4/18/2010

Dj's in Calatorao.


¡Qué bién! Hoy he cumplido uno de mis sueños, pasar una tarde de sábado en... ¡Calatorao! Yo es que siempre he sido de sueños sencillos. Bastante complicada es la vida por si sola, como para encima tener también sueños complicados.
Nos hemos desplazado hasta allí y no ha sido para ver la cantera de dónde obtienen la preciosa y famosa piedra de Calatorao. El motivo ha sido que habían contratado a Luis Marco y a Pedro Bericat para que pusieran música en el Pabellón Polideportivo, dónde se celebraba un, llámalo encuentro...o llámalo como quieras.
El caso es que de 10 a 12 de la noche, los dj's caldearon con su música las grandes dimensiones del pabellón.
Todo esto venía a cuento porque se había organizado un "encuentro cultural" bajo en nombre de:

EspirALMA.
Donde se dice Bondad y Generosidad
Regar un espacio para la Conversación

Se trataba de encuentros culturales que propiciaran la intimidad y la convivencia. Para ello se organizaron una serie de actos como la proyección de documentales y cortometrajes. Danza, teatro, cine, grupos de música, rondallas, un taller de ilustración y por supuesto también hubo un homenaje al poeta Miguel Hernández en el centenario de su nacimiento.
¿Qué clase de encuentros serían estos sin algo de deporte y comida en hermandad? Nada, no serían nada, así es que montaron un rocódromo en el interior del polideportivo e hicieron una competición de escalada y en el terreno alimenticio hubo una degustación de Migas organizada por la Peña Gastronómica de la Almunia que seguro que quitaban el aliento.
Por todo el Pabellón se podía ver la exposición de los trabajos realizados por habitantes de la comarca y el montaje de dicha exposición corrió a cargo de un hacedor de proyectos llamado Alfredo Saéz y la verdad es que me impresionó -el proyecto, digo- bueno él, como hacedor también.
Enormes redes azules colgaban de las paredes, aunque entre ambas quedaba un pasillo de algo mas de un metro para que el público se pudiera desplazar. Eso hacía que ninguno de los cuadros colgasen de las paredes y se encontraran expuestos en unos círculos cerrados por adoquines de piedra de Calatorao. Los círculos estaban llenos de fino polvo de colores acorde con los colores de los cuadros que sobre ellos estaban. La exposición también contaba con esculturas y fotografías. De fondo se escuchaba el sonido bravío de las olas del mar chocando contra las rocas que me hicieron sentir, a pesar de estar en un pueblo de secano, como si estuviera en Benidorm.
Varios enormes cojines blancos donde poder sentarse esparcidos por el pabellón, conseguían un efecto impresionante.
A las diez de la noche, el sonido de las olas se apagó y empezó la sesión de los dj's. Ellos, vestidos de naranja y rojo en plan monje budista, consiguieron como siempre con su acertada mezcla de canciones que el público allí asistente se lo pasaran muy bién.
Me retiré al fondo del pabellón, me senté sobre unos cojines y me puse a escribir. La música y el ambiente que había me inspiró y no quise dejar pasar ese placentero momento, solo roto por los gritos del monitor que a través de un altavoz animaba a la chiquillería que estaba participando en la escalada del rocódromo. Cada vez que hablaba, su voz se imponía a la música delos dj's y hacía que me trasladase a las ferias. Era como escuchar a un feriante vendiendo números para la muñeca chochona.
Era como si el sueño de pasar una noche de sábado en Calatorao, se hubiera convertido en una pesadilla.
Más fotos aquí.

4/10/2010

Caja negra. Exposición.


Llegó el viernes 9 de abril y a las 8 de la tarde la CAJA NEGRA se abrió. No es la caja negra de ningún avión accidentado, pero se ha tardado casi un año en llegar a ella.
Esta caja contiene obras de siete artistas: Samuel Aznar, Pedro Bericat, Gonzalo Bullón, Ángel Carrera, Luis Marco, Ester Minio y Antonio Uriel y se puede ver en el Cuarto Espacio- cultural, hasta el 9 de mayo.
Recorrer la exposición es hacer un viaje a los años 60's. Una instalación de Samuel Aznar recrea una habitación de esos años, como nos lo demuestra un calendario que cuelga de una de sus empapeladas paredes en las que también vemos y nos vemos un espejo sesentero, así como unas golondrinas de cerámica que hacía muuuchos años que no había vuelto a ver...
Luis Marco presenta una pantalla de tv que está colgando casi del techo, donde a veces en silencio y a veces con sonido vemos unos preciosos vídeos musicales de cantantes y grupos franceses de esa década.
Pedro Bericat nos deja escuchar algunas canciones en un tocadiscos en cuya tapa, encontramos algunos de sus personales trabajos.
Gonzalo Bullón es fotógrafo y eso es lo que nos ofrece, retazos, texturas y materiales de ciudad.
En el trabajo de Ángel Carrera, fotógrafo también, vemos imágenes que nos trasladan a esos años.
Con Ester Minio cobran importancia los escritos, las letras, la poesía...el libro.
Al fondo de la sala/caja negra y entre cierta oscuridad, hay una maleta abierta en cuya tapa se proyectan imágenes.
Es la información encontrada en la Caja Negra y a su apertura asistió tanta gente, tantos amigos a los que saludar, que no pude tomar tantas fotografías como hubiera querido. Pero no lo digo como algo negativo, al contrario. Reencontrarme con ellos ha traído a mi memoria momentos vividos con ell@s.
Después de todo, de sensaciones y de recuerdos está la caja llena.
Pulsad aquí para ver más fotos.

4/02/2010

Jueves Santo 2010.

Jueves Santo y decidimos salir a dar una vuelta por el centro de la ciudad. Sin problemas cogemos el autobús y al pasar el Puente de Santiago comienza la aventura. El autobús cambia el recorrido y la mayoría de los viajeros decidimos bajarnos ahí.
Lo dicho, autobuses que se desvían por los Pasos de los cofrades y calles abarrotadas de gente que hace imposible moverse por el centro. Nuestro destino era el Pº de la Independencia pero para llegar a él, hemos tenido que dar un rodeo tal, que nos ha hecho conocer calles que ni siquiera sabía que existían.
No sé cuánto nos hemos alejado del centro, pero lo curioso ha sido que en ningún momento del recorrido hemos dejado de escuchar los tambores. Por eso mi duda ha sido si éramos nosotros los que estábamos dando un rodeo...o eran ellos los que nos estaban rodeando a nosotros.
Finalmente hemos llegado al Paseo y lo hemos encontrado sin tráfico y mucha gente paseando. Aunque dicho paseo tiene las aceras más anchas que he visto nunca, casi todo el mundo estaba paseando por el centro de la calzada...somos como niños. También había gente apostada en los laterales esperando la llegada de algún Paso, quizá el perteneciente a la iglesia de Santa Engracia.
Nuestro destino era una chocolatería/heladería que han abierto allí hace un par de semanas y mientras los cofrades cumplían su penitencia desfilando por el paseo, yo me he premiado con un chocolate con naranja y canela que me ha hecho sentir...en el mismo cielo.
Por suerte al salir pasaban los últimos penitentes y sin problemas hemos podido cruzar para llegar, o intentar llegar, al Pº María Agustín a coger el bus 20 para regresar a casa pero...todo volvía a estar cortado. Las diez de la noche y al llegar a la Puerta del Carmen hemos visto que los Pasos, seguían "pasando" . Uno de ellos se dirigía hacia allí y de nuevo estábamos sin autobús. En un giro de cabeza he visto un taxi y sin pensármelo dos veces he levantado la mano.
¡Dichosa Semana Santa!. Ocho euros nos ha costado volver a casa. ¡Vaya gracia! ¡Ah, claro...por la gracia de Dios!

3/22/2010

La Nave existe.


Ayer sábado entré en la Nave y viví una fiesta. La Nave estaba situada a las afueras (9 km) de la ciudad, en una zona algo oscura y en la que solo se divisaban las luces propias de la Nave.
Las personas que estaban allí cuando yo llegué no eran extraterrestres, aunque un poco alienados si que estábamos.
La Nave por fuera era como...como todas las naves. ¡Imagináoslo!
Pero por dentro era... ¡Imposible de imaginar!
Estaba formada por varias y grandes estancias, todas ellas con el suelo forrado de una especie de alfombra hecha con hilos que se obtienen de reciclar telas viejas.
Recorrí todas las estancias guiada por una de las personas que allí había y que muy amablemente se ofreció a enseñármelas. En cada una que entraba, me sorprendía más y más por lo que veía.
Pude ver filas de viejos asientos de madera de antiguos cines de Teruel que me dejaron con los ojos abiertos y mas adelante veo otra fila de seis asientos más antiguos aún, posiblemente de alguna sala de conferencias, que ya me imposibilita cerrarlos y tengo que salir de allí para poder hacerlo.
Las paredes estaban forradas con enormes telas blancas que cuelgan del alto techo y en el suelo varios colchones blancos, grandes puffs, blancos también y una gran cantidad de instalaciones algunas de ellas con luz, como una gran tela/red que cuelga de una de las paredes y en la que hay fibra de vidrio que se ilumina y no me pregunteis cómo.
Las botellas de cristal vacías han servido para construir originales mesas luminosas, al introducir en ellas pequeñas bombillas de las usadas en los árboles de navidad.
Una cesta de mimbre con trozos de carbón, varias decenas de finas varitas de madera como de 70 ctm. y pequeños troncos de madera que yo diría que ya habían sido usados. Toda la decoración muy fácil de encontrar en la naturaleza.
Todas las personas que estaban en la nave se encontraban en la primera gran estancia, todos sentados alrededor de dos grandes mesas acristaladas cuyas medidas serían 2 por 2 metros, con diferentes objetos de decoración, hechos por el dueño/piloto de la nave y entre los objetos pude ver bastantes platos de variada comida. Toda ella me fué ofrecida nada mas llegar, haciéndome sentir muy halagada.
Al principio, mi propia timidez me hizo rechazarla (soy fruto de una educación muy espartana) pero la segunda vez que se me ofreció y viendo la buena pinta que tenía todo, decidí mandar la educación al carajo y sentarme a comer.
Pude probar lomo con chocolate, empanada gallega, ensaladilla rusa, tortilla de patata, verduras asadas y todo casero...¡¡uff!! no podía más y como la música que estaban poniendo era muy buena, decidí salir al exterior a bailar y así bajar toda esa comida.
Por supuesto no estaba sola, no había sido muy original en la idea de salir al exterior a bailar, además la temperatura de la noche acompañaba bastante y al no haber vecinos alrededor a quién molestar, la música sonaba con fuerza.
Al rato volví a entrar y ví que habían sacado los postres y pensé: "¡Huy, casi me los pierdo!
Eran dos, mouse de chocolate y tiramisú...¡¡¡buenísimos!!!
Para soborearlos tranquilamente, me senté sola en uno de los sofás, pero mi soledad duró poco, enseguida se acercó una de esas personas, una mujer para mas señas y a pesar de que no nos conocíamos nos pusimos a hablar. Los postres son un buén tema de conversación.
El dueño/piloto de la nave se sentó también a mi lado y como él trabaja preparando perfumes personalizados, empezó una conversación sobre cómo los prepara y cómo son los tests que hacen a las personas que quieren dichos perfumes para conocerles mejor y saber cuál es el más apropiado para cada una de ellas.
Yo, que cuando huelo un perfume solo me sale decir: "Me gusta" o "No me gusta", aprendí una gran cantidad de adjetivos con los que calificarlos, similares a los que usan para describir los vinos e incluso los aceites.
Nos mostró un frasco con un aroma que no sé qué era y nos preguntó lo que ese olor nos evocaba. Lo primero que iba a decir era :"Me gusta" pero pensé que no quedaría muy bién así es que me estrujé un poco las neuronas y dije: " A mí un campo abierto" y lo bueno fué que le gustó mi descripción. Disfruté mucho con esa conversación pero la llegada del té y del café la interrumpió.
Me levanté y volví a salir al exterior, bailé, acaricié al gato que vive allí y casi a las dos de la madrugada, cogimos el coche y volvimos a casa.
Tengo que volver para averigüar si la Nave sigue allí...o ha sido un sueño agradable.

Más imagenes aquí.

3/19/2010

Maravillosa experiencia teatral.


¡Se acabó! Última representación de "Move over Mrs Markham" y en un señor teatro, como los grandes artistas.
Ahora que ya ha bajado el telón, es tiempo de bajar todo al trastero y recordar cada minuto de esta tarde.
Cuatro y cuarto de la tarde y yo en la calle con seis bolsas y una cama plegable. Enseguida llegan Óscar, Sixto y Paco que trae un estupendo remolque muy apropiado para llevar todo a Zuera. Al poco rato llega Antonio (Philip, para mí) y emprendemos la gira.
Llegamos al teatro los cuatro actores y yo, las otras tres actrices llegarán sobre las seis. Empezamos a montarlo todo con muebles y retajos de cosas que encontramos bajo el escenario y que posiblemente otros actores que nos precedieron dejaron, o bién por solidaridad con los que venían detrás, o porque no merecía la pena llevárselo. Eso es otro mundo oye, un submundo puesto que está en el sótano.
Allí, entre cosas que no podría clasificar encontramos un sofá cama de "escay" color burdeos con cojines cuadrados estampados de los años 60 que, que...que subimos, no sin dificultad, hasta el escenario. Separamos de todo lo demás, para subirnos también, cuatro columnas romanas tan demodé, que en el momento que las vimos dijimos: "Para la obra".
A otro compañero se le ocurrió subir una serie de telas de diferentes colores casi transparentes que parecían velos marroquies, para colocarlos sobre mesitas a modo de mantelitos.
Unos enormes paneles que imitaban una pared de ladrillos hacían de fondo de escenario. Una cama plegable, en casa de mis padres llamada cama turca (no sé por qué), con una colcha en tonos naranjas y burdeos completaban una casa completamente kitch, pero resultona. ¡Qué mezcla de estilos, por Dios!
Con medio teatro lleno y al grito de : "¡Arriba el telón!", empieza la función. La primera frase siempre es la mas difícil, pero a partir de ahí sabes que ya no hay marcha atrás por mucho que el corazón esté a punto de explotar.
Durante una hora la obra ha transcurrido con fluidez y sin fallos. El público, que aunque al principio le costaba reirse (público difíl, he pensado) pronto se ha metido en la historia y sus risas nos han dado más fuerza y energía para superarnos.
Al finalizar y cuando todavía seguía con cierta excitación (y ya sabeis a qué me refiero) ha llegado el momento de los halagos por parte del público y de las profesoras de la Escuela de Idiomas. Momento siempre agradable (así somos los humanos) pero que a mí, debido a mi timidez, me supera.
Bueno, también nos han dado un "regalito" por nuestro trabajo. Después de tomar algo junto a algunos amigos que habían ido a vernos, hemos vuelto a Zgza.
Aquí estoy, sentada, escribiéndo y disfrutando de todo lo que he vivido esta tarde y también esperando que cuando mañana me levante, pueda volver a llenar el vacío que me ha dejado saber que hasta después del verano, el teatro ya no forma parte de mi día a día.
Tengo que encontrar cosas para llenar ese hueco y sin duda lo encontraré pero que sepais, compañeros de teatro que echaré en falta los ensayos, los nervios, la preparación y sobretodo, os echaré en falta a todos vosotros.
Gracias por acompañarme en esta siempre maravillosa aventura que es el teatro.
Si quereis más imágenes pulsad aquí,

3/18/2010

La noche previa.

Son las doce y media de la noche y hasta ahora, he estado dándole un repaso al script porque mañana 18 de marzo a las 19 horas, representamos la obra "Move over Mrs Markham" en Zuera. Ya sé que dando tantos datos me expongo a que los de la SGAE vengan a chuparnos la sangre pero bueno, si chupetón es en el cuello y lo hacen de tal manera que llegue a sentir escalofríos por la espalda...quizá hasta pagaría gustosamente. Pero no va a ser el caso.
No sé cómo voy a dormir hoy. Estoy dándole vueltas a la cabeza tratando de no dejar ningún cabo suelto para que todo salga bién, para que no nos falte nada. Tengo seis bolsas llenas y una cama plegable en la entrada de mi casa, esperando a ser introducidas mañana en el coche antes de partir hacia Zuera.
Miro las bolsas y me digo: "Todo controlado, Esther. Ya te puedes ir a descansar"
Pero entonces me detengo y me digo: "No, si todo lo que es attrezzo lo tienes controlado pero, ¿qué me dices de los compis y de tí misma?"
Pues eso, que eso lo dejo al azar. Que eso no lo puedo controlar, que el miedo y los nervios son libres así es que dentro de 24 horas, volveré a estar aquí escribiendo la crónica de lo que ha sido esa actuación.
La crítica será tan imparcial como pueda, aunque al formar parte del espectáculo a criticar, quizá me cueste un poco más serlo. Pero si la actuación resulta tan buena como me imagino, me soltaré la melena y voy a hacer corto con todos los adjetivos positivos del diccionario. ¡Menuda soy yo!

3/11/2010

¡Qué sueño tengo!

Son las 6 de la tarde y tengo que hacer grandes esfuerzos para mantener los ojos abiertos y es porque anoche tuve un encuentro en la 3º fase- digooo en la 3º hora- y no precisamente con un extraterrestre. Que no digo que eso no tenga su morbo, pero no, lo que pasó fué que cuando estaba poniendo en hora el despertador para que sonara por la mañana, ví que eran las 2'45 de la madrugada y no se me ocurrió otra cosa que preguntarme: "¿Y si llamo a mi prima?"
Dicho y hecho, que yo cuando tomo una decisión, allá que voy con ella.
Antes de que alguien diga que estoy loca por llamar a alguien a esas horas de la madrugada, os voy a aclarar que la persona a quién llamé fué a mi prima Pili. Y os preguntareis, ¿y qué tiene que ver que se llame Pili o sea tu prima para llamarle a esas horas?...Pues nada, no tiene que ver nada, ni con el nombre ni con la relación familiar, pero la cosa cambia si os digo que vive en Oklahoma (EEUU) y que cuando aquí son las 3 de la madrugada, allí son las 7 de la tarde del día anterior y es cuando ella llega a casa del trabajo.
Por eso, después de preparar el despertador y cuando íba a meterme en la cama, decidí volver al salón y llamarle.
Allí estaba yo, sentada en el sofá, en la soledad que proporcionan las tres de la madrugada y con los nervios a flor de piel porque no estoy acostumbrada a llamar al extranjero.
Me decido porque a esas horas no es cuestión de pensárselo mucho y empiezo a marcar un número de teléfono más largo de lo normal- es lo que tiene llamar al extranjero. Suena tres veces y al otro lado oigo una voz femenina que pregunta: "¿Yes?
Yo, contenta por haberme puesto en contacto con mi prima a la primera, le digo: "¡Hola Pili!"- "¿Sorry?" me contestan al otro lado. Pensando que las comunicaciones con el extranjero están fatal, vuelvo a repetir: "¡Hola Pili!".
"I don't know what you mean" me vuelve a decir la voz al otro lado del teléfono y entonces es cuando me doy cuenta de que "posiblemente" me haya equivocado de número.
Si esta conversación la hubiera tenido a las tres de la tarde, me hubiera dado cuenta antes de que no era su voz, pero es que a las tres de la madrugada...
Entonces saqué toda la artillería pesada e hice uso de mi conocimiento del inglés y me lancé a explicarle: "I'm sorry. I'm Spanish and I was trying to call my cousin Pili, who lives in Oklahoma", (un poco más y le cuento toda mi vida).
Ella entonces me responde: " Well, this is Oklahoma but she doesn't live here" .
-"Oh, thank you very much and sorry". Eso fué todo lo que se me ocurrió contestar.
Con sueño y preguntándome qué es lo que había podido pasar, miré en la pantalla del teléfono para averiguar qué había hecho mal y me dí cuenta de que había marcado un número de más. ¡Cómo no me íba a parecer largo el número!
Los nervios aumentaron y dudé de volver a intentarlo...pero lo hice. No íba a dejar que la conversación con una americana me quitara las ganas de hablar con mi prima.
El segundo intento fué un éxito y pudimos hablar y hablar y hablar. No sé durante cuánto tiempo estuvimos haciéndolo, pero sin duda se acercó a la hora.
Hablamos de muchas cosas. Hace casi dos años que no nos vemos porque nos separan muchos kilómetros y todo un océano.
Me lo pasé muy bién conversando con ella, pero esa larga conversación me produjo una gran excitación (no penseis mal, que os conozco) y cuando me metí en la cama, parte de esa conversación volvió a mi recuerdo y me desveló completamente. Pronto me dí cuenta de que íba a tener problemas para dormirme...¡y vaya si me costó!. Vuelta hacia la izquierda, vuelta hacia la derecha, bocarriba, bocabajo y los ojos tan abiertos como los ojos de Heidi y Marco.
Al final conseguí dormir, pero tan tarde que solo he dormido tres horas.
Aquí estoy yo ahora muerta de sueño, pero no puedo permitirme el lujo de dormir la siesta. No me preocupa mucho porque inevitablemente, dentro de unas horas llegará de nuevo la noche y podré dormir.
Ahora solo quiero darle las gracias a mi prima, sí a tí Pili que sé que casi todas las noches abres el blog para ver qué hay de nuevo.
Un beso y buenas noches.

3/05/2010

A por chocolate.


"Bajarse al moro" es el título de un libro y también de una película en la que los protagonistas bajan a Marruecos a por droga. Eso es lo que esta tarde hemos hecho las chicas del club...Bueno, en lugar de bajar a Marruecos hemos bajado al centro de Zaragoza, pero al igual que los protagonistas de la peli, nosotras también hemos ido a por droga, a por chocolate más concretamente.
Pero el chocolate que nosotras hemos comprado... y saboreado, iba acompañado de churros y porras y se toma caliente.
Hacía tiempo que deseábamos hacer este viaje. La verdad es que ya teníamos mono de chocolate, pero por uno u otro motivo el viaje se iba retrasando y esa necesidad de probarlo, nos estaba empezando a poner nerviosas así es que, aprovechando que hoy jueves no teníamos clase de bailes latinos, nos dijimos: "Esta es nuestra oportunidad y no vamos a perderla"
Quedamos 6 a las 6. Cogimos el autobús y bajamos en las Murallas Romanas. A pocos metros de allí en la calle Prudencio, está el lugar dónde compramos el chocolate.
Antes de llegar descubrimos una tienda de ropa interior de señora, que se debió de inagurar en la posguerra y que supongo que para aquella época debió de ser de lo mas moderno de la ciudad. Esas tiendas se llamaban "Confeciones". Tal y como suena. Bién claro, para que todo el mundo supiera lo que podían encontrar dentro y no como las de ahora que tienen nombres como: "Calzedonia" , "Woman Secret" o "Intimissimi", que hay gente que si no viera los escaparates, no sabrían ni lo que se vende en su interior.
Como digo, allí estaba la tienda de Confeciones, con sus medias, sostenes (así es como se llamaban entonces) bragas, batas de boatiné para estar por casa, etc,etc, etc y no pude resistirme a hacerme una foto para tenerla para la posteridad. Porque tiendas como esas, ya quedan pocas.
Llegamos al puesto de venta de chocolate y oye, todo ocupado, ni un hueco. ¡Cuanto mono de chocolate hay! Me fijé que la mayoría de los clientes eran personas de la tercera edad...¡para que luego hablen de los problemas de los jóvenes con las drogas!
Cuando vimos un hueco nos sentamos y saboreamos la ración de chocolate que nuestro cuerpo necesitaba. Al finalizar pagamos, claro, y salimos a caminar. La temperatura era buena, todo lo buena que puede ser en marzo, y caminamos por la calle Alfonso para evitar que el chocolate se nos quedara en las caderas.
Nos encontramos unas esculturas de Rodín, colocadas en dicha calle cerca de la Plaza de Pilar y nos hicimos unas cuantas fotos con ellas, fotos en la tienda Disney, fotos de algunos escaparates que nos llamaron la atención...así hasta que la batería de la cámara se apagó.
Nos dirigíamos hacia la parada del autobús y al llegar al FNAC vivimos una sitiación rara, que no pude fotografiar por lo rápido que sucedió todo (bueno, el que no tuviera batería, también influyó).
Resulta que a la altura de dicha tienda, vemos que sale a toda velocidad uno de los seguratas, el cual casi me tira por lo rápido que iba. Nos paramos y nos giramos para saber a quién perseguía y de pronto se para, se gira y en ese momento un tío sale corriendo del FNAC como alma que lleva el diablo, huyendo con el producto del robo que acababa de cometer (presuntamente, que no quiero querellas) y sin darse cuenta se da de bruces con el segurata, que lo agarra con tanta fuerza, que tengo dudas de si los pies del supuesto ladrón tocaban el suelo y a gran velocidad se lo mete dentro de la tienda. Si al salir corriendo, hubiera huído hacia la izda. en vez de hacia la dcha. quizá hubiera tenido alguna oportunidad de huir...Si es que girar hacia la derecha nunca trae nada bueno.
Comentando y riéndonos por lo que acababa de pasar llegamos a la parada del bus y al poco rato, ya estábamos en casa.
Seguro que no tardaremos tanto tiempo en ir en busca de la próxima dosis.
Las fotos, como siempre, aquí.

3/01/2010

Cronología de un fín de semana.


El viernes 26 después de ensayar la obra de teatro, volví a casa a prepararme para viajar a África, a Uganda más concretamente. Y lo hice a través de cuatro de los cinco sentidos: vista, oído, olfato y gusto. Incluso si me apremias, diría que también usé el quinto, el tacto puesto que toqué alguno de los objetos africanos que el anfitrión se trajo de allí.
Fuimos a su casa porque nos íba a enseñar las fotos que hizo en África, lugar a dónde acudió porque había sido invitado a una boda entre un amigo suyo y una chica de allí, a la que había conocido a través de internet.
Viendo las fotos, entró en funcionamiento el sentido de la vista. A través de ellas y de las explicaciones que nuestro amigo nos iba dando, pudimos ver imágenes de la ceremonia de la boda, conocimos otra manera de vivir y preciosos paisajes africanos, tán distintos a los nuestros...
El sentido del oído apareció durante el viajé que hice allí a través de sus sonidos y canciones, porque mientras cenábamos, escuchábamos su música, tan bailable que fué muy difícil mantenerme sentada en el sofá, aunque los pies no pararon de moverse. ¡Con qué ganas me hubiera puesto a bailar!
El olfato y el gusto se unieron durante la cena para hacernos sentir todos los sabores de aquella tierra, porque nuestro amigo nos preparó para cenar lo mismo que él había comido en la boda.
Cuando veais la foto de lo que cenamos, os puede parecer un poco "raro" como plato para una boda, pero de verdad os digo que a mi me gustó mucho más que lo que he cenado en otras bodas a las que he asistido.
Fué una noche estupenda, incluso aprendimos una palabra ugandesa: "Muzungo" y es la palabra que usan para llamar a las personas de raza blanca, que tampoco había muchos. Según dijo mi amigo solo había tres. Nos contó que alguien llevaba una camiseta con la leyenda: "No me llamo muzungo"
La noche comenzó con un recorrido muy interesante por la casa, que todavía conserva un estilo señorial, de palacete que nos asombró a todos y ya de vuelta en el salón, cogimos cada uno un plato y fuimos pasando por la cocina, cual restaurante autoservicio.
Mezclé y probé sabores que eran nuevos para mí. Pátano asado con salsa de cacahuetes, con judías rojas...
Éramos un grupo de siete personas con las que nuestro amigo quiso compartir su viaje a África para que también fuera un poco nuestro, y allí me sentí yo, y todo ello sin moverme del sofá ni tenerme que poner las vacunas que hay que ponerse antes de empezar un viaje de esas características.
El sábado 27 por la noche y sín haber dormido demasiado la noche anterior, nos volvimos a reunir algunos de nosotros, esta vez para asistir a un concierto de Jacaré Jack, cuyo cantante es compañero de teatro y con cuyas canciones difrutamos mucho.
Volví a casa casi a las cuatro de la mañana y dormí hasta las once de la mañana.
¡¡Uff!! El fín de semana, había terminado.
Aquí teneis las fotos.

2/21/2010

Cena de Latinos.


Anoche estuve cenando con mis compis de bailes latinos. Fué la típica cena de navidad. Si, ya sé que ha pasado un mes y medio pero es que, ya se sabe, que si este fín de semana no me viene bién a mí, que si el próximo no le viene bién al otro... En fín que se ha ido retrasando y retrasando, pero lo bueno, siempre se hace esperar.
Esta vez cambiamos de local. Cambiamos el Cantor del Jazz por La Antigua y lo bueno fué que no nos tuvimos que mover de allí. En la planta de abajo, en un pequeño y elegante restaurante, los casi veinte compañer@s cenamos muy a gusto. Éramos los únicos comensales del restaurante y aunque me imagino que a los dueños les hubiera gustado verlo lleno, nosotros cenamos muy tranquilos ya que el único bullicio que allí había, lo organizamos nosotros. Creo que es de los mejores restaurantes en los que hemos cenado como grupo.
Cuando estábamos tomando el sorbete de limón con champagne, empezamos a escuchar las primeras canciones de salsa que venían de la planta de arriba, porque allí es donde está la pista de baile. Oir esa música hizo que nos revolviéramos en nuestros asientos y con prisa para subir a bailar, pedimos unos cafés y póleos menta. Pagamos la cena (por supuesto) y subimos a bailar.
La pista se nos quedó pequeña y lo digo literalmente porque la pista es pequeña de narices y claro, si de pronto suben casi 20 personas de vez, la pista se llena. Porque además como es fácil de imaginar, no éramos los amos de la pista. Quiero decir, que la pista no era solo para nosotros y cada vez iban entrando más y más personas, aunque eso no me impidió bailar durante más de tres horas, soportando un calor...Es que el único aire acondicionado que allí había era el aire que salía de dos ventiladores que había en el suelo.
Mi opinión es que no ponen aire acondicionado para que la gente sude y beba más. ¡Anda que no son listos!
Pero la anécdota de la noche la protagonizó uno de mis pendientes. Al terminar de bailar una de las canciones, me dí cuenta de que me faltaba uno de ellos y que en vez de tener la mosca detrás de la oreja, como es lo normal, yo lo que tenía era la rosca del pendiente pegada en la parte de atrás . Me dió rabia porque me gustaban y además había sido un regalo de una amiga.
Apurada se lo comenté a mis amigos y todos empezaron a mirar al suelo intentando encontrarlo. Misión imposible por otro lado, ya que además de que había poca luz en la sala, en la pista viente parejas estaban girando y girando bailando salsa, así es que cogí la rosca y la guardé en el bolsillo.
¡Menos mal!
Llego a casa a las 4 de la mañana. Me desnudo en el salón para no despertar a mi pareja. Me voy al cuarto de baño para lavarme los dientes, hacerme la limpieza de la cara (a esas horas, sí) y lavarme un poco.
Me quito la ropa interior y ...¡Ooops! al quitarme la parte inferior, oigo que algo cae al suelo...¡el pendiente! Sí y no me preguntes cómo llegó allí, porque no tengo la respuesta.
No voy a perder ni un minuto más en tratar de averiguarlo porque lo importante es que vuelvo a tenerlo.
La noche fué estupenda y acabó bién y aquí podeis ver las fotos que lo demuestran.

2/18/2010

Kazunori...de nuevo.


Tengo un amigo chino, que en realidad es japonés, con el que empecé a escribirme hace casi tres años. Ya escribí aquí sobre él. Es un mail-artist y nos carteamos en inglés. Él me cuenta algunas cosas que hace, como su dedicación al huerto que tiene con gran variedad de vegetales (y cómo disfruta hablando de él) me dá recetas, me cuenta sus viajes, me pregunta sobre mi vida, mis viajes, me pide recetas y ya de paso, yo le cuento la mayoría de cosas que hago.
Aunque por supuesto silencio gran parte de mi vida, la verdad es que sabe tanto de mí, que si algún día lo tengo frente a frente, me sentiré como desnuda.
En las cartas que intercambiamos incluimos dibujos, recortes, fotos artísticas, fotos de viajes, catálogos, montajes, pequeñas obras de arte hechas por él y otras hechas por mí.
En la última que me envió, me dijo que coleccionaba posavasos de marcas de cerveza (de esos que ponen en algunos bares) y me pidió que le enviara algunos. Ya lo he hecho. De momento le he enviado cinco y seguiré haciéndolo.
En enero me envió un calendario lleno de fotos de japonesas vestidas con preciosos kimonos. El pasado viernes, yo le envié uno que me habían dado en Ibercaja. Ya sé que no es lo mismo pero es que, oye,no encontré ninguno con fotos de baturras.
Y así andamos, intercambiándonos objetos e información.
Con gran sorpresa, el pasado viernes me llegó de Japón un paquete lleno de variadas cajas de caramelos de toffé y un paquete de algo que se parecía a esos gusanos de maiz que también se comen aquí, pero estos "gusanos" japoneses iban envueltos en algo dulce con saber a café. Me costó probarlos, no me atrevía y cuando lo quise hacer, ya solo quedaban tres...y no estaban nada mal.
Me sorprendió recibir el paquete, pero me puse muy contenta porque pensé que en su interior encontraría unos chocolates.
Sabe, porque se lo he dicho hasta la saciedad, que me gusta el chocolate en cualquiera de sus versiones y al no ver nada de nada en el paquete, me defraudé un poquito y me pregunté: ¿Qué parte de: "I love chocolate" que tantas veces le he escrito, no ha entendido?
Por mi parte y para no ser menos que él, ese mismo día y en medio de un ataque de patriotismo, compré varios productos de aquí, de la tierra, para dárselos a conocer al japonés y quizá por casualidad o por algún extraño juego del destino, casi todo es de ¡chocolate! de verdad que no fué intencionado, tan solo es que mis pasos me llevaban hacia ellos.
A saber: Un paquete de Conguitos, una chocolatina marca Huesitos, una malla con varias monedas de euros de chocolate, un tubo de Lacasitos, una barrita de MarieLu rellena de frutos rojos, un chupachups, una barrita de regaliz de Zara, una chocolatina de Milka con almendras y una pequeña bandeja con 4 adoquines del Pilar, ¡toma ya patriotismo aragonés!. ¡Oh! se me olvidaba. También voy a incluir en el envío una postal de una baturra con el traje en relieve bordado a mano. Todo un lujo, oye. No es la bailarina sevillana ni el toro pero bueno, le anda cerca.
Me gustaría que cuando abriera el paquete disfrutara con todo lo que le envío y de paso, que cuando vea que casi todo es de chocolate, se dé por aludido y si me vuelve a enviar otro paquete, (que lo hará) incluya chocolate japonés. Con lo que me gusta a mí el intercambio cultural con otros países.
Fotos de lo que Kazunori me ha enviado, aquí.

2/07/2010

Sujetos al móvil.

Hoy he salido de casa relajada y feliz. "Agradable tarde" he pensado, pero enseguida se ha torcido porque cuando iba a cojer el autobús me he dado cuenta de que ¡oh Señor! me había dejado el móvil en casa.La tarde se complicaba para mí.
Como todos los sábados, mi pareja come con algunos amigos y pasan la tarde juntos. Mientras tanto yo hago mi vida y cuando me apetece le llamo para saber dónde está y unirme al grupo pero ¿cómo hacerlo sin móvil?
Mientras iba en el bús he estado pensando en cómo ponerme en contacto con él. Lo único que podía hacer era llamarlo desde una cabina, pero desde aquí tengo que confesar mi total torpeza en la utilización de esas complicadas máquinas.
La primera duda que tengo es si primero hay que echar el dinero y después descolgar el auricular o es al revés. Tampoco sé qué cantidad mínima de dinero hay que poner para que te permitan hablar y me siento estafada si se me traga alguna moneda y también cuando no te devuelve el cambio. Todo este rechazo que siento hacia las cabinas telefónicas supongo que vendrá de hace muuuchos años, porque ni siquiera recuerdo la última vez que las tuve que usar.
Ante tanta complicación, se me ha ocurrido que la mejor solución sería llamarle desde uno de esos locales dirigidos normalmente por africanos o marroquies y en los que solo pagas lo que gastas. El problema era que no recordaba dónde podría encontrar alguno y no podía preguntar a nadie porque no me acordaba de cómo se llaman esos locales. Cuando intentaba acordarme, la palabra que me venía a la mente era "colutorio" . Sabía que era una palabra parecida pero que esa no podía ser, así es que me he acercado a VIP'S a usar una de sus cabinas. Pero el vigilante de la puerta me ha dicho que ya no hay, que las han quitado. Cuando ha visto mi gesto de contrariedad, me ha ofrecido su móvil. Gesto que he agradecido pero que he rehusado, porque me ha dado vergüenza. Una, que es muy cortada.
De allí me he dirigido al Centro Independencia y he entrado a la cafetería dónde voy a desayunar dos veces por semana. Les he preguntado si sabían si por allí había uno de esos locales desde donde llamar por teléfono. No les iba a preguntar por un colutorio: "¿Un locutorio?" Me preguntó la camarera. ¡Siiiií, por Dios!.¡ Qué cabeza la mía! Un locutorio, eso era lo que yo buscaba. - Pues no, no sé si hay alguno por aquí cerca- me respondió.
Como conocía a la camarera, le comenté mi problema y también me ofreció su móvil (siempre se encuentra gente amable) y esta vez no lo he rehusado, iba pasando el tiempo y mi pareja se preguntaría qué me había pasado que no llamaba.
Nuevo problema a la vista. Como su número lo tengo memorizado en el móvil, no estaba segura de si empezaba por 657 ó por 659. Lo intentamos con el primero y salió el contestador. Le dí las gracias a la camarera y me fuí. No me quedaba otro remedio que usar alguna de las cabinas que pueblan el Paseo de La Independencia.
La primera que encuentro no, porque el auricular parecía que lo había mordido un perro. La siguiente tampoco porque no se podía abrir el hueco por donde salen las monedas. En la tercera no se podían meter las monedas por la rendija ya que la habían golpeado y estaba abollada. ¿La cuarta? Vale, la cuarta tampoco estaba perfecta pero he decidido arriesgarme. Con nervios he sacado dos monedas de 20 céntimos y una de 10 y las he echado. No me preguntes si primero he descolgado el auricular porque no lo recuerdo pero...¡maldita sea, se me ha tragado las monedas sin darme servicio! ¡lo sabía,lo sabía!, ¡lo sabía! ¿Por qué me odian?
Molesta, rectifico, ¡cabreada! me he dirigido al bar dónde me había encontrado con mi pareja y sus amigos los tres últimos sábados con la esperanza de que volvieran a estar allí....No ha habido suerte.
Como estaba cerca de la Plaza del Pilar he vuelto a intentarlo en las cabinas que hay allí. No sé porque, pero he pensado que al estar cerca de ayuntamiento tenían que funcionar. Ya sé que no tiene nada que ver, pero es lo que he pensado. De hecho, si que funcionaban, pero he vuelto a marcar el 657 y he vuelto a oir el contestador. Entonces he llamado a casa para que me dijeran el número correcto, no había nadie y solo he obtenido la callada por respuesta.
¡A hacer puñetas! he dicho, ¡me voy a casa!
Hacia allí me dirigía cuando cerca de los porches del mercado he visto otra cabina y por un momento he dudado de si volver a intentarlo o no, entonces me ha salido la vena aragonesa, es decir mi cabezonería y me he acercado, pero esta vez se me ha encendido una lucecita y he decidido marcar el 659 y ...¡Oh, Señor! esta vez he acertado, mi pareja ha respondido y me ha dicho dónde estaban. Mi periplo por no tener móvil, había terminado.
Estaba enfadada porque ese pequeño chisme había alterado mi vida. Porque no había sabido reaccionar y seguir como si nada y recordé lo que el mes pasado, y también por culpa del móvil, le había ocurrido a alguien muy cercano a mí.
Es artista y con una llamada al móvil había quedado a las 7 de la tarde een Vip's para entrevistarse para un proyecto artístico, con una mujer maltratada.
Hasta aquí todo normal, bueno todo lo normal que puede ser lo que a un artista se le pase por la cabeza.
Él no suele ser puntual pero ese día se esforzó y llegó cinco minutos antes y fué entonces cuando se dió cuenta de que había "un problemilla".
No se conocían, no se habían visto nunca, no sabía cómo era ella porque solo habían hablado a través del móvil y si no se conocían...¿cómo iba a reconocerla?.
Entonces pensó: "Vale no problem, le llamo por el móvil y le digo que estoy en la puerta esperándole"." ¡Uf! qué útiles son los móviles para estos casos"--pensó. Sobretodo si los llevas contigo. Porque en ese momento se dió cuenta de que se lo había dejado en el trabajo.
"¿Qué puedo hacer?" "¿Cómo puedo resolver esto?"...y entonces no se le ocurrió otra cosa que acercarse a todas las mujeres que entraban a Vip's y preguntarles: "¿Eres Natalia?". Así, una tras otra.
Algunas simplemente le respondían: "No"
Otras lo miraban pensando:"¿Esto qué es? ¿Una nueva forma de ligar?
Seguro que mas de una pensó que se trataba de algún programa de tv, de cámara oculta.
En vista de que ya eran las 7.15 y aún no había dado con ella decidió entrar en el establecimiento convencido de que estaría allí. Una vez dentro se dirigió a la zona de libros y revistas y volvió a la carga:
"¿Eres Natalia"?---No
"¿Eres Natalia?"---No
"¿Eres Natalia?"---No...
Y ¡por fín! al sexto intento..."¿Eres Natalia?"---Sí
¡Uff, por fín!... Se disculpó y le contó lo que había pasado pero, ¿cómo lo habría resuelto cuando no había móviles? Muy sencillo, tan solo le habría dicho: "A las 7 en la puerta de Vip's" y allí hubiera estado. Sín problemas.
Me negué todo lo que pude antes de tener el primer móvil y ahora no sabría estar sín él, pero quiero que siga siendo tan solo un chisme más.
Acepto que sea parte de mi vida...pero no mi vida.

1/27/2010

Mi personaje inolvidable.


La conocí cuando yo era tan solo una adolescente y aunque entonces no lo sabía, ese íba a ser el primer día del resto de mi vida. Entonces no sabía que acababa de conocer a una gran mujer que me iba a marcar para siempre.
Aquel día, recuerdo que ella iba del brazo de su madre, la cual hasta que falleció, vivió feliz con su hija y su yerno.
La mujer de la que hablo, era una persona muy positiva, alegre, altruista y muy comunicativa.
Habían sido ocho hermanos, de los cuales ya solo quedan tres y ella había sido el nexo de unión entre todos ellos manteniendo viva la comunicación, llamándoles y preocupándose de todos y por supuesto, era correspondida.
Se preocupó por una de sus hermanas, que con más de 70 años, vivía sola en Madrid cuidando de un obispo de casi 90 y a la que, sin pensárselo dos vesces fué a ayudarle en cuanto supo que se había caído y que se había roto un tobillo.
Más tarde, hizo todo lo posible y se la trajo a Zaragoza, a ella y al obispo, para tenerla más cerca y ayudarle con él. Cada día, esta mujer y su marido se acercaban a casa de su hermana para ayudarle a bañarle y a darle de comer.
No solo se preocupó de su familia, sino de sus amigos también. Y tenía muchos. Una persona como ella, es imposible que no los tenga. Además los necesitaba, porque tenía un carácter tán abierto, que el contacto con la gente le daba vida.
Siempre tuvo muchas ganas de aprender y se empapaba y disfrutaba con los documentales de tv, además de leer muchos libros.
Estaba muy interesada por el arte y no es nada extraño. Su marido y su hijo, así como otros familiares de su marido, eran artistas. Es por ello que hasta que su marido, debido a su enfermedad dejó de andar, las visitas a las exposiciones y conferencias, eran continuas.
Siempre dispuesta a aprender, se interesó por los temas esotéricos y juntos con otras personas, crearon un grupo que se llamó Aracise. Este grupo se reunía una vez a la semana y creaban buena energía para pedir por la paz en el mundo.
Nunca tuvo miedo a la muerte. Aún no siendo una persona creyente, siempre creyó en una vida mejor.
Acerptaba todo lo que la vida le daba. Sé que lo bueno es fácil de aceptar, no así lo malo, pero ella lo hizo y lo hizo de una manera tán positiva que a veces llegábamos a pensar que fingía. Pensábamos que lo hacía para que no la viéramos triste. Pero no, no fingía. Ni el mejor actor puede fingir las 24 horas del día durante toda la vida.
Nunca, desde aquel día en que nuestras vidas se juntaron, la vi triste, ni enfadada.
Cuando su marido, diez años mayor que ella, empezó a mostrar lo primeros síntomas de esa terrible enfermedad que te borra todos los recuerdos, ella, lejos de deprimirse, aceptó lo que se le venía encima.
Nunca le oí quejarse y nunca quiso ayuda. Decía que podía hacerlo, a pesar de tener más de 70 años y es que nunca hubiera querido molestarnos.
Sin hacerle caso, su único hijo le ayudó y ella por supuesto lo agradecía.
Había un momento especial todas las semanas entre madre e hijo que les gustaba mucho. Eran los domingos por la mañana, cuando su hijo iba a yudarle a bañar a su padre.
Antes de ir compraba unos churros y la ceremonia era la siguiente: Primero, lo levantaban y lo bañaban y a continuación, desayunaban juntos. Aunque su padre, debido a su enfermedad no podía participar de la conversación, entre su madre y él se iniciaba una tertulia que se podía alargar hasta la hora de la comida.
A pesar del triste hecho de ver cómo su padre iba perdiendo sus recuerdos, él volvía contento a casa porque veía felices a sus padres y hablar con su madre le proporcionaba (a los dos) muy buena energía.
Capítulo aparte merece el trato que ellos siempre tuvieron con sus nietos, mis hijos.
Todo el amor, positividad y energía que esa mujer tenía lo volcó especialmente hacia ellos. El contacto era diario, si no presencial, era por teléfono, ya que ella nos telefoneaba a diario. Siempre teníamos algo de qué hablar y al colgar, siempre me sentía bién.
Por supuesto, los domingos la comida siempre en su casa .
Con frecuencia y cuando mis hijos eran pequeños, venían a comer a casa los viernes y al salir los niños del cole y después de ducharse se los llevaban a su casa hasta el domingo que era cuando nosotros íbamos a comer y ya de noche, regresábamos los cuatro a casa. ¡Qué bién se lo pasaban mis hijos con ellos! Los abuelos estaban a su entera disposición. Ellos les enseñaron a ver las cosas de otra manera y a disfrutar dibujando.
Pero todo cambió hace dos años cuando a esta gran mujer le dió un ictus. A partir de ese momento, los cambios en nuestras vidas se precipitaron. Ella tuvo que ingresar en el hospital y nos tuvimos que ir a vivir a su casa para cuidar de su marido las 24 horas. Su hijo pasaba todas las horas con ella. Recuerdo lo doloroso que fué llevar a su padre a una residencia: Todos los días, visitas a él y a ella.
Ella estuvo tres meses en S. Juan de Dios, había que bañarla y ayudarle a comer. Aunque la cabeza estaba bién, todo su lado izquierdo quedó paralizado y tuvo que ir en silla de ruedas. Pasados esos tres meses, ingresó en la misma residencia que su marido (quería estar con él) pero este enorme cambio en su vida no le amilanó. Al contrario. Ella lo vivió como una prueba, como un reto y decidió afrontarlo como ella había vivido toda su vida, con positividad.
Se puso a hacer rehabilitación todos los días, no solo física sino mentalmente también.
Al mes de estar allí, su marido falleció. Sabía que las cosas hay que hacerlas en vida y ella había dedicado la suya a él así es que, estaba tranquila.
Todos los miércoles esperaba con alegría la visita de su hijo, algunas veces acompañado de la hermana de su madre y otras por una cuñada. Aunque a menudo le dijese que no hacía falta que fuera todas las semanas, quizá porque no quería molestar a nadie. El caso es que se lo pasaban muy bién juntos, hablando y hablando. Ella le contaba todas las novedades que habían ocurrido allí dentro y su hijo todo lo que había ocurrido en el exterior . Esas dos horas eran tan estimulantes, que era difícil saber quién de los dos salía más feliz de ese encuentro.
Entre semana, no solo recibía la visita de su hijo. De vez en cuando familiares y amigos acudía allí a compartir con ella un rato, luego ella muy contenta por esas visitas, nos lo contaba cuando íbamos.
Los domingos yo acompañaba a su hijo a visitarla y otros también sus nietos nos acompañaban y hablábamos mucho y cuando hacía buén tiempo, salíamos con la silla a dar una vuelta por los alrededores y a veces cogíamos higos de una higuera que había en el exterior de la residencia. Cuando volvíamos a casa, siempre lo hacía algo triste por dejarla allí, pero contenta porque ella estaba feliz y esa alegría me la transmitía.
Repartió tanto cariño entre sus compañeros de residencia, que todo el mundo, tanto residentes como trabajadoras, estaban encantadas de tenerla allí
Nunca se refugió en el pasado, vivía el presente por eso no le gustaba mucho hablar de su piso, del que había tenido que dejar a causa del ictus. Decía que su piso era ahora su habitación de la residencia y su vecina era su compañera de habitación.
Nunca se dió por vencida cuando le dijeron que no volvería a andar y que la mano no la movería, por eso le gustaba hacer rehabilitación y la hacía cada mañana. Puso tanto empeño en curarse que al poco tiempo ya comía y pintaba ella sola con la mano "inválida" y no contenta con eso, un día nos sorprendió con la noticia de que ya se podía poner de pié agarrándose a las barras fijas y al poco tiempo y con 86 años, nos mostró orgullosa cómo podía dar unos pasos con la ayuda de un andador.
"Cuando ya pueda andar, me moriré" solía decir y aunque lo decía bromeando, sucedió así-
Cuando más feliz estaba ella y por lo tanto todos nosotros con su vida, le diagnosticaron cáncer de mama. Según ella, el bulto lo llevaba desde hace años, pero nunca se había quejado.
Los médicos decidieron operarle a pesar de su edad y de que no tenía ningún dolor ni molestia.
Increiblemente, el día siguiente a la operación, ella seguía igual de sonriente, habladora y positiva. No paraba de decir que estaba muy bién y que no le dolía nada y debía de ser verdad porque eso era lo que su cara reflejaba. Las mismas enfermeras estaban asombradas y todo acabó cuando a los dos días, sin saber por qué todo se complicó y entró en coma.
Cinco días más tarde se marchó dejándonos solos y hundidos. Quiero pensar que se fué porque ya había hecho todo lo que había venido a hacer.
La conocí cuando yo era casi una niña, crecí y me formé como persona a su lado y sé que todo lo bueno que tengo, lo aprendí de ella y también sé que nunca podré agradecerle todo lo que hizo por mí. Fué un privilegio conocerle.
Ella se llamaba Trini...y fué mi suegra.
Algunas fotos de su vida, aquí.

1/22/2010

Cumple de Loli con Salsa.


¡Uf! Acabo de volver de mis clases de bailes Latinos como todos los jueves y como todos los jueves, me lo he pasado genial aunque hoy haya bailado menos.
He bailado menos porque hoy las chicas sobraban, quiero decir que había mas chicas que chicos. ¿Qué pasa con los chicos? ¿Por qué les cuesta tanto apuntarse a las actividades que no impliquen el uso de la fuerza?
El caso es que la clase de hoy jueves, ha coincidido con el cumpleaños de mi compañera de baile y sin embargo amiga Loli y lo hemos celebrado ...¡a lo grande!
Si hubiera sido mi cumpleaños y debido a mi carácter algo tímido me hubiera retraído más, pero el suyo es tan explosivo que desde el momento en el que hemos llegado al local, ha comenzado la juerga.
Para empezar, nos hemos hecho muchas fotos intercambiándonos tres pares de divertidas gafas que he llevado y a esto hay que añadir un sombrero y una barba blanca también.
Todo ese material ha sido suficiente para montar la que hemos montado, bueno, creo que las tres botellas de vino italiano Lambrusco han ayudado a la juerga. Ja,ja,ja. Hasta yo he vuelto a casa un poquitín mareada por el alcohol y no precisamente por el del vino, que ya sabeis que no bebo. Pero es que entre todo lo que había para picar, he descubierto unos bombones de "Mon Cherry" buenísimos. Ya sabeis que el chocolate es mi droga, pues los Mon Cherry son bombones de chocolate negro que están huecos y en su interior hay una cereza (sin rabo) y licor, que no sé si es coñac o qué, pero oye, que me he comido al menos seis bombones y no veas el efecto que me han hecho. Y es que el chocolate me gusta tanto, que ni aunque hubiera habido wisky escocés en su interior, me hubiera podido reprimir.
No os reprimais vosotros y para mirar todas las fotos que hemos hecho en la fiesta, pincha aquí.

1/09/2010

Crónicas Navideñas.

Con la bajada al trastero, otro año más, de todos los colgantes,figuras de renos, muñecos de nieve de diferentes tamaños, estrellas, bolas y demás artilugios propios de estas fechas, doy por terminadas las Fiestas de Navidad. Allí en el trastero, dormirán el sueño de los justos los próximos 350 días.
Así año tras año y sigo sin entenderlo. ¿Por qué cada 350 días pasamos tres semanas cocinando, comiendo y gastando de más?. Y si el año tiene 365 días ¿por qué tenemos que esperar a esas fechas para reunirnos con la familia?. ¿Acaso no lo haríamos de no existir la navidad?
He escuchado en el Telediario que cuando se acercan estas fechas es cuando más se acude al siquiatra y no me extraña. Todavía estoy esperando conocer a alguien que me diga:¡Qué happy soy en Navidad!
Lo que si escucho decir es que estas fechas son para los niños, que ellos se lo pasan genial.¡Cómo no! Están de vacaciones,son el centro de atención en todas las familias y reciben "demasiados" regalos, tanto para Navidad como para Reyes. Pero,¿ para eso hay que montar todo lo que se monta? Por favor, que les compren los regalos a lo largo del año.
Entiendo que la gente pueda decir que nadie me obliga a participar de todo esto pero, es que en esta sociedad está todo montado de tal manera, que es muy dfícil salirse de esa espiral.
La espiral consiste en que llega diciembre y al igual que en primavera aparecen las flores, en las tiendas de alimentación aparecen los turrones, los escaparates se decoran con motivos navideños, las calles se llenan de lucecitas y en los balcones o ventanas de algunos edificios, aparecen los Papás Noel escalando por sus paredes y eso que por suerte, este año han disminuído en número y tamaño (algo bueno que tiene la crisis).
Una pregunta: ¿Cuántas veces hemos deseado, o nos han deseado Feliz Año?
Que sí, que está bién, que no me estoy quejando, que es muy bonito recibir buenos deseos, pero es que ese deseo va perdiendo su sentido cuando ya lo has dicho o te lo han dicho 99 veces.
La parte buena de la llegada de diciembre es que es el mes de nuestro estreno teatral. ¡Esa si es una buena manera de cambiar de año!

12/26/2009

Move Over Mrs Markham --2




En este momento, una lágrima se está deslizando por mi mejilla y no me importa porque es una lágrima de felicidad.
Acabo de ver el vídeo de la obra y... ¡me lo he pasado genial! Sí,sí, incluso los pequeños fallos (que los ha habido) me han parecido divertidos.
Chicos... ¡nos hemos superado! Si pudiéramos...si tuviéramos tiempo...si...
Lo que quiero decir es que, deberíamos hacerla muuuchas veces.
¡Es genial! Es divertida. La gente se ha reído. Incluso en algunos momentos, yo diría que demasiado. ¿Qué digo? ¡Nunca se ríe demasiado!
No sé, quizá me estoy pasando, quizá esté exagerando, quizá es que todavía me mueven todas las sensaciones que ayer sentí al finalizar la actuación.
Gracias a todos. A los que ya habeis actuado antes conmigo y a Carlos, que acaba de llegar al grupo y ¡ójala! se quede con nosotros.
A todos, por vuestro trabajo, porque sin vosotros (y sin mí, claro) esto no hubiera sido posible: Gracias, gracias, gracias.
Esta es el mail que envié el viernes a mis compis de teatro. ¿Por qué? Pues porque el día anterior, el jueves 17, habíamos representado la obra de teatro: "Move Over Mrs. Markham" y como les dije en el mail, había salido genial.
Aquí están todas las fotos que se hicieron y quizá, en pocos días podré incluir un vídeo, con un pequeño fragmento de la obra.
Para las fotos, pincha aquí.

12/22/2009

Move over Mrs. Markham. 1


Y que conste que yo ya he hecho mi trabajo ¿eh?. Ya he cumplido mi compromiso con mis lectores porque ya tengo escrita la crónica de "Move Over Mrs Markham". Se trata de la obra de teatro que estas navidades hemos representado en la EOI, (por supuesto, en Inglés) Pero aunque ya esté escrita (lo hice al día siguiente) todavía no puedo publicarla, porque necesito las fotos. Me estoy justificando porque unas cuantas amigas ya se han quejado porque todavía no había publicado nada sobre la obra.
Le presté mi cámara de fotos a una amiga y ella no dejó de "disparar". Pero no sirvió de mucho porque casi todas salieron movidas. Es que mi cámara siempre se ha tomado las cosas con mucha calma. Cuando tú disparas para hacer una foto, tienes que darle su tiempo antes de moverla, es muy suya. Se me olvidó comentárselo a mi amiga y habré podido salvar unas diez.
Ella, mi amiga, toda contenta cuando terminó la obra me dijo: "Os he hecho un montón de fotos y también he inmortalizado la escena del beso final. Si, beso final, porque esta obra, como los cuentos de hadas, tiene un final feliz. Y eso que durante toda la hora que dura, la historia está llena de engaños de pareja, de malos entendidos, de celos, de amantes, de cuernos...lo de cada día, vamos.
Si, ya sé que el tema de los cuernos es muy manido pero ¿qué quieres? Hemos comprobado que el público siempre se ríe con él. Sobretodo, si ese lío de cuernos les ocurre a las demás parejas, si es a la de uno mismo... la cosa tiene menos gracia.
Los ensayos comenzaron hace tres meses, que puede parecer mucho tiempo pero sinceramente no lo es porque, excepto Antonio y yo que como nos gusta dejarlo todo atado y bién atado también hemos estado ensayando los martes, con todos los demás solo lo hicimos los viernes y nunca todos juntos. Bueno, vale, también nos juntamos un par de domingos para hacerlo (¡uff! qué suspicaces sois)
El pasado jueves 17 fué el estreno y el resultado fué... ¡genial!
Lleno total, oye. Incluso gente de pié en los laterales del salón de actos. Emocionante el momento del saludo final, cuando cogidos todos de la mano, se escucharon gritos de ¡Bravo!, ¡Bravo!
Aunque para ser sincera, tengo que decir que provenían de algunos amigos. Pero eso es lo de menos.

Que sepas que el próximo reportaje o crónica también será sobre esta obra. Se lo merece y además aprovecharé para poner las fotos e intentaría añadir unos minutos del dvd de la obra.
El problema es que como las fotos que hizo mi amiga con mi cámara han salido casi todas movidas, tengo que esperar a que otro de los compis/actores me envíe las que hizo su pareja. No me importa esperar porque sé que cuando las vea, volveré a revivir el momento del estreno.

12/15/2009

Harapo-Mercadillo-Fiesta


En más de una ocasión habreis leído que he asistido y disfrutado en las llamadas "Harapofiestas". La última fué...ni me acuerdo. Las echaba en falta y ¡por fín! el pasado sábado se volvió a celebrar una de ellas a la que por supuesto acudí.
Se celebró en un local diferente y el nombre también había cambiado algo. Se llamaba Harapo-Mercadillo-Fiesta. Aún así, el espíritu de la fiesta seguía siendo el mismo.
Lo de "Harapo" viene porque los asistentes llevan la ropa que quieren, o mejor dicho...la que no quieren. Además de ropa, se puede encontrar accesorios como bolsos, cinturones, sombreros, collares etc. y la gente se lleva lo que le gusta.
Esta vez, añadieron la palabra "Mercadillo" al nombre de la fiesta, porque además de llevarte la ropa o accesorios que quisieras, también podías comprar (a buén precio) accesorios hechos a mano por algunas artesanas. Sí, artesanas, porque todas eran mujeres.
Había broches hechos de fieltro, monederos, pendientes hechos con chuches. Otros pendientes eran miniaturas de tebeos antiguos, originales y preciosos de los cuales mi pareja me regaló un par, que llevé toda la noche.
También había libros de todo tipo. La cosa era así, si llevabas algún libro allí...podías llevarte otro gratis. Si no habías llevado ninguno y te gustaba alguno, pagabas un euro y el libro elegido te lo llevabas a casa.
Eso mismo podías hacer con los discos de vinilo que por allí había.
Me dí un paseo por todo el mercadillo y pude ver gafas de sol y también graduadas, un par de cubiteras algo retro y varios pares de zapatos. Abrigos, faldas, chaquetas, jerseis y pantalones, sobretodo, pantalones y algo increible, descubrí un bolso de ¡Channel! Sí, si, que lo leí en una etiqueta que había en el interior. Ponía: "Channel. Paris" y yo me lo creo. Dudé un poco si me lo llevaba o no y oye, minutos más tarde, ví a una amiga presumiendo de bolso. Si es que me pasa siempre igual, veo algo en una tienda, dudo y pienso: Mañana vendré y cuando vuelvo...ya no está.
La música, estupenda. Los dj' fueron los de siempre. Sabemos cómo trabajan y nos gusta.
Tampoco faltó la bebida. Podías comprar tapas hechas allí mismo a 50 céntimos y las cervezas a un euro ¡al diablo la crisis!
A pesar de que las tapas no eran muy variadas, no estaban mal. Aún así, sobre las 11 de la noche decidimos salir a cenar como Dios manda (es un decir) y nos metimos unas raciones de tortilla de patata que... Ummmm. Sobran comentarios.
Regresamos a la fiesta, bailamos y hablamos con unos y con otros y pasadas las 12 de la noche, se encendieron las luces y algunos de los que quedábamos allí empezamos a recoger y a limpiar el local.
La Harapo-Mercadillo-Fiesta había empezado a las 12 h. de la mañana y acabó a las 24 h.de la noche. ¿Bién, no?
Para todo el mundo que quiera ver fotos de esa fiesta...aquí.

12/09/2009

Puente de la Constitución...y a Huesca.

¡Uff! ¡Pedazo puente el que acaba de finalizar. De verdad, ¡que harta estaba!
El viernes tuve que empezar a prepararlo todo. Tuve que pensar en el menú para todos esos días, comprar toda la comida que iba a necesitar e intentar meter todo en un frigorífico normal. Y con normal no me estoy refiriendo a esos que salen en las pelis americanas que parecen armarios de cuatro puertas. Lo siento Pili, cariño. No va por ti. (Es que mi prima vive en Oklahoma y no quiero que se ofenda)
Comida y cena para el sábado, comida y cena para el domingo... y ahí me lo "compliqué" un poco más, yo soy así. Porque el domingo invité a comer a mi madre y a una tía de Luis y claro, cuando hay invitados, el menú suele ser algo diferente. No sé por qué pero con invitados, siempre nos queremos lucir...¡y así nos luce!
Sigamos...A ver, comida y cena para el lunes y solo cena para el martes, que no es que decidiéramos hacer régimen ese día y por eso no comimos, es que decidimos ir a comer a Huesca. Siempre disfrutamos la comida cuando vamos allí.
Pero como digo, me alegro de que ya hayan terminado todos estos días festivos, llamados por mi hijo "falsos domingos" porque son festivos y casi todo está cerrado sin ser domingo. ¿Y qué haces estos días cuando además el tiempo no acompaña para pasear por la calle? Pués elegir entre salir al cine o cine en casa, que los top-manta tienen los últimos estrenos a buén precio.
Aún así he podido salvar este puente. El sábado por la tarde Luis y yo aprovechando que excepcionalmente para estas alturas del año el tiempo era bueno, salimos a pasear y de paso me compré un pintalabios de los que duran y duran para utilizarlo el día de la obra de teatro. No quiero que después de dar el beso al prota, él parezca que se ha comido un bocata de chorizo.
El domingo como ya sabeis tenía invitados, así es que empleé la mañana preparando la comida. Un rancho buenísimo que tuvo un gran éxito y que aunque esté mal que yo lo diga...¡lo digo!
Aún así, yo no comí rancho. Comí un par de rodajas de piña, que sé que es muy diurética.
La tarde del domingo la aprovechamos para ir al cine. ¡Bien!
Llegó el lunes y normalmente limpio el piso...pero este lunes no, era un falso domingo y la mañana la dediqué a repasar la obra de teatro. Tampoco me dió para mucho porque me había levantado a las 11 de la mañana y entre desayunar y hacer la gimnasia, me puse en casi la una de la tarde. Hablando de la tarde, quedé con Josita y Sue y tomamos unas cervezas (yo, sin alcohol) Después, Sue y yo nos fuimos al cine. Queríamos ver "Ágora" y como no había entradas (¿crisis? ¡ja, ja y ja!) nos metimos a ver "Luna Llena" Era de vampiros adolescentes con las hormonas a punto de estallar, ¡¡uff!
A la salida nos fuimos a tomar algo, llamamos a dos amigos para que se unieran a nosotras y al poco rato, estaban allí. ¡Jo, qué poder de persuasión tenemos! En plena conversación me telefoneó mi pareja, que se había ido a su vez al cine y a cenar con Pablo y me comentó que si me quería ir a casa con ellos en el coche, me pasaba a recoger.
Así lo hizo, se tomaron un café con nosotros, pasamos un rato hablando y a la 1.30 me fuí con ellos a casa. ¡Que bién! El lunes ya había pasado también.
Amanece, llega el martes, de nuevo es fiesta y yo sigo sin limpiar el piso. He soñado que en cada habitación había una gran bolisa de polvo que me miraba desafiante y me angustio, pero no puedo limpiar porque me vuelvo a levantar a las 11, vuelvo a hacer la gimnasia, me ducho y nos vamos a comer a Huesca.
Regresamos a casa sobre las 7 de la tarde y me alegro de haber sobrevivido a este festival de festivos y de haber sabido aguantar sin limpiar tres días seguidos. No creí que lo conseguiría, de verdad.
Me voy contenta a la cama porque mañana ¡por fín! dejaré de tener pesadillas con las bolisas. A ver si tienen huevos de volverme a desafiar.
Y colorín colorado...este puente se ha acabado.

Aquí hay unas fotos de como ha transcurrido el día en Huesca

12/01/2009

Mi madre.

Todas las noches sobre las diez y media telefoneo a mi madre (si, ya sabeis que soy de costumbres) para saber cómo le ha ido el día.
Me gusta hablar con ella y sé que a ella también le gusta que le llame.
Intento no perder la costumbre y hacerlo todas las noches y si alguna vez fallo, me siento mal, los diez primeros minutos claro. Luego acepto haber fallado. Nadie es perfecto.
Me gusta oir su respuesta cuando descuelga el auricular. Siempre pregunta:" ¿DIGAMÉ? ".Lo escribo en mayúsculas porque la tía, quiero decir, mi madre, lo dice con una energía que parece que tiene la mitad de años de los que realmente tiene.
Hace dos días estaba yo algo acatarrada y con algo de congestión cuando la llamé y cuando escuché su enérgico ¿DIGAMÉ?, casi me molestó y le dije: "¡Ay, mamá! ¡Qué energía!
Le pregunté: "Oye, ¿A tí te llama mucha gente a las diez y media de la noche?".
"No, solo tú" me respondió.
"Entonces, ¿por qué me dices- Dígame-. Por qué me tratas de usted , si sabes que soy yo?" -le volví a preguntar-. No supo qué responderme y se rió.
Llamar todas las noches a la misma persona no es fácil porque...¿De qué demonios hablas con ella? No todos los días pasan cosas de las que hablar con tu madre.
A pesar de que debido a su edad su vida es más monótona que la mía, también ella me comenta cualquier "suceso" diferente que le haya ocurrido y si no le ha ocurrido nada, me cuenta lo que ha visto o está viendo en tv (que también tiene tela lo que ocurre por el mundo)
Siempre había pensado que cuando la gente llega a cierta edad, lo que espera es vivir de manera tranquila, sin líos, sin problemas, sin tener que pensar demasiado...Pues no es así.
Cuando más tranquila estaba mi madre, el Ayto. le envía una señora para que le haga la limpieza, la limpieza de casa ¿eh?, no de cutis (ya le gustaría a ella, ya).
De eso hace ya dos años y durante ese tiempo han pasado por su casa al menos cinco mujeres y excepto una señora que era gitana y de aquí, todas las demás eran de otros paises. Y eso significa que hablan en otro idioma y eso significa que mi madre tiene que intentar hacerse entender y además entenderlas a ellas, porque español, español, saben mas bién poco. Pero eso no es problema para mi madre ¡qué va a serlo!. Con lo que le gusta a ella hablar con la gente, no le iba a amilanar unos cuantos idiomas desconocidos por muy raros que estos sean.
Cuando un día hablé con ella, me dijo: "¿Quién me iba a decir a mí, que a estas alturas de mi vida iba a conocer tantas personas de distintos paises y tener que comunicarme con ellas?"
Desde hace un mes, tiene una búlgara que solo sabe cinco o seis frases en español. Las básicas, no te creas, como para salir del paso y aún así según me dice mi madre, les cambia el género. Le pregunta cosas como: "¿Dónde tiene la escobo?" o le dice: "Yo, beber mucho agua" . Por su parte mi madre también le pregunta cosas e incluso dice que le contesta (o eso se cree ella) porque la conversación entre ambas se realiza a base de gestos, de hablar despacio y además, hacerlo en voz alta. Bueno, la verdad es que sigue las mismas reglas que seguimos todos los españoles cuando hablamos con un extranjero, que siempre creemos que son sordos y gritamos.
El otro día, después de que le hubiera hecho la limpeza del piso, mi madre decidió ir con ella a comprar, pero antes de salir de casa, le recomendó a la búlgara ir al baño y sin pensárselo dos veces le soltó: "¿Quieres mear antes de salir?"
La búlgara le miró con cara de decir: "Y ahora qué querrá esta mujer?
Finalmente lo comprendió. Claro que fué después de que mi madre le hiciera una serie de gestos, después de que le acompañara hasta el water, se lo enseñara y le dijera: "Pis, ¿quieres hacer pis?" y entonces lo entendió.
"Pis" debe ser una palabra universal, porque fué escucharla y la búlgara se sentó en la taza del water. Previamente, mi madre había salido de allí. Es que esa acción es muy íntima...
Antes de esta búlgara, también tuvo una marroquí, una rusa y otra de la que mi madre nunca ha recordado de dónde era. "De África, de por ahí abajo" decía.
En fín, que la casa de mi madre lleva dos años siendo una pequeña ONU en miniatura y mi madre, la embajadora.
Como dijo Trillo: ¡Manda huevos!