que no me gustan, pero he tenido todo un año para planearlo.
Planeé pasar la mañana paseando por el centro y oye, descubrí que los sábados a las 11 de la mañana...todo funciona. Si,si, las calles están llenas de vida y hay gente paseando por ellas, gente en las terrazas de las cafeterías, gente entrando y saliendo de las tiendas...Oye, he visto que hay vida más allá de mi casa.
Tampoco creas que pasé mucho tiempo paseando, era el primer sábado que salía y no quería abusar. A estas novedades hay que acostumbrarse poco a poco, no vaya a coger adicción y luego, cuando el próximo sábado esté limpiando, tenga mono de salir. Así es que, a las 2 de la tarde regresé a comer a casa.
Al llegar, recibí la llamada de una amiga que acababa de volver de las vacaciones y quería que quedásemos para tomar algo y darme el regalo de mi cumple. Sigue la celebración.
A las 6 de la tarde nos reunimos. Nos lo pasamos muy bién y cerca de las 8, Luis y Daniel me recogieron para ir a la Sala Mozar a disfrutar de un Encuentro Internacional de Folcklore, gracias a las entradas que nos habían regalado. Actuaban 5 ó 6 grupos de otros tantos países, pero tras el tercer grupo, hubo un descanso. Descanso que aprovechamos para salir de allí.
Tanto baile y tanta musiquita nos había abierto el apetito. Bueno y también que ya eran las 10 de la noche, así es que nos dirigimos al centro y cenamos muy a gusto y después de tomar un café en otro sitio, nos fuimos a casa.
El día de mi cumple había terminado...pero no las celebraciones.
El domingo, mi familia y yo seguimos con las celebraciones de un cumpleaños, el mío, que ya habían empezado el viernes y nos fuimos a comer a un restaurante que estaba nada menos que cerca de la Universidad. Cruzamos la ciudad de punta a punta. ¡toma viaje!
Al volver a casa, recibí la llamada de un par de amigos para tomar algo (por mi cumple). Que ya me daba miedo hasta coger el teléfono oye, porque cada vez que sonaba era para volver a salir.
Por supuesto salí, dos amigos y doble felicitación, en estéreo. Me lo pasé muy bién y regresé a casa con otro regalo.
El lunes me dió un respiro, pero duró poco ya que el martes la celebración era doble. Mañana y tarde. ¿No quieres taza? Pués taza y media.
Por la mañana desayuno con dos amigas, nuevas felicitaciones y dos nuevos regalos.
Por la noche, la celebración era en casa. Venían a cenar unos primos especiales. Era la pareja protagonista de la "no boda". Pero como nadie mencionó nada de ese tema, seguimos igual.
Para que todo saliera bién me pasé la tarde cocinando, pero mereció la pena porque todo estaba buenísimo (es que no tengo abuela). Cené tanto que tuve que rechazar (no sin gran esfuerzo) mi taza de cereales con bebida de soja chocolateada de todas las noches. Antes de empezar, me hicieron un regalo.
Llegamos hasta hoy 9 del 9 del 2009 ¡Hostia! y por la tarde sigue rondando mi cumpleaños. Esta vez con mis amigas, las chicas del club del martes. Lo hemos celebrado con dulces y coca-colas y por supuesto las pipas que los chinos del bar nos han regalado.
Bueno, el día ya está terminando y espero que este laaaargo cumple, también haya finalizado. Que yo lo que quiero es olvidarme de que acabo de cumplir un año más y llevo 5 días sín podérmelo quitar de la cabeza.
Si me descuido se alarga hasta el próximo.
Mas fotos, aquí.
9/04/2009
Felicidades Maite y que cumplas muchos más
Aquí estoy de nuevo, como corresponsal de la BBC (Bodas, bautizos y cumpleaños) preparada para otra crónica de un nuevo cumpleaños. Y van dos esta semana.
Sobre bodas y cumpleaños ya he escrito en varias ocasiones , pero todavía no lo he hecho sobre bautizos. Merche, ¿Qué tal si me estreno contigo? Ponte a ello, chica. Mientras llega ese momento, hablaré de tu hermana. De Maite, que esta noche es la protagonista.
Estaba en su salsa y ella lo sabía. Y estaba feliz como pez en el agua, recibiéndo a los amigos y los numerosos regalos que estos le llevaron. Entre otros pude ver una blusa, un broche y collares, muchos y muy variados. Era como cuando llegas a Hawai y te cuelgan collares y mas collares alrededor del cuello en señal de amistad. De hecho, recibió tantos que llegó un momento en el que tuvo que empezar a guardar los primeros para poder ponerse los nuevos. Todo por su afán de agradecer a todos su presencia.
Estaba pletórica de felicidad, su sonrisa le delataba y además tampoco quería ocultarla.
La fiesta fué muy numerosa y sobre la barra del bar, platos con comida. La bebida, gratis presentando un vale y por supuesto no faltó el dj y sin embargo amigo Rafa, haciendo bailar a todo el mundo con su estupenda elección de música de los 60's y 70's. Pronto entró en calor. Él y todos los que allí estábamos.
Los amigos,los abrazos, los bailes, la comida, la bebida...Todo eso dejé atrás antes de irme. Pasaban 20 minutos de las doce de la noche, empezaba mi cumpleaños y no quería quitarle protagonismo.
Felicidades Maite y aquí tienes las fotos de tu divertida fiesta.
Feliz cumpleaños, Cristina.
Siendo como soy una persona que me gusta tener bajo control cada momento de mi vida, cualquier imprevisto me produce cierto desasosiego. Por eso, cuando ayer a las cinco de la tarde nos invitaron a una fiesta de cumpleaños para esa misma noche, la primera pregunta que vino a mi mente no fué : "¡Qué bién! ¿Y de quién es el cumple?
No,no, lo que yo pensé fué: "¡Uf!...y yo con estos pelos!" y no me refería al peinado.
Porque cambiar mis planes (nada importantes ese día, por cierto) me producía cierta zozobra. Pero toda esa inquietud desapareció cuando Luis me dió el nombre de la protagonista de la noche, el alma de la fiesta, la persona que siempre está detrás de esa agradable sonrisa. Su nombre es Cristina y lo celebró en un bar. Claro, si tuviéramos 8 años, supongo que lo hubiera celebrado en un Chiquipark, pero es que no es el caso. Aunque he de decir que una de mis fantasías sería meterme en una de esas piscinas llenas de bolas de colores. Sola... o mejor, acompañada.
La barra del bar que Cristina eligió para reunir a sus amigos, casi se queda pequeña para colocar la gran cantidad de bandejas llenas de variada y sabrosa comida, que ella misma...o con ayuda, que no me fío, había preparado.
En el chiquipark de los adultos, recibió Cristina (siempre sonriente) a sus amigos. Y también allí recibió los regalos, alguno de ellos "muy íntimo" y que dijo que iba a estrenar esa misma noche.
Espero que siguiera el consejo que le dieron y estrenara la negligé junto con sus Manolos. Y si por la mañana tiene un desayuno con diamantes...la noche habrá sido completa.
No me quedé hasta el final, tenía que volver a mi rutina pero me dí cuenta de que a veces, los mejores momentos son fruto de un imprevisto. Anoche fué un buen ejemplo de ello.
¡Qué difícil es mantener el tipo! y me refiero al tipo físico. Porque con tantos cumpleaños que celebrar, con tantas cosas buenas que comer, es imposible no caer en la "tentación" y es que hubieran pecado hasta los doce apóstoles de haber estado allí.
Como "castigo", hoy he estado a base de piña y pechuga a la plancha para comer, y piña y pescado, a la plancha, para cenar. ¡Tengo mono de mis cereales chocolateados con leche...!
Me voy a la cama o no podré resistir sín picar algo.
Y lo "malo" es que la cosa no acaba aquí. Para mañana viernes hay preparado otro cumpleaños y el sábado el mío, con comida familiar incluída y de este no puedo "escaquearme". En fín, esto es un sin vivir.
Aquí las fotos
9/03/2009
El tour del helado.
Habíamos quedado a las seis, pero viendo el cielo nublado y que hacía un calor sofocante, se decidió retrasar la salida una hora. Me llamó Loli para decírmelo y pensé: "¡Qué bién! Así aprovecho y me pongo una mascarilla de barro marroquí (sofisticada que es una) en cara y cuello" Que una cosa es la cita semanal en nuestra sede, que es el bar chino, y otra salir al centro. En estas ocasiones pongo en práctica los consejos de mi madre y me cambio de muda.
A las siete en punto y como flores o capullos de mayo, fuimos apareciendo una tras otra.
Saludos, sonrisas...y al autobús.
La verdad es que no sé si llamarlo cobardía, fuerza de voluntad o simplemente, que no queríamos tirar a la basura todo el esfuerzo que tenemos que hacer para no engordar, pero lo que iba a ser una excursión al centro para cenar un bocata de calamares y de postre un helado italiano (que no es lo mismo que un italiano helado) se quedó simplemente en un tour del helado.
Faltaron dos de las miembras (aunque suene mal, yo insisto) del club. Una acompañó a su marido al dentista y la otra celebraba el cumpleaños de su hijo. ¿Cómo pudieron "dejarnos" por esos motivos?
Al final fuimos cuatro. Siempre fuimos las mejores. Cojimos el autobús y llegamos al centro, a los Italianos, que para quién no lo sepa, es una heladería. Llegamos con la idea de sentarnos en una mesita de las que ponen en el Pº de la Independencia. ¡Nos las prometíamos tán felices...! ¡Qué ilusas!
Pensábamos disfrutar analizándo a la gente que pasa por ahí, pero analizándola en plan sociológico ¿eh?, no en plan de alcahueteo. Se aprende mucho del comportamiento humano. Lo que pasó fué que muuuchas otras personas pensaron lo mismo que nosotras y llenaron no solo las mesas, sino que no había ni un solo banco vacío en un km. a la redonda. Solo encontramos un pequeño espacio en uno de ellos para tres de nosotras que aprovechamos para sentarnos y hacernos unas fotos.
No nos quedó más remedio que seguir caminando y decidimos hacer turismo de vuelta a casa. Como si fuéramos de Murcia, Cuenca o Barcelona, quisimos "jugar" a ser turistas en nuestra propia ciudad haciéndonos fotos en los lugares donde ellos se las hacen.
No fué fácil porque M.Jesús que conoce a mucha gente, no hacía nada más que pararse a saludar y le dijimos que así ni se es turista ni nada...
Fotos en la Plaza del Pilar, fotos en la bola del mundo (uf), fotos divertidas delante de la fuente...
Debimos poner caras de turistas porque incluso una joven autóctona, haciéndo gala de la amabilidad zaragozana famosa en el mundo entero, se ofreció a hacernos una foto para que saliéramos todas juntas.
Como se hace camino al andar, cruzamos el Puente de Santiago y aún nos dió tiempo para hacernos otra foto típica con el Pilar de fondo.
Ya en la margen izquierda cogimos el autobús. Al llegar a nuestra calle, mi amiga la luna a la que había fotografiado antes, resaltaba en un cielo que a estas alturas del año, tristemente ya está negro a las nueve de la noche.
Nos despedimos hasta el próximo martes, día de las chicas del club y esta vez en nuestra sede, en el chino. Quizá el próximo verano hagamos más excursiones al centro.
Fotos, aquí.
8/30/2009
Aviso.
Esto no es lo que parece. No estoy escribiendo sobre nada que haya visto, aunque ver, como no soy ciega, he visto muchas cosas o vivido, que también he vivido buenos momentos. Pero la "noticia" es que en la entrada titulada : " Parte de mí. Mi primer trabajo", he incluido una foto de esos años en los que estuve en Kalos.
Llevaba un par de semanas buscándola. No sé que pasa pero ultimamente pierdo las fotos que busco. En realidad no es que las pierda, es que las escondo tán bién, que luego no sé dónde están. Ni que viviera en un palacio con habitaciones llenas de cajones...
El caso es que por suerte, esta ya la he encontrado y...no tiene desperdicio. En ella estoy yo, otra compañera (aprendiza también) y alguien que aunque no era la encargada, ejercía como tal.
A la otra aprendiza, mi madre le puso un mote. Debido a su físico (era delgada y morena de pelo y piel ) le llamaba "barrica de regaliz". Mi madre, que es muy graciosa.
Quizá la familia de la "barrica de regaliz" también me puso un mote a mí, aunque prefiero no saberlo.
Casualmente, hace casi un mes volví a verla por la calle Don Jaime I. Iba con su marido y si la hubiera visto mi madre, con toda seguridad le hubiera cambiado el mote, porque morena seguía siendo, pero delgada...
Ella no sabe nada de lo del mote, así es que espero que no lea nunca este blog y por favor, si alguno de vosotros la conoce...mantened el secreto.
En la foto, que aunque sea en blanco y negro, no quiere decir que no se hubiera inventado el color, llevamos uniforme, ¡menudo estilismo!. Odiaba ese uniforme y más aún el de verano.
El de verano consistía en un jersey de color hueso, de un tejido que se adaptaba al cuerpo y una falda (faldita) de color burdeos, tan corta que en vez de dependientas de una tienda de regalos parecíamos trabajadoras de un puticlub. Eso hacía que cuando salía a la calle para hacer los recados, me tenía que oír más de un improperio (mal llamados piropos) de algunos de los tíos que me encontraba por el camino.
Vaya, parece que me he enrrollado un poco. Solo quería deciros eso, que volvais a dicha entrada, veais la foto y a ver si sabeis quién era yo y quién la barrica de regaliz, perdón, María Pilar.
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